Dr. Ricardo Velázquez Cruz.
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A finales de 2017 se reportaron 13 mil 217 homicidios de niños y adolescentes en los diez años anteriores; es decir, de2007 a 2017.
Según datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México, los menores de 18 años tienen 30% más riesgo de ser víctimas de desaparición y homicidio que los adultos. Sin duda, hoy en día en México es más peligroso ser un niño.
El riesgo a nivel nacional es muy alto, ya que la población infantil suma 39.97 millones; lo que equivale al 32% de la población nacional. Por día, se ha informado, que hay 3.6 asesinatos y cuatro desapariciones de menores de edad, de las cuales la mayoría de refiere a mujeres adolescentes. De ellas, ochos de cada diez tenían entre 13 y 17 años de edad. Debido a ello y como medida de seguridad familiar y social, se reporta que ocho de cada diez familias en el país, no deja salir a los menores solos a las calles.
El sexenio recién terminado, fue el más peligroso para la infancia en ese sentido, pues tuvo el mayor número de desapariciones entre diciembre de 2012 y abril de 2018, reportando 3 de cada 4 en dicho periodo. De las 32 entidades federativas, Puebla y el Estado de México fueron las entidades con mayor número de víctimas acumulando entre ambas el 40.5% del total de las desapariciones de niños y adolescentes.
Otro factor preocupante es el matrimonio donde uno de los contrayentes, regularmente mujeres, es menor de edad, esto pese a que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes lo prohíbe. Sólo 24 entidades federativas han armonizado sus leyes locales con la general. Los últimos datos en este sentido, advierten que en 2015 cinco de cada 100 mujeres de entre 12 y 17 años de edad estaban casadas.
Asimismo, cabe mencionar que durante la ejecución del gobierno nacional anterior se hicieron diez compromisos con la infancia y sólo se cumplió la aprobación de la Ley General y se avanzó en el registro oportuno del nacimiento. Sin embargo, careció de un rol activo pues el ex mandatario federal sólo presidió en tres ocasiones las reuniones del Sistema Nacional de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), que debe sesionar al menos dos veces al año.
Urge iniciar una concientización del problema en los gobiernos de todos los niveles, tomando acciones y compromisos reales para eliminar la invisibilización actual; pues la población infantil es el presente de nuestro país. Deseo que eso se realice pese a que en el reciente presupuesto para 2019 se hicieron reducciones importantes en programas y proyectos dirigidos a la infancia. Un ejemplo es que a pesar de hay una gran cantidad de menores desaparecidos, se disminuyó 40 por ciento de los recursos para el Sistema Nacional de Búsqueda y en 16 por ciento para el Sistema Nacional DIF, lo que afectará a las Procuradurías locales para la atención a este sector.