Tragedia para los Poblanos que determinará en mucho el nuevo balance de poder en el país.
Percepción es realidad. Y ante la opinión pública y el imaginario popular el accidente en el que perdieron la vida el pasado 24 de diciembre la Gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso Hidalgo, el Senador y Exgobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, el Capitán Roberto Coppe Obregón, el Capitán Marco Antonio Tavera Romero y el secretario privado del senador Héctor Baltazar Mendoza, no fue tal.
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Y con evidencia científica o sin ella la opinión pública ha emitido un juicio categórico.
La presencia de la Secretaria de Gobernación, la ministra Olga Sánchez Cordero, al homenaje luctuoso llevado a cabo en los fuertes de Loreto y Guadalupe desató gritos y consignas por demás duras y que, por evitar amarillismo, no reproduciré en esta columna.
Lo cierto es que el gobierno de la República está en una posición por demás complicada. Porque el hoy Presidente de México y su partido, se caracterizaron por señalar y sembrar duda en absolutamente todo lo que permitiera urdir una teoría de conspiración. Y el que para arriba escupe, en la cara le cae.
Los señalamientos de un asesinato o magnicidio, aún sin sustento técnico ni pruebas, serán El tema central de comunicación para la campaña que se avecina para elegir al gobernador o Gobernadora sustituta que completará el período de gobierno iniciado por Martha Erika Alonso.
Por parte del PAN y los partidos que decidan hacer coalición con él, parece ya haber un candidato: el ex presidente municipal de Puebla, Luis Banck Serrato.
Como ÚNICO orador oficial de la ceremonia, su discurso fue de manual, fue perfecto.
Fue contundente, poderoso, directo, de exigencia y a la vez, movió las fibras más profundas las personas que le escucharon.
Exigió Justicia.
Exigió una investigación seria, formal e independiente que esclarezca las causas del accidente.
Le habló directo y por nombre a la ministra y Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.
Pero, sobre todo, con un discurso bien estructurado y bien entregado, demostró liderazgo frente a un equipo como el Moreno Vallista-Alonsista que se caracteriza por la competencia interna por ganar la cercanía de los líderes del grupo.
Hoy ninguno de los dos está más.
Si Banck toma la estafeta con la misma fuerza con la que demostró en su discurso, logra unir al equipo de Rafael y Martha en torno suyo y maximiza la comunicación que inició en la ceremonia; tiene grandes posibilidades de ganar la elección y ser el próximo gobernador de Puebla.
Del lado de MORENA habrá dos caminos
1) la imposición del candidato por parte del Presidente López Obrador.
2) la disputa entre diversas figuras que, en pocos meses en el poder, parecen sentir derecho de tanto para la sucesión: Miguel Barbosa, José Juan Espinosa, Nancy de la Sierra, Alejandro Armenta, Rodrigo Abdala, Fernando Manzanilla, más los que se sumen en los días por venir.
La disputa interna de MORENA, aunada a la Percepción convertida en Realidad de que No fue un accidente lo que causó la muerte de Martha y Rafael podría inclinar la balanza a favor del candidato Banck y con ello comenzará desde Puebla a redibujarse un nuevo balance de poder en el país.
Porque no es fácil ganarle una elección a un Presidente y sobre todo si este se llama Andrés Manuel López Obrador.
Pero en política no hay nada escrito y el nuevo escenario social en Puebla de dolor, indignación y sospecha tras el fallecimiento de la Gobernadora Martha Erika Alonso y su esposo el Senador y ex gobernador Rafael Moreno Valle, parecen haber "reavivado" el movimiento que comenzó Rafael.
Si el equipo de los Ex Gobernadores Hidalgo y Moreno Valle se une, organiza su estrategia y potencializa la comunicación comenzada por Luis Banck Serrato el día de hoy 25 de diciembre, pueden sin duda, ganar la elección.
Puebla definirá el futuro equilibrio de poder en México cuando parecía que Morena y el Presidente López Obrador tenían control absoluto.
En política nada, nada, nada, está escrito y en ocasiones la inspiración de los que ya partieron es más poderosa que la que brindan los que seguimos aquí.
Puebla está de luto sin importar simpatías, amistades, filiaciones o animadversiones.
*Nota al calce: vi la ceremonia luctuosa por el canal ADN 40 por mera casualidad.
Por favor a los directivos contraten a personas preparadas y capaces que, al conducir una transmisión de esta índole, al menos se sepan el nombre de los personajes a los que se les rinde homenaje.
La conductora Romina Ramos NUNCA pudo llamar por su nombre correcto a la Gobernadora Martha Erika Alonso. En todo momento se refirió a ella como "Martha Alcocer".
Una vergüenza.