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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

La Consulta todo un éxito en Puebla

Su institucionalización Constitucional ya está en Puerta. El Fallo contra Fraude electoral ya viene

Samuel Tovar Ruiz

Catedrático de la Maestría en Ciencias Políticas de la BUAP.  Autor de los libros: Hume: el Fundamento del Estado y Derecho Moderno, Epistemología de las Ciencias Sociales y Políticas

Lunes, Noviembre 26, 2018

La presencia copiosa, abundante, claramente convincente del día de ayer, en que la ciudadanía de Puebla y de México masivamente acudió alegre, contenta, responsable, a las urnas, para participar en la Consulta desarrollada a nivel nacional, representa, por una parte, un gran éxito de la nueva ‘política democrática’ ya puesta en práctica por el nuevo presidente electo: Andrés Manuel López obrador, por otra, también es un contundente mentís, una clara desautorización popular, para los “detractores” de la Consulta, sobre todo personificados por el “fariseísmo desinformativo” de las televisoras, particularmente de televisa, quienes hacen de la “pose” y “tono afectado” de la voz, un “desequilibrado” y poco veraz sustituto de un periodismo serio, responsable.

En tercer lugar, muestra un rapidísimo y extraordinario aprendizaje del pueblo mexicano, en materia de política pública democrática, muestra una gran conciencia sobre la viabilidad de sus intereses. Con todo eso, en cuarto lugar, muestra que los mexicanos somos un pueblo maduro, plenamente apto para la acción democrática, que lo que le hacía falta, era una oportunidad para mostrar sus avances, su gran claridad de juicio, que nada tiene que ver con las “distorsiones” y confusiones o extravíos “comunicativos” de fuentes como televisa y corifeos.  El ‘derecho de réplica´ ciudadana urge que se reglamente, pues el derecho a la información y comunicación no puede quedar en manos sólo del “mercenarismo” desinformativo.     

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Ya es del dominio público, y desde luego por |mayoría de razón| pública, que las consultas ciudadanas, son: 1. Un derecho de la ciudadanía, no de “facciones”, ni de grupos de interés ajenos al interés social, 2. Sólo quienes mantienen un criterio autoritario, antidemocrático, rehenes aún de  prácticas de “política espuria”, antipopular, propias de manías “fascistas” o de los partidos ahora minoritarios: Pri, Pan, etc., pueden no estar de acuerdo, reñir, con su naturaleza claramente concordante con el interés social, 3. La práctica de estos partidos, “vencidos” por el Pueblos de México y AMLO, en las urnas, “jamás supo” dar contenido verdaderamente general a la ley o a las políticas públicas impuestas a los mexicanos.  Transcurrió su “largo periodo” de poder, más de ¡cien años!, “engañando al pueblo” con “generalidades falsas”, “sólo abstractas”, “sólo de papel”.  Ahora que la Cuarta Transformación convoca al pueblo mexicano para que dé su consentimiento, sobre las iniciativas de ley o reforma, sobre las políticas públicas, etc., es normal, hasta cierto punto, que ni los priisitas ni los panistas entiendan el nivel superior, en términos democráticos, de la Consulta que, en lugar de hacer leyes ramplonas, castradas, de confección sólo sobre “faldillas” de notables, a que nos tenían acostumbrados quienes encabezaban la tiranía anterior de los gobiernos fallidos, ahora, caídos en desgracia electoral, la Consulta, en cambio, ya, da paso a iniciativas de ley y políticas públicas verdaderamente generales, llenas de ‘consentimiento ciudadano’.  No alcanzan a entender los “corifeos” de los gobiernos ‘fallidos’ del Pan Y el Pri, que la ‘única fuente de autoridad’ de la ley es el ‘asentimiento’, el ‘consenso’, de cada ciudadano, y que su conjunto no puede ser sino la única fuente de poder político. Esto es absolutamente lógico, pues si se ha de obedecer la ley, su autoridad no puede sino derivar del ‘consentimiento’, de la especie de ‘luz verde’,  de sus destinatarios, no de otra parte.  En ello reside la ‘estatura moral’ de toda ley o política pública o autoridad. Negar esto, es de plano faltar el respeto no sólo a la gente, sino al régimen democrático de México. Tal parece que los ‘corifeos del pasado’ se creyeron muy en serio que los mexicanos no estamos aptos para la democracia. ¡Qué gran mentira!, 3. “Malas noticias” para la contraparte del Pueblo mexicano, la especie de ‘bola de nieve’ ya puesta en marcha bajo el ‘principio democrático’ de la Consulta ciudadana, amenaza con crecer, toda vía más, la iniciativa constitucional para la reforma del art. 35 de nuestro Magno ordenamiento jurídico positivo, igualmente, ya está en marcha. Se trata de su institucionalización al máximo nivel de nuestra juricidad positiva, vigente.  Con ella, razón jurídica y razón popular, más razón democrática, parecen claramente equivalerse.  En todo caso, la ‘felicidad del Pueblo de México’, es lo que está en juego, y éste tiene derecho a auto-determinarse mediante esa lúcida y democrática manera. Así se espera, no más leyes y políticas diseñadas sólo sobre las “faldillas de notables”. Debe respetarse el fundamental derecho a darse instituciones y leyes, mandatado por el art. 39 constitucional. La Constitución no está muerta, mucho menos nuestro Pueblo. Ya ha despertado con AMLO en plan de gran estadista y restaurador del ‘Estado de derecho’ de los mexicanos. Por cierto, en Puebla ya se espera el Fallo contra el descabellado “Fraude electoral” y la convocatoria a nuevas elecciones para realmente elegir gobernador, no usurpador del consenso ciudadano.

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