Una poderosa maquinaria echada a andar desde Los Pinos contra Ricardo Anaya, una migración de estructuras del Viejo PRI hacia MORENA, un pacto cada vez más difícil de negar entre Peña Nieto y Andrés Manuel, un núcleo de empresarios temerosos de lo que pueda pasar con el entramado de sus intereses político-financieros, una red de estrategas mediáticos que se han dado a la tarea de montar un escenario en el cual el triunfo de López Obrador parece inevitable, un juego estratégico de encuestas que dejan fuera variables electorales que no avalen lo anterior y una serie de acusaciones contra Anaya improcedentes en el ámbito judicial. Las variables no coinciden con un desenlace ya decidido, sino con el escenario de una lucha palmo a palmo por el poder. Con mayor razón si vemos las maniobras de algunos medios posicionando rupturas en la alianza en torno a Anaya…
Partiendo de estratagemas que pretenden cuadrar la ‘opinión pública’ con la ‘opinión publicada’, se difunden encuestas con fines propagandísticos que buscan precisamente eso que muestran en sus gráficas. En medio de la manipulación, una cosa quedó firme casi desde el principio: El PRI se encamina a la peor derrota de su historia y arrastra a Meade en su caída…
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“La falsa mayoría de AMLO…”
A punto de terminar las campañas y pasar a la veda electoral, otra cosa también quedó en claro; La sucesión presidencial es entre dos, Ricardo Anaya y el PRIMOR encabezado por Andrés Manuel, que ha ‘tirado el arpa’ del combate a la corrupción, a la impunidad y a la delincuencia, para sellar pactos de impunidad y ofertar la refundación del PRI en MORENA. De lo contrario, díganme cómo entender las ‘indulgencias plenarias’ que ha repartido a lo más granado de la otrora poderosa ‘Vieja Guardia’ del Sistema…
Si hemos de hacer caso a Luis Costa Bonino, López Obrador tendría 36% de intención de voto. Si a Consulta Mitofsky, 37,2%. Es decir: un 63-64% no lo respalda. Es la verdadera mayoría que, de no ir a votar, cedería su lugar a la ‘otra’…
“El origen de una ruptura…”
¿Cómo fue que llegamos a esta situación? Se dice que el conflicto entre el presidente y Ricardo Anaya se debe a que el segundo se enfiló en serio a suceder a Peña Nieto, pero es una verdad a medias. Lo cierto es que el escenario visualizado por Peña Nieto, de un candidato no-priísta (Meade), se vino abajo mucho antes del arranque de las campañas. Los datos de los estudios de opinión daban cuenta del enorme hartazgo ciudadano y del índice de reprobación al gobierno de EPN. No había forma de ganar y quizá José Antonio Meade sea el único al que le han tomado el pelo en la contienda…
El ‘pecado’ de Ricardo Anaya fue haber visualizado lo anterior, antes que el propio Peña Nieto y no le perdonan haberse visto como la alternativa frente a la debacle del PRI y a la opción del populismo autoritario representado por AMLO y Rafael Moreno Valle. Este fue el verdadero origen de la ruptura cuyos efectos presenciamos…
“El doble escenario del Sistema…”
La estrategia original de los poderes fácticos del Sistema se planteó en dos escenarios. En ambos se daba por sentada la derrota del PRI y quedaba por decidir por dónde se iba a transitar. El poderoso grupo Atlacomulco apostó por propiciar la alternancia por la vía de uno de los suyos: Rafael Moreno Valle, a través del cual se configuraría una mega-alianza de partidos, similar a lo hecho en Puebla cuando derrotó al ‘delfín’ de Mario Marín. El segundo escenario fue hábilmente trabajado por la ‘Vieja Guardia’, que vio en Andrés Manuel López Obrador la viva imagen de otros tiempos. Atendiendo al voto anti-AMLO, la mejor forma era fragmentando el voto opositor de tal modo que pudiese triunfar sin dificultad con un 30% de los votos o un poco más…
Si lo vemos bien, Rafael y Andrés Manuel representan dos rutas de restauración del presidencialismo autoritario. El sueño del Viejo PRI y del PRI tecnocrático…
Este fue el doble juego que echó a perder Anaya. Liquidó las aspiraciones del poblano y de Margarita Zavala, que nunca fue vista como opción por Peña Nieto sino sólo como factor de división al interior del PAN. Al ser descarrilado Rafael, se le atizó a la ruptura por la vía de la señora. Dejó al partido, pero la ruptura de las bases no ocurrió…
“La doble estrategia convergente…”
No había otro camino que jugársela por Andrés Manuel, fragmentando mediante candidatos por varios partidos y algunos independientes. Pero nada de eso funcionó. Margarita y ‘El Bronco’ fallaron, Meade y el PRI se desplomaron, mientras Ricardo Anaya logró consolidar al Frente. No esperaban un escenario en el cual Anaya pudiese aglutinar al voto opositor, dándole la victoria. Por eso se volcaron contra él, por eso las filtraciones de los vídeos sin mostrar pruebas. Aquí se inserta el manoseo de encuestas…
El doble escenario del Sistema colapsaba y tuvieron que hacer un replanteamiento al calor de acciones fuera de control y con un adversario con posibilidades de desbordarlos en cada etapa de la lucha por el poder. Una vez más, recurrieron a una doble estrategia convergente: Impulsar con todo a AMLO y aplastar sin miramientos a Anaya…
Proliferan las encuestas que pretenden convencer del triunfo inevitable de AMLO, aunque caigan en absurdo, supriman barras de electores y desestimen el alto índice de los que no contestan y el descrédito de las propias encuestas. La victoria de México ante Alemania llegó en mal momento: Sí era posible ganarle a un gigante…
Por eso arreció la embestida usando voceros y plumas compradas. Radio, televisión, redes sociales y medios escritos y digitales a favor de Andrés Manuel y en contra de Ricardo, dando por hecho la victoria del primero. Posicionaron el tema de la bodega y del presunto lavado de dinero, pero las pruebas concretas brillan por su ausencia. Al vergonzoso espectáculo se han prestado los senadores Ernesto Cordero y Jorge Luis Lavalle, que nunca se atrevieron a ir a la PGR en cada caso de corrupción que afloró a lo largo del sexenio…
Paralelamente, hay otro juego alrededor de López Obrador: Algunos le ‘atacan’ y otros le apoyan para disimular el pacto de impunidad y apuntalar al tabasqueño…
“Anaya, de poder a poder…”
Observen: Ante cada ataque, Anaya ha respondido diciendo que formará una Fiscalía especial para investigar a EPN y, luego, incluyó a Felipe Calderón, a Meade y a otros en el caso Odebrecht. Ricardo concluyó que la negociación con Margarita era un caso perdido: Ha sido arrastrada por la estratagema de Los Pinos y de Calderón. Por eso los anayistas procedieron con la denuncia ante la PGR por el caso Odebrecht, pegándole a Peña Nieto, a Calderón y Meade por igual. Anaya entiende que hay una maniobra de sus adversarios, que esperan sea derrotado el 1 de julio, para apoderarse del PAN. Desgarrado el PRI hasta la médula de los huesos, el Sistema quiere ‘jugar a dos manos’: El ala del populismo y el ala tecnocrática, unidas por un eje autoritario…
De un lado, de ganar AMLO, se perfila la intentona por permanecer indefinidamente en el poder previa modificación de la Constitución, sin descartar una trifulca del tabasqueño con Ricardo Monreal y Marcelo Ebrard. Del otro, en el ámbito ‘panista’ se quiere empujar rumbo al 2024 a una lucha entre morenovallistas y calderonistas. Rafael busca rehacer su estrategia pactando con AMLO el voto cruzado en Puebla y siendo de nuevo la opción del grupo Atlacomulco. En un primer momento, Calderón jugará las cartas de Margarita, pero en el fondo sabe que modificar la Constitución para una reelección podría darle a él la oportunidad de regresar al poder…
Calderón entiende que, aunque pierda, Anaya tendría ‘un as bajo la manga’: Pactar con Javier Corral para conservar el control del PAN e impulsarlo en 2024. Felipe hará hasta lo imposible por atraer al gobernador, mientras el Sistema lo seduce con la idea de fundar otro partido para que Felipe y Ricardo se destruyan mutuamente, dejando el camino libre a Rafael…
El electorado está dividido entre los que apoyan a López Obrador (36-37%, pudiendo llegar a 40%) y los que le rechazan (poco más del 60%). Peña Nieto, la Vieja Guardia, los tecnócratas y AMLO temen que Anaya pueda concentrar la mayoría del voto opositor. En medio de su desesperación, han cometido un error estratégico elemental, que podría dar al traste con lo planeado: El pacto entre EPN y AMLO coloca en el mismo bando a Andrés Manuel y a la ‘Mafia del poder’. Esto es lo que abrió la posibilidad de que Anaya pueda concentrar el voto anti-PRI y el voto anti-AMLO, englobados en un voto anti-Sistema. Díganme ustedes si querer posicionar a Meade en segundo lugar y a Ricardo cayendo al tercero no es un síntoma de desesperación al extremo, intentando dividir el voto anti-Peje…
¿Logrará Ricardo atraer al voto opositor o se impondrá la refundación del Sistema en MORENA? ¿Seguir atrapado en el Sistema autoritario o desmantelarlo, empezando por mandar a AMLO a su rancho ‘La Chingada’? Estamos a días de que tomemos la decisión que perfilará al México del siglo XXI…
Hasta entonces…
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