El espacio público no se puede entender, sin la participación de todas y todos. El espacio democrático no se entiende si falta alguna de sus piezas, es decir, necesitamos unos y unas de los otros y de las otras, porque vivimos y convivimos en un mismo espacio, el democrático, el electoral, el político, el social, el familiar, el escolar… las decisiones que se toman en cada una de estas arenas repercuten en mayor o menor medida entre ellas, tarde que temprano.
Más artículos del autor
Las decisiones que se toman en los órganos electorales ya sean jurisdiccionales, administrativos, permanentes o temporales, impactan en la vida de las y los ciudadanos, porque es nuestra obligación mandatada por la Constitución hacer respetar la voluntad ciudadana, así que no podemos hacer de lado que también somos responsables de lo que se construye para el futuro de las y los mexicanos.
En ocasiones pareciera que los temas son lejanos, que la parte electoral está a kilómetros de distancia de las decisiones políticas, de la descomposición social, de la falta de confianza por las y los políticos y por las instituciones, pero no es así, porque quienes legitimamos a quienes serán los representantes populares, a quienes gobernarán, a quienes harán políticas públicas en beneficio de la ciudadanía somos quienes vigilamos su proceso electivo. Tenemos que darle a las y los ciudadanos las herramientas suficientes para poder tener un voto informado.
Se cuestiona el por qué debe de haber más mujeres como presidentas municipales, como diputadas locales, como gobernadoras, senadoras… la respuesta está aquí, necesitamos mujeres comprometidas que incidan en la vida pública, que piensen una ciudad con perspectiva de género, que cuiden a las mujeres, que piense en sus trayectos cotidianos, en los distintos roles que hace una ama de casa, en las actividades de una estudiante, de una profesionista… que la vulnerabilidad de una persona no esté centrada en su género.
Necesitamos que más mujeres de distintas fuerzas políticas, de distintos pensamientos, logren influir para que sus voces se escuchen, sumen más voces y se exija proteger los derechos fundamentales de las mexicanas, es urgente que las cosas pasen. Los partidos políticos están obligados por ley a postular mujeres candidatas, será un gran avance que sean postuladas. Como autoridad electoral nos corresponderá vigilar y actuar para que se cumpla dicho mandato, pero además de manera responsable, congruente y comprometida actuar en contra de la Violencia Política de Género, y también desde el Observatorio de Participación Política de las Mujeres en Puebla.
El proceso electoral federal en marcha, y el proceso electoral local que iniciará en el mes de noviembre, más que un reto es una oportunidad para que las cosas sucedan. Lo he dicho, es importante y urgente visualizar desde la arena de lo local, acciones afirmativas y de igualdad sustantiva que favorezca un nuevo pacto social, democrático, incluyente e igualitario, y que la perspectiva de género se incluya en los planes de gobierno federales, estatales y municipales.
Como persona, como mujer, como hija, como madre, como hermana, como tía, como amiga me es imposible guardar silencio, las palabras me salen del estómago, pasan por mi pecho y me llegan al corazón, hago publica mi indignación por el asesinato de Mara Castilla, que el dolor de su pérdida sacuda las conciencias de todas y todos y actuemos desde la trinchera que nos toque.
En Twitter @luza1975