“Corruptio optimi pessima” Santo Tomás
Más artículos del autor
En últimos meses/semanas hemos escuchado o leído mucho sobre la corrupción en nuestro país, que si la percepción es más grande, que existen muchos ex gobernadores con procesos judiciales pendientes o incluso en la cárcel. Parecería ser que nunca antes ha existido tanta corrupción en nuestro país, pero En serio nos estamos enfrentando a la peor crisis de corrupción? Pues según los datos del INEGI resultado de la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas 2016 publicada esta semana, el tema es escandaloso.
Sin querer dar cátedra, me detendré un poco en el significado de la palabra corrupción, misma que tiene su raíz de la palabra latina corruptio que quiere decir destruir, alterar substancialmente una cosa. Es decir que deje de ser o parecer lo que según su naturaleza está destinado a ser. En la acepción que nos interesa en estos momentos, el gobierno que es corrupto deja de realizar las acciones que lo justifican y busca alguna otra cosa contraria, o que en sí misma no aporta a su fin que es el bien común. Entonces los actos de corrupción no siempre tendrán que ver con dinero, pero al ser este último el objeto preciado de quienes están al frente de las administraciones públicas, generalmente están relacionados o tienen como fin obtener alguna ganancia económica.
Respondiendo a las interrogantes hechas por el que escribe al inicio de este texto, responderé categóricamente, con riesgo de parecer ante usted, apreciable lector, como demasiado optimista o ingenuo: no creo que estemos peor que antes. Quizá de repente nos dio amnesia, pero ¿a poco hay más corrupción que en los gobiernos de Alemán, Ordaz, Echeverría o López Portillo? Usted, lector, no conoce alguna persona que siga viviendo de lo que dejó su abuelo o bisabuelo que fueron gobernadores. Creo que la corrupción en México en el peor de los escenarios no ha disminuido, lo que cambió es que ahora sí nos damos cuenta y en verdad existe mucha corrupción no sólo en nuestro sistema político. El derecho a la transparencia y acceso a la información, mismo que se podría considerar el gran logro de la alternancia del 2000, desenmascaró todos los actos de corrupción de todos los ordenes de gobierno. El acceso a la información ha avanzado al paso de los años y la ciudadanía cada vez está más capacitada para solicitarla, el reto ahora es que los actos corruptos de funcionarios no queden impunes, pero eso sería quedarnos cortos. Vale la pena retomar y dar mayor importancia a la formación en las escuelas, en todos los niveles, retomar aquello que proponía algún filosofo helénico bastante idealista, que al terminar sus estudios, toda persona sepa distinguir entre el bien o el mal y actuar en consecuencia . Recordemos que quienes llegan al poder no son extraterrestres, son nuestros vecinos, compañeros de universidad, mexicanos como todos.
Twitter @JHoracioCano