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OPINIÓN

Diputados locales en Coahuila y Nayarit

PRI a la baja. En Coahuila, 34% menos. Nayarit: dos de 18 diputados. Al 2018, ¿PAN y PRD? MORENA.

Víctor Reynoso

Sociólogo por la UNAM, maestro en Ciencia Política por la FLACSO y doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de México. Profesor jubilado de la UDLAP. Sus líneas de trabajo como investigador son sistemas electorales y sistemas de partidos en México, democracia y cultura política. Autor de diversos libros y artículos especializados.

Miércoles, Junio 14, 2017

Es natural que las elecciones de diputados locales atraigan menos atención que las de gobernador, o que las de ayuntamientos. Pero tienen su importancia. Hay que recordar que los diputados electos este mes en Coahuila y Nayarit podrán ser reelectos (por primera vez desde 1933). Es probable que la reelección fortalezca la relación de los congresos locales con la sociedad, que les dé más autonomía, y que dé lugar a una división de poderes más dinámica que la actual, donde los congresos de los estados suelen subordinarse al ejecutivo local.

Sólo en dos estados hubo elecciones de diputados, Coahuila y Nayarit. Están entre los congresos más pequeños (en cuanto a número de legisladores) pues son estados relativamente poco poblados. El congreso de Coahuila tiene en total 25 diputados y el de Nayarit 30. Curiosamente Coahuila el más poblado de los dos (unos dos millones y medio de habitantes) tiene menos diputados que Nayarit (950 mil habitantes).

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En total el 4 de junio se eligieron 55 diputados locales, menos del cinco por ciento de los casi mil 140 que hay en el país. Pero vale la pena analizarlos, en parte por lo ya dicho: los congresos locales tendrán cada vez mayor importancia en la vida política del país; y además porque los resultados de estos dos estados confirman una tendencia que viene dándose en los últimos años: la disminución de la presencia del PRI.

En Coahuila este partido seguirá teniendo la mayoría legislativa. Pero disminuyó su presencia. La coalición priista, que abarca al Partido Verde y a Nueva Alianza, tendrá ahora 10 diputados, el 40% del total. En la legislatura que está terminando el PRI solo tiene 16 diputados, 64% del congreso. Sus aliados PVEM y PANAL tienen un diputado cada uno. La coalición pasará así del 74% de los diputados (18) al 40% (10).

En Coahuila el PRI continúa la caída en sus resultados electorales que se vio con claridad en 2016. Mantiene, al parecer, la gubernatura, lo que es sin duda un triunfo importante, en lo simbólico y en lo práctico. Pero su caída es clara en la conformación del congreso local (34 puntos, considerando a sus aliados: del 74 al 40%).

De Nayarit sólo se han publicado resultados de diputados de mayoría (18 del total de 30). Pero puede verse en ellos la misma tendencia que en Coahuila y que en las elecciones locales del año pasado: el PRI disminuye su presencia. De los dieciocho distritos, este partido solo ganó uno. Ganó otro en coalición con el PVEM y el PANAL. MORENA ganó uno y los otros 15 fueron para la heterodoxa coalición formada por el PAN, PRD, PT y PRS.

Si la proporción de diputados es similar a la proporción de votos por gobernador, el PRI y sus aliados tendrán el 26% del congreso, unos ocho legisladores. Actualmente el PRI tiene 15 y el PVEM 1: 53.3% de la legislatura. Otra disminución significativa: la mitad de los legisladores.

Las pérdidas del PRI son importantes en sí mismas. Pero si las vemos en perspectiva muestran una tendencia. Este partido inició el actual sexenio con el 43.6% de los diputados locales, y ahora está unos diez puntos por debajo. La caída más notable es la de 2017, cuando perdió casi siete puntos.

Por supuesto la tendencia no tiene por qué continuarse en 2018. La política es una caja de sorpresas, y hay eventos no previstos que pueden cambiar notablemente el escenario político. Pero los datos son claros: en este sexenio el PRI ha perdido su presencia electoral (vista en este caso en diputados locales), así como en el pasado sexenio la incrementó, prefigurando el triunfo de Peña Nieto.

Todo indica que en 2018 tendremos una competencia electoral entre tres. Y que la parte más débil será el PRI. Hay quien hable, como hace tres sexenios, de “sacar al PRI del poder”. Pero sacarlo por sacarlo no tiene sentido. Hay que establecer para qué. Hay que plantear una agenda, que será en buena medida la que no pudieron realizar los gobiernos de Fox y Calderón.

El desenlace del 4 de junio de 2017 prefigura que el segundo de los tres actores puede ser una coalición formada por el PAN y el PRD. No les fue mal ni en Nayarit ni en Veracruz. Más allá de sus diferencias ideológicas e históricas, pueden unirse en la agenda mencionada, que debería ser la agenda de la ciudadanía: combate a la corrupción y a la impunidad, con una diversidad de temas vinculados.

El tercer actor parece estar ya definido: López Obrador y su partido. Su presencia en las elecciones de Coahuila y Nayarit es más bien modesta: un diputado de representación proporcional en el primer estado y uno de mayoría en el segundo (al que probablemente se añada otro de representación proporcional). Poco, pero mucho más que nada, diría el clásico.

[El autor es profesor de la UDLAP]

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