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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

2018: Sistema y Antisistema…

EPN y PRI se debilitan. AMLO: el candidato a vencer. Anaya, Margarita y don Máximo: la disputa

Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Jueves, Junio 8, 2017

La sucesión presidencial de 2018 será un choque entre la propuesta sistémica y la antisistémica, con una variable intermedia. Esto nos sirve para anticipar la formación de tres grandes alianzas rumbo a la elección. Está claro que hemos dejado atrás la era de los partidos ‘cerrados’. El 2 de julio del año que viene, no ganará un partido sino un frente de aliados. Aunque cada votación tiene su peso específico, la del 4 de junio fue vista como la antesala de 2018. La última fotografía para el relevo presidencial. Desde esa perspectiva, hay que evaluarla…

Si Peña Nieto deseaba que el 4 de junio fuese una prueba de fortaleza ante el populismo, pues la elección se empantanó. MORENA, PRD, PAN y PT cuestionan el resultado en el Estado de México y piden recuento de votos. En Coahuila se unieron todos los candidatos, convencidos de que ganó Guillermo Anaya y contra el PRI y la autoridad electoral local. En algunos lugares de Veracruz, rayan en violencia post-electoral. Sólo Nayarit está en paz por el triunfo contundente de la alianza PAN-PRD. El perdedor es el PRI y así va rumbo a 2018…

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Quedó claro que nos acercamos a una sucesión presidencial entre tres polos…

“La alianza monolítica…”

De entrada, se tenía la expectativa del desenlace en el Estado de México, por ser el terruño del Presidente y por el impulso que habría dado a Andrés Manuel López Obrador y MORENA. También sobre el futuro de la candidatura del PRI, empezando por la de Narro. Para ser primerizos en territorio mexiquense, MORENA logró mucho al quedar Delfina Gómez ligeramente arriba del 30% de los votos, mientras Del Mazo se colocó por debajo del 34%. Considerando el índice de participación, la base consensual de Alfredo es muy raquítica. Casi 70% no votó por él. MORENA casi empató al PRI en su primera incursión local…

Como vimos en nuestra entrega anterior, uno de los escenarios era el de un triunfo de Alfredo del Mazo por una diferencia menor al 5%. Enrique Ochoa dijo que la diferencia sería de 5 puntos, por lo menos. López Obrador esperaba 10 puntos de ventaja de Delfina. En el polo de don Máximo, exgobernador de Puebla, también. La gente de Manlio Fabio anticipaba un triunfo de MORENA entre 4 y 6 puntos de ventaja. Ninguna de esas expectativas se cumplió. Con el resultado más pobre del PRI por la gubernatura mexiquense, ¿se imagina cómo podría irle ante Andrés Manuel en 2018? Fue un resultado agridulce para ambos bandos. AMLO se ha convertido en el rival a vencer…

No deja de ser interesante que sectores del PRI y del PVEM hayan decidido votar por MORENA con tal de que no ganase la alianza PAN-PRD, como en Veracruz…

“La alianza sistémica…”

El Presidente va a necesitar algo más que el resultado del 4 de junio para enfrentar a la opción populista. Sí, esa idea de convocar, en 2018, a las fuerzas conservadoras a defender al sistema, basado en la trilogía ‘El Africano de Santiago Posteguillo. Ante la ‘amenaza del destructor Aníbal’ (AMLO), que se encuentra a las puertas de Roma (La República). El problema es que, entre el año pasado y el actual, la posición de Peña Nieto y su Partido se ha debilitado. El traspaso de redes y estructuras a MORENA, ya es innegable, De seguir así, en 2018 no habrá a quién convocar en defensa del sistema…

La percepción es que perdieron 2 de tres gubernaturas, Lo lógico sería reconocer a quien hubiese ganado legítimamente en Coahuila, pero eso lo dejaría a merced de la vieja guardia del PRI y no faltan los que pretenden ‘intercambiar’ Coahuila por sumarse a una especie de acuerdo nacional contra el populismo. Como sea, el llamado post-electoral es débil…

Un triunfo en el Estado de México es válido por un voto de diferencia que por miles, pero será insuficiente el año que viene. ¿Cómo convencer a la opinión pública de defender a un sistema, cuando AMLO y Delfina aclaran que no irán por la vía violenta ni la toma de calles, cuando se ha desatado una ola de saqueos en lo que parece un ajuste de cuentas al interior del PRI mexiquense? El dilema sistema-antisistema pasa por convencer de que vale la pena salvar lo primero…

El fantasma del fraude hace dudar que se pueda convocar a preservar un México que ya se fue y no debe volver. Por lo pronto, el caso Edomex y Coahuila brincó a los medios internacionales. Son las contradicciones de un sistema obsoleto. Peña Nieto no se percata que enviar a Enrique Ochoa y a Claudia Ruiz Massieu a defender Coahuila, abona en contra de su proyecto de ‘salvar a la República’. ‘Quema naves’ sin saberlo…

“La alianza mestiza…”

A medio camino entre la ruta sistémica y antisistémica, transita el PAN y el PRD. Cada una de las tres alianzas batalla por hacerse con más aliados entre el resto de los partidos y la ciudadanía. La clave estriba en cómo ser una opción en una polarización entre los sistémicos y los antisistémicos. Un error y terminarán fortaleciendo a uno de los dos polos: al del PRI o al de AMLO…

De distinta forma, el PAN y el PRD enfrentan un problema similar: ¿Cómo ser izquierda ante una propuesta populista fortalecida, que pretende arrollar y avasallar a todas las izquierdas? En todo caso, MORENA busca absorber a las izquierdas. ¿Cómo atraer a los electores que gustan de la estabilidad, sin decantarse por una posición contradictoria, como la asumida por el Presidente? Es la incógnita formulada por el malogrado Manuel Camacho Solís: ¿Cómo ser oposición? De ello dependerán las posibilidades de ganar la Presidencia en 2018…

En medio de la disputa, lo cierto es que nadie podrá ganar en 2018 sin alianza. Son dos los nichos electorales a disputar: el de las izquierdas y el centrista (lo veremos en otra entrega). En el Estado de México quedó demostrado que el PRI puede retener el poder combinando alianza con un voto opositor fragmentado…

Es evidente que para Alejandra Barrales será esencial pactar con el PAN sobre la base de la Ciudad de México, Edomex y los estados donde el PRD es fuerte para la gubernatura. En el caso de Puebla, su objetivo será liquidar las aspiraciones del ‘Ñoño’ Barbosa, que calculaba un triunfo de Delfina en el ámbito mexiquense para, luego, fincar su candidatura en Puebla…

“La disputa panista es por el centro….”

Donde las cosas se pusieron al rojo vivo fue en el PAN. La caída de Josefina Vázquez Mota al lejano cuarto lugar, desató una tormenta alrededor de Ricardo Anaya. El resultado en Nayarit es importante, pero el peso en el padrón electoral es menor. La gubernatura de Coahuila quedó en vilo y su importancia radica en el cacicazgo de los Moreira. Ricardo jugará todo por lograr la gubernatura de Coahuila, pero no bastará para subsanar Edomex, donde Josefina inició en primer lugar y terminó en cuarto. Esto nos arroja una enseñanza: no todos tienen el perfil para ser candidatos, aunque en otros aspectos puedan resultar sobresalientes…

Por su posición en el CEN, don Máximo no podía írsele a la yugular a Ricardo Anaya y el vacío lo ocupó Margarita. Culpa a Ricardo del mal resultado por andar más ocupado en 2018 que en dirigir al PAN. Para muchos se excedió, para otros no. Los panistas se juegan dos cosas fundamentalmente: su viabilidad como partido y su viabilidad como proyecto de gobierno. El espectro de las izquierdas se lo disputan MORENA y el PRD. Aliarse con el PAN es esencial para la supervivencia perredista. Asimismo, el de las ‘derechas’ no está en disputa, sino el del ‘centro’. El PAN debe correrse al centro. Una alianza con el PRD, buscando lo mismo con el PANAL, Encuentro Social y Movimiento Ciudadano, constituiría una propuesta de centro-izquierda…

Si el PAN no se corriese al centro, podría ser desfondado doctrinalmente. En todo caso, una alianza entre partidos y grupos de distinto cuño ideológico se basa en un programa, no en una mezcla de ideologías…

“El juego del poder…”

En el PAN ya saben que el dilema sistema-antisistema es una trampa. Incluye dos caras del mismo problema. No hay que decantarse por el populismo o por el viejo sistema, sino en configurar algo nuevo. Lo mismo vale para el PRD. Margarita Zavala se radicalizó para evitar que le endosasen la derrota de Josefina. Luego del resultado, viene el forcejeo por el control del PAN. Lo de Edomex no merma el margen de maniobra de Anaya, pero sí la confianza en su capacidad para ganar la Presidencia. El primer campo de batalla será el territorio mexiquense. Margarita no tiene agente viable, pero Anaya hará todo por sostener a Hugo Sondón, mientras don Máximo intentará arrebatarle el comité mediante Ulises Ramírez. Luego vendrá la disputa por el PAN capitalino, bastión de Margarita…

Ricardo, Margarita y don Máximo, siguen rutas diferentes en pos de la candidatura. El primero, apuesta a las estructuras y a los acuerdos de espacios y candidaturas. Ella va por las encuestas, en razón de su fortaleza como opción ciudadana. Eso no necesita mayor explicación. Pero don Máximo dice que primero debe ser el proyecto, luego la alianza y, finalmente, el candidato. Tal y como se hizo en Nayarit…

Salió fortalecido por la estrepitosa derrota de Josefina, pero a don Máximo no le dan los números para la candidatura si se decidiese por los panistas o por la ciudadanía abierta. Quiere encarrilar al PAN hacia afuera pero no en razón de la ciudadanía, sino de los que pactarían la alianza. Busca ser la carta a jugar por todos ellos, que no aceptarían a Margarita y saben del debilitamiento de Anaya. Es decir: quiere sacar adelante su candidatura en la mesa de negociación…

“Las señales…”

‘Entre gitanos no se leen las cartas’, dice el dicho. Solo un ingenuo creería que el gran ganador de 4 de junio fue el PRI. Más bien llegó a su punto de agotamiento. Andrés Manuel está a un paso de ser presidente y vamos a ver si el PAN y el PRD son capaces de constituir una opción viable, así como de sellar las alianzas con el resto de los partidos. Margarita ‘echó toda la carne al asador’ y Ricardo se sostendrá como pueda. Serán semanas muy importantes…

El poblano ya ‘puso a calentar’ a Luis Banck, por si tuviese que dar marcha atrás en su deseo de que Martha Erika sea la candidata a la gubernatura. Entre los panistas de Puebla hay dos posiciones. Unos parten del impacto real de Eduardo Rivera dentro del panismo y entre la ciudadanía. Había que ‘clonarlo’ y Banck cumple ese perfil: una persona educada, agradable y competente, además de ser de todas las confianzas de don Máximo. Sobre la marcha, concluyeron que no debía ser un clon porque sería blanco fácil para sus adversarios en la campaña, por aquello de que las copias no son buenas…

La segunda posición, es la de aquellos que no creen que don Máximo vaya a ceder en ese punto. Martha Erika sería su opción y a Banck lo estaría impulsando para ‘jalar la marca’ y evitar el desgaste…

En San Andrés está pasando algo similar, con el proyecto de entronizar a Sergio Moreno Valle. Ahora se da juego a Miguel Ángel Huepa como la alternativa. ¿Será aquí donde sí estaría dispuesto a ceder? Don Máximo calcula que Anaya terminará dejando las candidaturas poblanas en sus manos. Lo que me parece improbable es que quiera ceder en ambos casos a la vez…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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