El pasado 27 de mayo se llevó a cabo en la Ciudad de Puebla el primer Foro regional del movimiento POR MÉXICO HOY que se coordina por el esfuerzo colectivo de muchos mexicanos agrupados ante la convocatoria lanzada al efecto a la nación por Cuauhtémoc Cárdenas el pasado 4 de febrero, en el marco de la conmemoración del centenario de la expedición de la Constitución.
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En la referida reunión recayó en mi persona el honor de conducir la relatoría concerniente a la mesa denominada : “soberanía e inserción global” bajo la brillante conducción del embajador Víctor Manuel Barceló y con intervenciones tan preclaras como la que tocara en turno desarrollar al también embajador Julio Hermilo López Bassols.
Tópico destacado en las deliberaciones del caso, la doble vertiente de la migración resultó por demás tema reiterado: tanto la referente a la de los mexicanos residentes en el extranjero, y particularmente en los Estados Unidos, destacándose la necesidad de exigir de la actual administración federal en funciones el que fortalezca las políticas públicas de protección a los connacionales que viven y trabajan para el pueblo estadounidense, amenazados por las políticas discriminatorias de la administración estadounidense, acentuadas en el régimen actual. Esto debiera llevar a acciones más enérgicas y con mayores recursos, tanto para ser destinados al servicio consular, destinados de manera inequívoca a apoyar la asistencia universal a nuestros paisanos, así como reforzar las medidas concernientes a reintegrar a plenitud a la migración de retorno a México por una parte.
Haciéndose asimismo indispensable garantizar la plena protección de la vida e integridad de los migrantes que provenientes, fundamentalmente, de la región centroamericana y del Caribe ingresan al territorio nacional en búsqueda de un mejor destino; siendo curiosamente tanto el embajador Barceló como el embajador López Bassols profundos conocedores de las complejas aristas que se presentan en nuestra relación con la América Central; don Víctor Manuel como ex Gobernador de un estado fronterizo con el área y López Bassols en su condición de ex embajador en El Salvador, misión en la que fungiría como negociador de paz entre el gobierno y la guerrilla del Frente Farabundo Martí.
Pocos días después de haber tenido verificativo el Foro regional referido, me tocó la enorme suerte de intercambiar puntos de vista con monseñor Raúl Vera y con el padre Alejandro Solalinde, destacándose al respecto los acuerdos por debajo de la mesa entre personal del Instituto Nacional de Migración y las “maras” con miras a frenar la migración de centroamericanos, deshaciéndose de responsabilidades gubernamentales básicas, al unísono de que se hace un magnífico negocio clandestino y sucio que repercute, adicionalmente, en el claro menoscabo de la integridad soberana del país en su frontera sur.
La fortaleza moral y política que tendrán que desplegar en los Estados Unidos nuestros agentes consultares bajo los lineamientos y el mandato del gobierno de la República, solamente podrá tener respaldo en la medida en que, en nuestras fronteras, se respete a cabalidad la dignidad de los migrantes que entre cruzan nuestro territorio, de lo contrario, toda iniciativa se verá destinada al fracaso, un fracaso que, en sus últimos extremos, compromete la viabilidad de México como nación independiente; según bien puede concluirse al efecto tanto de las conclusiones del Foro regional de POR MÉXICO HOY como de las exposiciones del padre Solalinde y el obispo Vera e, incluso, de la dramática realidad que nos circunda.