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OPINIÓN

PAN: decisiones extremas…

La disputa panista por 2018. Puebla y Edomex. Anaya, Margarita y don Máximo

Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Lunes, Abril 10, 2017

Para bien o para mal, el PAN ya no es lo que era. De ser un partido quijotesco, pasó a ser otro competitivo, capaz de ganar elecciones y gobernar. Pero también la confrontación interna por el poder, se ha vuelto una lucha cada vez más encarnizada. Para unos, se trata del principal problema panista. Según otros, es la corrupción. En un contexto de profunda despolitización antisistémica, lo anterior se torna riesgoso no sólo para el PAN, sino también para el país y no olvidemos que México se encuentra inmerso en una sucesión presidencial adelantada…

Lo que hoy ocurre en el PAN se asocia con la elección de 2018, con la del Estado de México (del años en curso) y con el control del poder en Puebla. Vayamos por partes…

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“El pivote intrapanista…”

Las encuestas realizadas desde principios de 2016 a la fecha, arrojan algunos datos muy consistentes. Por un lado, que Margarita Zavala sigue punteando a campo abierto. Las más recientes la colocan arriba de Andrés Manuel López Obrador o ligeramente debajo de él. Lo que indica que AMLO cometió un grave error al criticar frontalmente el Ejército. Al interior del PAN, se confirma el amplio margen que le da a Ricardo Anaya el simple hecho de ser el dirigente nacional. Ricardo puede hacer muchos acuerdos y amarres en función de los procesos electorales y espacios de poder al interior de los gobiernos o en otras instancias…

Don Máximo, exgobernador de Puebla, no pudo arrancar su campaña adelantada (igual que la de los otros dos) con la fuerza esperada y aunque ha venido creciendo, podrían no alcanzarle los números para el momento decisivo. Evidentemente, necesita un pivote para relanzarse…

“Anaya y Margarita: la paradoja…”

Que Margarita tenga el mejor cartel entre la ciudadanía, podría ser irrelevante al considerar que la candidatura panista se decidirá mediante un proceso interno, donde los votos podrían favorecer a Ricardo Anaya. Siendo realistas, zavalistas y anayistas comenzaron a valorar la posibilidad de un acuerdo favorable a Anaya como candidato nacional, aunque sin descartar que se imponga una ventaja más amplia de ella ante AMLO en las siguientes encuestas. Sería absurdo que el PAN apostase por otro que pudiese perder el año que viene. En tal escenario, don Máximo no tendría nada que hacer y se podría hundir su proyecto de convertir a Martha Erika en gobernadora…

Pero hay una escala previa a 2018, donde se podría resolver la paradoja panista de tener una opción que podría perder la interna y otra que de ganar, quizá naufrague afuera…

Ricardo Anaya apostó a ganar el Estado de México con Josefina Vázquez Mota y la estrategia fue tan bien planteada que Margarita Zavala apoyó las aspiraciones de Josefina. Esto fortaleció la idea de un pacto, teniendo el futuro Senado como alternativa a la candidatura presidencial, deshaciéndose previamente de don Máximo…

Esto explica tantos ‘gritos y sombrerazos’ a la hora de decidir quién iría por la gubernatura mexiquense…

“El enigma de Josefina…”

Si hemos de hacer caso a las últimas encuestas, el PRI llegó al proceso electoral del Estado de México con sólo cuatro puntos de ventaja. El problema es que ahora es Delfina la que está en primer lugar, Alfredo del Mazo en segundo y Josefina en tercero (otras los colocan: Del Mazo, Delfina y Josefina). De confirmarse, se estaría cumpliendo el peor escenario para Anaya y de haber un acuerdo, Margarita iría por la candidatura presidencial y él, al Senado. El que vaya por la senaduría le daría una segunda oportunidad en 2024. Si don Máximo no pudiese ser el agraciado, igualmente quería ir al Senado, que su esposa fuese gobernadora y reintentarlo dentro de seis años. De sellarse el pacto Margarita-Anaya, el poblano podría perder por partida doble…

La lógica del escenario apuntaba a que don Máximo debía fracturar esa posible alianza. De validarse que Josefina cayó el tercer sitio, tampoco habría elementos (al menos de lo que se sabe) como para culpar al de Puebla, como se dijo al principio. ¿Podrá remontar Josefina? Esa es la incógnita…

“El espejismo mexiquense…”

Es posible que Ricardo Anaya cometiese un error al sopesar la importancia del Estado de México. El creciente hartazgo antisistémico de la ciudadanía y la debacle del Presidente y el PRI, podrían modificar el peso del resultado electoral. Me explico: parece que ni ganando las tres gubernaturas en juego este año, le alcanzaría al PRI para 2018. Pero si MORENA o el PAN ganasen la gubernatura mexiquense, sí darían un paso gigantesco para la presidencial. Esto quiere decir que un triunfo de Josefina serviría más para 2018 que para la interna panista.  Pero un fracaso de ella, que no le resolvería la vida al PRI, sí pegaría de lleno en la línea de flotación de Anaya. Con mayor razón de terminar Josefina en tercer lugar…

El golpe asestado por don Máximo a Eduardo Rivera, a través del Congreso poblano, es un mensaje para Ricardo por la vía mexiquense. Ahora Josefina tendrá que modificar su estructura de campaña. De un lado estaría gravitando el caso del exalcalde y aunque la PGR ha dicho que no la investiga, del otro la autoridad federal estaría apuntando a la familia de la candidata. El efecto inmediato sería ‘pochar’ toda estrategia para remontar ese tercer sitio…

“Anaya: la doble ruta poblana…”

En lo que se decide el tipo de acuerdo entre Margarita y Anaya, hacían falta algunos pactos intermedios, mismos que pasaban por Puebla. Es evidente que los desacuerdos al interior de lo que ha sido el grupo de don Máximo, son un factor a considerar. MORENA ha crecido notablemente en territorio poblano y contar con Fernando Manzanilla implica un doble ajuste de cuentas: de Manzanilla con Eukid Castañón y del segundo con sus otrora compañeros perredistas, hoy venidos a morenistas. Fue la ocasión para que el panismo tradicional intentase el ‘cobro de facturas’ con don Máximo…

Se montó una doble ruta: atraer la designación de candidatos locales en 2018, incluyendo para gobernador, y abrir el juego de aspirantes a cuatro (Eduardo Rivera, Juan Carlos Mondragón, Juan Pablo Piña y Mario Riestra). Se buscaba dividir y desfondar la estructura de poder de don Máximo, en favor del exalcalde…

“Un juego de dos cartas…”

Pero la doble ruta ocultaba el ‘1-2’ de los pactos intermedios: Eduardo Rivera sería el plan A y Humberto Aguilar el plan B. Inhabilitar y multar al primero, es una forma en que don Máximo pretende forzar a Ricardo a un juego frontal. ¿Se animará Ricardo, teniendo a Josefina en tercer lugar en la elección mexiquense? La decisión es delicada. Anaya se jugó el todo por el todo con Josefina y al embestir a Eduardo, don Máximo también. Ya no hay vuelta atrás…

La decisión que están valorando en el búnker anayista consiste en expulsar del PAN a don Máximo y a los que apoyaron o facilitaron la decisión del Congreso local. No descartan atraer las designaciones, pero por ahora ha quedado en segundo plano…

“Salvando al prisionero…”

Como en los duelos con doble florete o con espada y puñal en cada contendiente, hay que estar atentos a los golpes de doble o más efectos. Tener a Eduardo atenazado, indica que don Máximo está montando un escenario de negociación que le pudiese resultar más favorable: ‘El exalcalde a cambio de pactar conmigo, en detrimento de Ricardo y Margarita, y no disputarme el control de Puebla’. De paso, un golpe de mazo al plan A reduce el margen de maniobra del plan B, porque la prioridad sería 'salvar al prisionero’…

En el Estado de México, de mantenerse las posiciones como indican las encuestas, se plantearía un escenario complicado para Ricardo Anaya: ¿Dejar que gane Delfina, lo que podría hacer que AMLO finalmente se despegue de Margarita (con mayor razón de Anaya), o servir de contrapeso para que Alfredo del Mazo pueda ganar. El proyecto presidencial de Ricardo colapsaría pero se mantendría vivo el de Margarita. En tanto no encuentren alguna forma de sacar a Eduardo del aprieto, don Máximo se quedaría con el control de Puebla. Otros piensan que lo mejor sería expulsar a don Máximo y arrebatarle la gubernatura. Ya con un nuevo gobernador, resolver el caso de Rivera. Para eso necesitan a Piña y a Riestra. Los hechos dirán quién anticipó a quién…

Mientras tanto, Salinas, Manlio Fabio, Cuauhtémoc Cárdenas, don Máximo y el Grupo Atlacomulco, desarrollan un juego muy interesante. Luego veremos cuál es el plan del juego…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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