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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El nuevo protagonista

Reconoce que no lo conoce la gente. No está afiliado a paritdo político alguno. El problema será el

Víctor Reynoso

Sociólogo por la UNAM, maestro en Ciencia Política por la FLACSO y doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de México. Profesor jubilado de la UDLAP. Sus líneas de trabajo como investigador son sistemas electorales y sistemas de partidos en México, democracia y cultura política. Autor de diversos libros y artículos especializados.

Martes, Febrero 21, 2017

 

Luis Banck Serrato llegó a Puebla hace varios años. En principio como un experto en administración y políticas públicas, con un perfil muy discreto. Luego ocupó importantes cargos durante el sexenio de Rafael Moreno Valle. Pero se había mantenido, en términos generales, fuera de las “turbias aguas de la política”. Hoy parece estar entrando a las mismas. Como se esperaba, su primer informe de gobierno como presidente municipal de la capital poblana lo pone como uno de los protagonistas del grupo que ha gobernado al estado en los últimos seis años, y que pretende seguir gobernándolo, e incluso acceder a la presidencia de la República.

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Su perfil se distingue de otros integrantes del grupo morenovallista, destacadamente de su antecesor en el ayuntamiento y hoy gobernador, Tony Gali. Banck estudió en universidades jesuitas, primero en la Iberoamericana de la Ciudad de México y luego en la prestigiosa Georgetown. Que el inicio y buena parte de su vida profesional la haya dedicado al desarrollo social dice algo importante de su sensibilidad y su perfil político.

Quizá su mayor acierto en su informe fue reconocer que la gente en Puebla no lo conoce. Que no hizo campaña. Pero que tiene cariño por la ciudad y ha estado comprometido con ella y con el estado. En un mundo político de teatralidad excesiva la sinceridad se agradece, y vincula al gobernante con los gobernados. También puede que tenga un efecto positivo haber realizado el informe fuera del Palacio Municipal, en una zonas más populosas de la ciudad y que no es precisamente la más turística.

Menos claras serán las consecuencias de otra declaración, reproducida por algún medio local: que no está afiliado a ningún partido político, pero comparte la ideología del grupo que ha gobernado a Puebla en los últimos seis años. Aquí también se agradece la sinceridad, pero las consecuencias pueden ser distintas. Lo relevante no es que tome distancia de los partidos, sino que se deslinda de Acción Nacional, el partido que encabezó las coaliciones que ganaron las elecciones de gobernador en 2010 y 2016 y la presidencia municipal de Puebla en 2013. El partido por el cual el líder del grupo pretende ser candidato a la presidencia en 2018.

Banck podría dar la imagen de un técnico de la administración pública situado en el extremo opuesto del gobernador Tony Gali, quien es capaz de tomar el micrófono y alzar la voz a la mitad del foro sintiéndose como pez en el agua. O incluso cantar en un acto público, haciendo buen contacto con la audiencia. Pero su experiencia en desarrollo social y este último año como principal autoridad del ayuntamiento seguramente le han dado acercamiento con la gente y sensibilidad social. A pesar de haber estudiado su posgrado donde estudian algunos miembros de la realeza europea.

Es de esperar que su formación académica y su experiencia política le permitan una visión más de fondo y de largo plazo a la de quienes han gobernado al estado recientemente. Sin negar logros evidentes, parece que se gobernó ante todo para opiniones superficiales, para fotografías de fachada. Para ciudadanos que no ven más allá de la obra física, incapaces de reflexionar sobre el sentido y sobre el costo beneficio de las mismas. Que gobernar no es mercadotecnia, sino la solución de problemas públicos basados en diagnósticos adecuados. Que a mediano y largo plazo prevalecerán las visiones sensatas sobre las superficiales.

En su informe puede verse lo anterior. No se dice lo que la gente quiere oír. Hay ciertamente planteamientos políticamente correctos, en el mejor sentido de la expresión: el señalamiento de los problemas más serios del municipio, como pobreza, hambre, inseguridad pública. Pero los señalamientos van más allá de las buenas intenciones.

Claro que lo importante son los hechos. Los análisis adecuados y originales son solo un primer paso. Y aquí uno de los problema de Banck es la falta de tiempo. El periodo de un cabildo, aún de un cabildo largo como el actual de Puebla, se ha señalado como insuficiente para hacer frente a esos problemas. Pero lo que puede limitar al actual presidente municipal de Puebla es que se concentre no en la próxima generación, o en el 500 aniversario de la ciudad de Puebla (dentro de 15 años), sino en las próximas elecciones, municipales, estatales, federales.

De cualquier manera es bienvenido un funcionario capaz, bien formado, con experiencia y, al parecer, con sensatez. El talento es un bien escaso, en la política y en la administración pública (como en prácticamente todos los ámbitos). Esperemos que las circunstancias le permitan dar sus frutos.

 

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