Lo que le faltaba al señor Donald Trump que el día de la toma de posesión como el Presidente número 45 de los Estados Unidos de Norteamérica, se lo proporcionó el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto, al enviarle a su país -como un cheque en blanco- al narcotraficante “más buscado de los últimos 30 años en el mundo”, el mexicano Joaquín "Chapo Guzmán" cabeza, director y operador del ya famoso cártel mexicano de Sinaloa.
Habiendo nacido en la costa occidental de México, precisamente en el Puerto de Culiacán, en un plazo increíble se extendió en todo el país, de norte a sur y de oriente a occidente, rebasó las fronteras y sus operaciones fueron incluso coordinadas y en casos asociadas, con los Grandes Cárteles Internacionales del Narcotráfico de Europa, Rusia, Japón y Centro y Sud América.
Más artículos del autor
Si se estudia algún día con la minuciosidad que requiere la llamada "Delincuencia Organizada" el Caso del Capo Mexicano, cómo se hizo líder del Cartel, cómo formó su estructura orgánica por zonas geográficas, su perfecto sistema de organización y operatividad financiera, para obtener una gran eficiencia, en el cultivo, trasiego y venta de la droga en sus muy diferentes modalidades y presentaciones para el consumo por drogadictos del vecino país primordialmente y de los adictos de todo el mundo, ese día, se le reconocerá a nuestro personaje, en desgracia hoy deportado y ya en poder de la DEA. norteamericana, su innegable pero perversa inteligencia oculta en una personalidad de muy bajo perfíl , por su físico típicamente del mexicano de clase media, bajo de estatura, medio gordo, mal vestido y con su clásico bigotito mexicano al estilo del actor Pedro Infante.
Bien cuidó el Chapo que su físico y figura estuviera siempre muy fuera del prototipo del narcotraficante de las películas colombianas y mexicanas tan en boga y las series televisivas que nos presentan como capos a un tipo galán, alto, atlético, guapo, de cara fiera y temible, elegantemente vestido y con las armas más modernas y mortíferas fabricadas para los Ejércitos del mundo, rodeado todo el tiempo de sus temibles guardaespaldas-sicarios y mujeres bellas, rubias o morenas de cuerpos esculturales. Vinos caros y relojes carísimos. Autos finos todos blindados en Italia de Clase III. Indestructibles.
Sin pretender que este artículo sea tomado como una “Apología del Delito”, nos motiva dar nuestra opinión ciudadana,-reprobatoria- sobre la decisión del Gobierno Federal que encabeza el devaluado presidente Enrique Peña Nieto y su equipo de Seguridad, asesores, consultores y miembros de su gabinete, que decidieron un día antes, de la toma de posesión de Donald Trump a la presidencia de su país, nuestro ahora incómodo y amenazador vecino, al enviarle un valioso regalo : Al capo mafioso de más experiencia y el que más sabe sobre la industria del Narco-Tráfico Internacional, en la producción de todo tipo de drogas, desde la marihuana, el opio, la hoja de coca, el hachís, la heroína, el crac, el cristal, y todo tipo de anfetaminas en polvo y liquidas, conociendo además, quienes no solo los producen, si no que pagan para que sus productos lleguen a nuestro vecino País del Norte y que obligadamente pasen por México y tengan como destino el gran mercado que representan los drogadictos gringos calculados en cerca de 30 millones de adictos consumidores, que pagan altos precios en dólares.
Mientras exista “demanda” de los gringos, existirá “oferta” de los proveedores colombianos y por lo consiguiente, la droga pasará por el territorio mexicano, en forma clandestina e ilegal. Lo peor es que pese a su alto costo ya hay consumo en México, acto criminal del Chapo y socios.
Cualquier droga que usted adquiera, aún para efectos medicinales, tiene un alto precio de compra, y como su comercialización es ilegal, entonces circula de contrabando, en el bajo mundo de mano en mano por los micro-narcos y su comercialización es en dólares americanos, que hoy esta al tipo de cambio de 22 pesos mexicanos.
Un ejemplo: una grapa de 1 miligramo costaba el año pasado $100 pesos mexicanos, hoy con el dólar a 22 pesos, la misma grapa cuesta $ 300 pesos ¿Cómo la ve?
Gracias al Chapo Mexicano, que se impuso como el líder o capo de la Mafia del Pacífico (Sinaloa, México)) a base de asesinatos de los que se opusieron en su camino delictuoso, muchos de los cuales se encuentran en las fosas recientemente descubiertas en todo el País, decía gracias al Chapo, hoy la droga, ya se consume no solo por los miembros del mundo de Ricos millonarios que tienen dinero para pagar su alto costo, sino lo repito, –desgraciadamente- ya se consume por la juventud mexicana, degradándola y arrojándola en manos de estos criminales.
Hoy en día, en los llamados “antros” , o cabarets o discotecas antiguas, se expende, a ciencia y paciencia de las autoridades, (cómplices) la droga en “grapas” o pastillas o polvo etc. tan solo con pedirla a los enganchadores disfrazados de meseros o bellboys que han hecho del narco-menudeo una gran industria del crimen. La moda, lo IN o lo “Chic”, es drogarse.
Con la política de Donald Trump, se va a encarecer la droga, a precios incontrolables, y no van a desaparecer, ni los drogadictos ni los criminales narcos –herederos del Chapo, que la proveen.
A mayor dificultad para conseguirla, mayor precio en el mercado negro, como sucedió en los Estados Unidos, en el tiempo de la llamada prohibición del alcohol (1928-32), que propició el Contrabando de alcohol adulterado y de pésima calidad que pasaba de México y del Canadá, consumo que idiotizó a los bebedores gringos, que murieron en millares, llegando el caso de haberles vendido un producto toxico y mortal como alcohol, sacado de la madera (¿).
El gobernador de Puebla (1937-1941) Maximino Ávila Camacho, en sociedad con el gringo William Oscar Jenkins, se hicieron multimillonarios en dólares, vendiendo millones de litros de alcohol adulterado y de muy baja calidad, que era producido en el Ingenio de Atencingo, Izucar de Matamoros, Puebla, almacenado en las tinas de “La Galarza” y de ahí, trasladado en barcazas-tanques que salían de la costa de Veracruz, vía Nueva Orleans y llegaban a Chicago y Nueva York. Se les pagaba el alcohol “exportado” en dólares, que Jenkins (inicio de su fabulosa fortuna inexplicable y secreta) depositaba en sus cuentas bancarias, que nunca fueron investigadas, por el Fisco americano, porque Jenkins, siempre fue americano.
Otro dato cierto: el primer Gobernador de Puebla que se involucró con el narcotráfico internacional fue el general Donato Bravo Izquierdo, que siendo gobernador provisional por 20 días pues gobernó del 5 de julio de 1927 al 4 de agosto del mismo año, estableció conexiones con productores de la droga del Japón, Alemania y la Mafia de Italia. (“Maximino Ávila Camacho...y socios” de Próxima presentación, Autor. RCy B, Ed. 2017 C.E.H. de P.A.C.)
Volviendo al tema inicial, el grave error cometido por Peña Nieto, al enviarles al Chapo Guzmán, y con él, toda la información que tiene en su cerebro, es que, la famosa DEA que conoce toda la historia del narco del lado americano, y la tolera, ahora conocerá por boca de un actor de primer nivel, el Chapo, toda la historia de los narcotraficantes mexicanos y colombianos, pero lo más peligroso, va a conocer a los famosos Varones del Dinero, o sea quienes son los dueños del narco mexicano que conforman la famosa ´pero hasta ahora desconocida “crimen organizado”.
Craso error de Peña Nieto, ahora con la información del Chapo, va a conocer de primera mano, quienes son los políticos y los barones del dinero, (Banqueros...?) que son los verdaderos patrones de los capos, que reciben las ganancias del narco mayoreo y menudeo, y que lógicamente son cómplices en la cadena de asesinatos y desaparecidos de sus competidores y carteles enemigos.
Pronto, nuestro agresivo Sr. Trump, le gritará al mundo entero, que cuando el “calificó a los mexicanos migrantes de delincuentes y traficantes de drogas, lo hacía con “todo conocimiento de causa” y por eso, justifica la construcción del famoso muro a través de la frontera con su vecino del Sur.
Y la pregunta obligada es que, la lista que tendrá en su poder el Sr. Trump y la DEA, tendrá los nombres, direcciones y datos personales de gente que, actualmente está actuando dentro de la política y la iniciativa privada de nuestro país.
¿Estarán los exgobernadores que Proceso, Revista de Julio Scherer, ha venido denunciando a través de los años, como los patrocinadores del Narcotráfico en sus Estados, socios y cómplices de los mismos, que los han hecho millonarios...? Usted los conoce, para que mencionar.
¡Estarán los actuales goberndores que están asociados a las Mafias Internacionales, a ciencia y paciencia de la Secretaría de Gobernación de Osorio Chong, que los tienen identificados y al parecer protegidos?
¿Estarán los Dueños de la Banca mexicana, en manos de extranjeros, que son cómplices por ser los encargados de lavar el dinero de los narcotraficantes de Miles de Millones de dólares?
¿Estarán algunos diputados y Senadores, así como Secretarios de Estado, y colaboradores cercanos a Peña Nieto...? ¿Estarán los Generales del Ejército y Armada, de las Zonas militares que saben y consiente las operaciones de los narcos...? ¿Estarán todos los Secretarios de Seguridad, Jefes de las Policías Ministerial, Estatal, Municipal y de Caminos Federales...?
Lo verdaderamente grave es que el Sr. Trump, YA tiene una lista larga de miles de fichas, de mexicanos involucrados en el narcotráfico y conociendo la clase de cabr..., perdón de tipo que es, no dudo en que va a chantajear a Peña Nieto, para lograr, todo lo que ha venido anunciando y ordenando sobre los migrantes mexicanos. En otras palabras, lo va a chamaquear.
Bajo esta condición, parece que si se construirá el muro, que lo pagaremos los mexicanos, mediante un impuesto a las remesas de inmigrantes, y que va a modificarse el TLCAN, a favor de los gringos, como lo ha venido anunciando el Sr. Trump. ¡Una verdadera desgracia!
¿O usted, como lo ve, estimado lector de e-consulta?
wwwrigocorderob@yahoo.com Cuetzalan, Pue.