Es el bienestar: Bien-estar. Sentirse bien. “Sentir-se” bien. Elegir y poder sentir-se bien. Tener los medios para lograr sentir-se bien. Dar tumbos de aquí para allá, de allá para acá, de acá para ahí y de ahí para acullá y de regreso, para lograr: en todas partes, de todas formas, por todos los medios, sentir-se bien; como dicen en mi pueblo: “aunque llueve, truene o relampagueé”.
Lograr sentir-se bien no es como conseguir, por decir, un título universitario que es de una vez y para siempre, algo permanente que al adquirirlo, lo tienes. Aquí no. Logras sentirte bien en este momento, aquí y ahora, pero el momento pasa, todo cambia y va de “nuez”: Inicia otro momento, uno nuevo, y otra vez, bajo las nuevas circunstancias y el nuevo ser que ya eres (decía Heráclito: "Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces, porque ni el hombre ni el agua serán los mismos"), tienes que hacer lo que tienes que hacer (You gotta do what you gotta do) para sentir-te bien. Y si no lo logras, te sientes mal… pero sólo un rato, ahí tampoco te quedas: porque “nunca estás equivocado y nunca está terminado” (You’re never wrong and it’s never done). Y así…
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Cada deseo tiene su propio camino y su propio logro. Mi papá me decía: “El ‘querer’ es la fuerza que mueve al mundo”. Tenía razón: Deseas algo, en tu mente piensas lo que tienes que hacer para conseguirlo, y eso ya movió al mundo, y si lo logras, ¡también mueves al mundo! y te sientes bien. Si no lo logras, de igual manera mueves al mundo, aunque te sientes mal, de momento, pero reencausas tu experiencia y al darte cuenta que ya sabes qué camino NO te lleva, te sientes bien. La vida es un ensayo-error permanente para que al final, siempre te sientas bien. “Al final todo estará bien, y si no está bien, es que no es el final” (Everything will be all right at the end, and if it’s not yet all right its because its not yet the end) No hay receta. Cada quien tiene su propia manera por descubrir. Son las experiencias las que te enseñan, no las palabras.
Sócrates fue el primero en exponer un método para sentir-se bien: la mayéutica, que a través de preguntas, el maestro (tutor, mentor, coach, etc.) lograba hacer que el alumno (couchée, estudiante, etc.) tomara consciencia y se descubriera a sí mismo (en sentimientos, conocimientos, motivos, etc). Y al aprender el método, lo puedes realizar tú mismo o bien monitoreada por “quien más le tengas confianza”.
Siempre he sido deportista, integrante de equipos de béisbol, basquetbol, volibol, fútbol femenil, softbol, ciclismo, patinaje. Tuve suerte en tener coaches magníficos. No me es extraño que un buen coach me diga cómo lograr la mejor estrategia para ganar… y también aprender a ganar perdiendo… porque “nunca estás equivocado y nunca está terminado”. Y si no es de una manera, es de otra, y si no de otra, y otra y otra, y así ad infinitum, hasta que la vida nos dé… El Universo está permanentemente en expansión: que si no sube o baja, rota; siempre se mueve, no en línea recta y hay que aprender a andar el camino, con alegría.
Este es coaching: Método punta de lanza que aprovecha los avances en investigación en plasticidad neuronal, tecnología médica y uso de redes sociales para ayudarnos a lograr nuestros más caros deseos. Con el objetivo principal de sentir-se bien en nuestras diferentes dimensiones, porque hay que hacer la paz en el momento y condición en que nos encontramos. (You have to make peace with who you are and where you are).
Agradezco en primer término a mi gran amiga, Maggie Colin, por su sincera amistad y desinteresada asesoría y, al maestro de maestros en Coaching, al costarricense Francisco Villalta, por su gran apoyo y dedicación, a quien pronto tendremos en Puebla en certificaciones en su expertise: el Coaching. Ambos con enorme apoyo y entrega me hay auxiliado a canalizar mis inquietudes y encontrar un nuevo camino que me tiene enamorada. Mil gracias.
alefonse@hotmail.com