Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Carta abierta

Trabajadoras sexuales. Les quitan programas de apoyo en el ayuntamiento.

Alejandra Fonseca

Psicóloga, filósofa y luchadora social, egresada de la UDLAP y BUAP. Colaboradora en varias administraciones en el ayuntamiento de Puebla en causas sociales. Autora del espacio Entre panes
 

Jueves, Diciembre 15, 2016

Para: Juan Carlos Morales Páez, Secretario de Gobernación Municipal; Nadia Navarro Acevedo, Regidora de la Comisión de Derechos Humanos e Igualdad de Género, y Brahim Zamora Salazar, Presidente del Consejo Ciudadano de Derechos Humanos e Igualdad de Género

Antes era posible defender los Derechos Humanos de las trabajadoras sexuales desde dentro del mismo Ayuntamiento sin que ellas tuvieran que defenderse de quién las defendía. Ahora tienen que hacerlo.

Más artículos del autor

La queja interpuesta ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, así como las tres solicitudes de información por Derecho de petición enviados a tres funcionarios del Ayuntamiento de Puebla por parte de las trabajadoras sexuales, para saber por qué se canceló el programa que las favorecía, cuestionan las funciones de quienes deberían defender los DDHH de los grupos vulnerables en particular, y de la ciudadanía en general, por parte de las autoridades del Ayuntamiento del Municipio del Puebla asignadas para ello. Es muy delicado que quienes deben proteger los DDHH en el Ayuntamiento sean de quienes se tienen que proteger estos grupos vulnerables.

A mí me tocaron las palabras de enojo del grupo de trabajadoras sexuales a quienes convoqué para llevar a cabo el programa municipal de atención a esta sector; me tocaron en vivo y en directo sus mentadas de madre y mandadas al carajo; sus sentidas acusaciones por haber jugado con ellas, por haberlas usado y haber alimentado sus ilusiones para después dejarlas sin apoyo y sin aviso; sus profundos  reproches de haberlas citado y animado para después botarlas sin explicación.

Me champaron haber olvidado que son personas humanas dignas, con derechos y obligaciones. Porque en ese corto tiempo aprendieron que no es lo mismo ‘hacer’ --dedicarse al trabajo sexual para mantenerse ellas y sus familias—que ‘ser’ --personas humanas dignas--. Pero al cancelar el programa, las traté como putas desechables, lo que había dicho que no era mi visión ni mí proceder y que mi trayectoria de 30 años lo demostraba, pero se me olvidó. Y  tenían que defenderse de quienes las afectaron. Que desconocí que son personas humanas con el máximo derecho de la dignidad y que lo iban a hacer valer.

Ustedes no vieron su mirada de esperanza --de inicio--, convertirse en mirada de resentimiento por la decepción de haber creído una vez más que algo bueno podía venir de una autoridad; no las escucharon advertirme de la espiral promesa-engaño, engaño-promesa que se repite interminablemente cuando viene de todo lo que huele a poder. Que dar la cara no minimizaba la ofensa que les había hecho.

Ellas tienen razón: Me uno a su voz: Nadie es pequeño o insignificante. No se puede jugar con las esperanzas de la gente, sobre todo con quienes no han tenido oportunidades y se aferran como hierro ardiente a lo que se les ofrece; ellas no lo pidieron. Por lo que esto sólo añade a la deuda que continuamos teniendo con ellas.

Y dirijo esta Carta Abierta a ustedes que en lo oscurito tomaron la decisión de cancelar ese programa. Decidí compartirles las palabras de enojo de las trabajadoras sexuales porque les corresponden.

    

alefonse@hotmail.com

 

 

Vistas: 776
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs