Es increíble cómo con la edad va aumentando la velocidad a la cual la vida se nos va, y muchas veces ni siquiera tenemos la capacidad de que los sucesos importantes sean percibidos con total entendimiento por nosotros.
Pareciera que fuese ayer, que estaba yo elaborando mi columna de finales de 2015 que más o menos denominé “En la Recta final” el año pasado, y ya me encuentro terminando este bello mes de noviembre, de nueva cuenta queriendo hacer unas breves, pero importantes reflexiones y observaciones para este fin de año.
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Cuántas cosas han pasado y cuántas otras seguramente vendrán, a mi padre se le ocurrió que este 2015 era un buen año para despedirse de todos y simplemente se fue de golpe y porrazo, así, pero feliz él de haber cumplido con su misión de vida y nosotros felices de que fuera quien fue, un gran ejemplo y el líder de la familia.
A ti, papá, hasta donde estés, gracias, muchas gracias por todo lo que dejaste en mi corazón, en el corazón de todos, pero más aún, por todo lo que día a día platicamos, pues en contra de lo que se pudiera pensar, no te fuiste, solo nos hicimos uno, para seguir juntos esta bella fiesta que es la vida.
Pasando a los comentarios de nuestra comunidad, quiero decirles por primer lugar, que tristemente nada ha cambiado en cuanto al tema de la seguridad pública, al menos en nuestra Puebla capital, y si me apuran mucho, pues yo diría que más bien empeoró.
El año pasado, todavía con el hoy gobernador electo Tony Gali Fayad, las autoridades del orden público como que se frenaban un poco, tal vez sabiendo que el hoy electo sabía de nuestra entidad, toda vez que es oriundo de esta ciudad, pero una vez que los tiempos políticos se dieron y empezó la carrera por la gubernatura, parece que a los mandos les dieron cuerda y como si fuera el “año de Carranza” (Sí, porque el de Hidalgo ya no les alcanza) se dieron a la tarea de todo menos de cuidar de la ciudadanía, y como dice el dicho ese de que “al ojo del amo engorda el caballo”, y como pues aquí el amo andaba ya en la campaña y al que pusieron no le alcanzaron las miras, pues lo durmieron de lo lindo.
En fin, que lo único que nos resta, es que el gobierno del estado no deje de apoyar. como ya tiene dos administraciones municipales que lo ha hecho, por las burradas de sus secretarios a Puebla capital, y que una vez que Gali, inicie su administración, no se olvide la Puebla capital patrimonio de la humanidad y vuelva a tomar la rienda en beneficio de los que aquí estamos y no nos iremos.
Como ustedes se han dado cuenta, la delincuencia que se desata normalmente en estas fechas, hoy no solo ha hecho su agosto, sino que ante la indolencia y desatino de los mandos policiales, han hecho además, su enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto (ese no, porque ya lo habíamos dicho) su septiembre, su octubre su noviembre (bien trágico por cierto) y habrá que ver cómo nos va en diciembre.
Total, que como ellos no nos cuidan, solo nos queda por hacer algunas cosas en protección de nosotros mismos, a la usanza de “Amadeo” que decía que nos teníamos que aprender a auto defendernos o del “Santizo” que sus propios elementos de su “Secretaria de Inseguridad Pública” han reconocido que la delincuencia los ha rebasado.
Así que aquí les tenemos unos pocos consejillos a seguir:
¿O no?
Juzgue usted.