Todos los profetas armados han triunfado;
todos los desarmados han perecido
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Nicolás Maquiavelo
La historia del ejército mexicano, del que nació después de la revolución, es parte inseparable de la historia de México.
El ejército como lo entiende un habitante de este país es el custodio de la autoridad presidencial, así que no es de extrañarse, que el presidente Enrique Peña Nieto con frecuencia haya rendido homenaje al ejército en sus diferentes ramas.
El ejército es su custodio, específicamente el Estado Mayor Presidencial.
Estimo que la mayor parte de los mexicanos respetamos y valoramos el desempeño desde un soldado hasta un general de división.
El ejército ahora ciertamente presta muchos servicios que no son propiamente de orden militar, como formar parte del Plan DN-III-E.
En fin, el ejército, los ejércitos, tuvieron su origen desde que se formaron los grupos sedentarios. Una tribu se apropiaba de un territorio, tenía a su líder y éste de inmediato nombraba a su cuerpo de seguridad, o sea, a sus soldados para que defendieran el territorio que había conquistado o se había apropiado.
El ejército es un elemento substancial del Estado, incluso constituido primero o antes que la ley fundamental.
Es interesante recordar que los doce emperadores romanos tuvieron su propio ejército con el que se mantuvieron en el poder o bien sucumbieron por la falta de ese apoyo.
Es emocionante recordar al joven Alejandro Magno por el ejército que integró, con el cual conquistó el mundo oriental conocido.
Y para ubicarnos en nuestro territorio, aquí también los diversos grupos étnicos desde los olmecas, los mayas, los chichimecas, y los aztecas, tuvieron sus propios ejércitos, para someter, vencer y hasta esclavizar a otros pueblos.
La conquista de lo que ahora es nuestro país, se llevó acabo con el apoyo del ejército que traía Hernán Cortés.
Los trescientos años de vida colonial se sostuvieron a través de los cuerpos militares dependientes de los virreyes y las demás autoridades.
Es más, la propia independencia se inició y se consumó a través del pueblo que pronto se convirtió en ejército, con disciplina y armas.
Hay que tener presente todos los acontecimientos que se dieron cuando se inició la revolución mexicana.
El triunfo de los caudillos que se dio por el apoyo de la multitud, fundamentalmente, de los ejércitos que se constituyeron originados en el propio pueblo.
En el proceso revolucionario surgieron, Francisco Villa, Emiliano Zapata, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón y muchos otros.
Siempre los movimientos surgieron y triunfaron por los cuerpos militares, por el apoyo del ejército correspondiente.
Junto a los triunfos militares de unos está el asesinato de otros: Villa, Zapata, Madero, Carranza, Obregón y otros militares connotados.
Con el apoyo del ejército gobernó Benito Juárez e incluso se reeligió, y fusiló a Maximiliano de Habsburgo.
Los militares han tenido que ver mucho en la historia de un pueblo como el nuestro.
Fueron presidentes militares: Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, el “Jefe Máximo”, Lázaro Cárdenas, Manuel Ávila Camacho.
Entre 1910 y hasta 1946 el ejército estuvo en sus funciones y además metido en las cosas público-políticas.
De ahí hasta la fecha el ejército mexicano ha sido determinante en la vida político-social del país.
Los secretarios de la defensa han sido militares de toda la confianza del su jefe máximo, el Presidente de la República.
Los presidentes han hecho bien en tener toda consideración a los Secretarios de la Defensa, de Marina, y de los altos mandos del ejército. Ningún presidente se ha atrevido a cambiar Secretario de la Defensa.
Hoy el ejército mexicano presta múltiples servicios a la nación. Muchos quisiéramos que todos los soldados con sus jefes hicieran frente a los males que nos aquejan como la inseguridad y la corrupción.
Aunque la ley no lo permite, pero, si fusilaran a los corruptos apenas estaría bien.
Por cierto, el estado de Puebla es la sede de la vigésimo quinta zona militar desde la época de la revolución.
Ninguno de los que ha sido titular de la zona militar ha llegado a ser Secretario de la Defensa.
Así como hablamos bien de los ejércitos, también hablemos de quienes hoy han sido sostenidos en el poder, por el apoyo de su ejército, como son los casos de Nicolás Maduro en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua, y el ya fallecido Fidel Castro.
Espero que sea oportuno citar ahora los diferentes grados militares: Soldado, Cabo, Sargento, Subteniente, Teniente, Capitán Mayor, Teniente Coronel, Coronel, General Brigadier, General, y General de División.
En el libro “El Ejercito Mexicano” de Gloria Fuentes, prologado por el general Alfonso Corona del Rosal de la editorial Grijalbo, trae una nota así: los militares y la corrupción.
En efecto, hace alusión a los “cañonazos de cincuenta mil pesos” de Obregón.
“Cierto, ha habido militares que se hacen de fortunas de las llamadas inexplicables,… Por ejemplo, Bernardo Pasquel y el coronel Carlos I. Serrano, que durante el régimen alemanista hicieron ostentación de sus capitales de origen obscuro, en un sexenio que se distinguió precisamente por el enriquecimiento de sus funcionarios…”
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