Finalmente tuvo lugar el tercer debate entre Hillary Clinton y Donald Trump en Las Vegas. La sucesión presidencial norteamericana siempre ha sido importante, pero ahora tiene el añadido de que estamos configurando el escenario geopolítico del siglo XXI. Se dieron con todo, como ha sido la tónica durante la campaña, acentuada del segundo debate a la fecha. Hasta los ausentes salieron raspados. Como fue el caso de Enrique Peña Nieto, cuyo desafortunado encuentro con Trump salió a relucir. En la recta final, a menos de tres semanas de la elección, Hillary ha hecho un llamado a las mujeres para acabar con las aspiraciones de su adversario. Ahora todo se concentra en los estados indecisos o con ventaja mínima para uno de los dos…
Ha sido una campaña inédita. Estados que eran de una preferencia partidista, ahora han cambiado. El Partido Republicano ha sido el más afectado, pues núcleos de sus electores expresan que votarán por Hillary al estar en desacuerdo con Trump. Hasta ‘los halcones’ republicanos han manifestado su disgusto. Donald cobró mucha fuerza al apropiarse del reclamo de los más golpeados por la globalización. Pero de manera especial sobresalen los aterradores efectos del terrorismo islamista y de los constantes ataques de desequilibrados al interior de la propia sociedad…
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Hasta los años setenta, los terroristas libraron una lucha en el mundo árabe y, partir de esa década, decidieron llevar el terror al ‘corazón de Occidente’. Coincidió con la conclusión de las Torres Gemelas en Manhattan y ellos se adiestraron en la captura de aviones comerciales. En las Olimpíadas de Múnich (1972), la masacre de la delegación israelí fue el anuncio de lo que venía. También murieron 5 de los asesinos y un policía. Pero tenían en la mira las dos edificaciones neoyorquinas. En 2001, lo que entonces era un objetivo se convirtió en una cruel realidad…
Todas esas variables gravitan en la elección presidencial de Estados Unidos, salpicadas por las declaraciones, de ahora y de antes, de Donald Trump…
“El retorno del pasado…”
Paradójicamente, Trump, que no representa el pensamiento republicano, simboliza la reinterpretación de lo que fuera el proyecto de Roosevelt. Roosevelt sí era un liberal convencido. Creía que el avance del entonces poderoso movimiento marxista era inevitable. Por lo tanto, pensaba que era mejor pactar la entrega de Eurasia con tal de que Stalin se comprometiese a sacar las manos de América. Que Eurasia se organizase como mejor le pareciese, con tal de salvaguardar la democracia liberal y la economía de libre mercado acá. Por ese camino, antes de terminar la Segunda Guerra Mundial, comenzó la entrega de lo pactado…
Pero Roosevelt murió sin concluir la paz y Harry S. Truman frenó el proyecto hasta donde le fue posible. El propio hijo del presidente fallecido dio fe de que Stalin se aprovechó de su padre, quebrantado por sus problemas de salud. Con las dos bombas atómicas, Truman envío un mensaje directo a una temible sociedad secreta japonesa que controlaba armas químicas y biológicas. Sin dudarlo, firmaron el ‘acuse de recibido’ y pactaron. Lo malo fueron las víctimas inocentes de Hiroshima y Nagasaki. También las de Pearl Harbor, porque Roosevelt supo a tiempo del ataque y no lo impidió, con tal de participar en la contienda mundial…
En los estertores de la guerra y entendiendo lo que estaba en juego, Pío XII encargó a los jesuitas la defensa de la Iglesia ante el oponente que se erguía como principal beneficiario. La Guerra Fría ocultó una confrontación entre sociedades secretas revolucionarias y sociedades reservadas a la sombra de los jesuitas, identificadas entonces con la teoría del ‘resto fiel’…
“Trump y la teoría de la Ciudadela…”
Si lo vemos bien, la visión geoestratégica de Trump apunta a un esquema parecido, siendo a la vez confusa. Al mismo tiempo que habla de sacar las manos de Oriente, dice que Estados Unidos debe imponerse a como dé lugar. Lo que en Roosevelt fue un plan continental, en Trump ha devenido en ‘Ciudadela’. Ni siquiera es la propuesta de los ´halcones republicanos’ sobre ‘la reconstrucción de las defensas de América’. Hace tiempo que la política internacional dejó de decidirse mediante manotazos en la mesa, pero Trump piensa lo contrario…
Hoy, pocos creen en la teoría del ‘resto fiel’. Pero Donald Trump la ha retomado en la ‘Ciudadela’. La idea de un pequeño núcleo de escogidos que salvarán al ‘estilo de vida americano’ hasta devolverle al país su grandeza. Es la tesis de los fundadores de Estados Unidos, montada sobre una visión de negocios y populismo autoritario. El fenómeno Trump no habría sido posible sin la acción demoledora del terrorismo y de los grupos libertarios…
En otro plano coincidente, camina la forma en que Trump entiende a los migrantes, sobre todo a los hispanos. La idea de un muro fronterizo con México apuntala su proyecto de la ‘Ciudadela’, deformando lo que pensaba Roosevelt…
“Hillary y Trump: la disyuntiva global…”
Como lo señaló Brzezinski, en el siglo XXI Estados Unidos tiene que decidir entre la supremacía y el liderazgo. Trump se decanta por lo primero, pero resulta peligroso en un mundo fragmentado. Hillary Clinton prefiere lo segundo. Obama también, que por cierto tiene en Brzezinski a un consultor de confianza, cuya hija asesoró la exitosa imagen de Michelle…
Del otro lado, Putin cree que con Trump podría realizar su sueño de ser el amo de la ‘Isla del Mundo’. Vladimir Putin tiene su propia reinterpretación geopolítica que no se agota en el ‘Testamento de Pedro el Grande’. Incluso suma elementos míticos que son poderosos pivotes en la mentalidad rusa y en lo que fueron los dominios de la URSS. Esto ha llevado a la intervención, más o menos descarada, en las elecciones que se avecinan. Trump, por su parte, asume que América es ‘la otra Isla del Mundo’, hoy protegida por su país…
Peña Nieto y Videgaray cometieron el error de entrar en el juego geopolítico sin tener en cuenta lo anterior…
“Una profecía geopolítica…”
Lo que lee o le aconsejan, Donald Trump lo convierte en clave negativa. Hace una mezcolanza hasta con las ideas de Brzezinski sobre la ‘Tríada geoestratégica’: UE, Rusia y China, con la que debe lidiar Estados Unidos. Trump tiene mucho de populista y sus mensajes se dirige a los ciudadanos resentidos. Pero también aprovecha el contexto de los movimientos ácratas. Ante todo, quiere demoler el ‘establishment’ del poder norteamericano…
Hillary y Trump no comparten la misma visión sobre el futuro continental y la seguridad hemisférica. Curiosamente, el punto de partida es el mismo: una profecía geopolítica. Me refiero a las tesis de George Friedman en torno al desafío global más importante para aquel país, que tendrá lugar de 2080 en adelante…
Friedman no cree que China o Rusia vaya a ser el verdadero adversario, sino México. Hace un repaso de cómo han ocurrido en la Historia hechos que poco antes eran impensables. Lo mismo dice de la migración hispana, con énfasis en los mexicanos. Para 2080, los migrantes mexicanos estarán en condiciones de disputar el poder al interior de Estados Unidos, y sus costumbres habrán permeado en la sociedad. Lo que llama “el hecho fundamental del siglo XXI” será la caída del índice de natalidad en los países desarrollado. Para el caso que nos atañe, las oleadas de migrantes y la procreación, convertirán vastas zonas de Estados Unidos en mexicanas, hasta imperar…
Mientras Trump concluyó que debe construir muros y cerrar fronteras, Hillary apuesta por la asimilación. Son dos lecturas opuestas de una misma problemática…
“Velando armas…”
Los sondeos dicen que Hillary ganó el tercer debate. Lo que resta de la campaña será asegurar lo alcanzado y pelear lo indeciso. No se percibe un plan sólido por parte del gobierno de Peña Nieto, que no logra asestar un golpe frontal en materia de inseguridad. Si pensamos en el combate a la corrupción, Duarte se habría fugado a Canadá o estaría oculto en México (presuntamente ayudado por Emilio Gamboa), mientras Padrés tampoco aparece. Hay una lucha mal disimulada entre la gente del Presidente y el eje Beltrones- Gamboa. No sopesan que la ciudadanía difícilmente les va a creer…
Estamos desbordando los presupuestos originales de la globalización. El mundo se bate entre el sistema de ciudades globales y el imperio del crimen organizado…
Se pensó que la tecnología de uso social iba a resolver nuestros problemas acuciantes, pero no ha sido así. El desarrollo tecnológico está llegando a una paradoja y se estrella con la realidad del sufrimiento y la muerte. La tecnología no tiene respuestas, sobre todo ante el peso de que un día ya no estaremos aquí. En el fondo de la globalidad subyace una escatología intramundana…
El 8 de noviembre, los norteamericanos decidirán su futuro y buena parte del mundo, también. Sobre todo la OTAN y la ‘Tríada geoestratégica’. También el enclave del Pacífico y México. Ojalá el próximo gobernante mexicano cuente con al menos un esbozo frente a la profecía de Friedman…
Hasta entonces…
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