Entre todo el mar de imágenes y consignas que circulan en redes sociales acerca de las posturas originadas a partir de las marchas por la familia, llamaron mi atención las frases “no te metas con mis hijos” o “a mis hijos los educo yo” aludiendo, principalmente, al rechazo de ciertos sectores de la sociedad ante el tema de la orientación sexual en las escuelas. Recientemente Aurelio Nuño, secretario de educación, afirmó que los contenidos sobre sexualidad se abordan a partir del cuarto año de primaria, y que el enfoque es el mismo que se ha trabajado desde los años 90. Nuño remata diciendo que el programa en materia sexual “no se ha cambiado y no hay ningún plan de cambiarlo”, respondiendo así a los cuestionamientos que el Frente Nacional por la Familia ha hecho respecto al supuesto contenido explícito en los libros de texto.
Tomando en cuenta los resultados que los vigentes programas de educación sexual han obtenido en nuestro país, he de decir que no son del todo esperanzadores. A nivel bachillerato, existe una problemática relacionada con el tema que además se incluye en las estadísticas de deserción escolar, que es el embarazo adolescente. Según el informe “Las y los adolescentes que México ha olvidado” hecho por la ONG internacional Save the Children, México se ubica como el país de la OCDE con la tasa más alta de embarazos en jóvenes de entre 15 y 19 años de edad. El documento expone diversas causas que generan el problema, entre las que destacan la falta de acceso a información, a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad, y a oportunidades de desarrollo que respondan a los diversos cambios que se presentan en esta etapa de la vida.
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En nuestro país, por lo pronto, el sector salud ha sido el primero en mostrar avances en el tema. Un estudio comparativo entre 17 países latinoamericanos realizado por la International Planned Parenthood Federation muestra que en 5 años (2010 a 2015) México alcanzó un avance del 90% en sus metas de cobertura de servicios para atender apropiadamente las necesidades de los jóvenes en cuanto a salud sexual y reproductiva, entre los que se incluyen además programas de difusión y capacitación del personal. En contraste, el sector educativo presentó un avance de sólo 45%, siendo uno de los rubros más deficientes la inclusión de criterios de educación sexual en el currículo y la omisión de conceptos de género, relaciones interpersonales y la experimentación del placer en los materiales didácticos.
Ante la evidencia, es imposible admitir que los contenidos con los que se ha abordado la educación sexual en las escuelas sean los óptimos para el desarrollo de los estudiantes. Contrario a lo que dice el secretario de educación, es necesario que el enfoque que se ha utilizado a lo largo de estos años en materia sexual reciba cambios sustanciales, lo que involucra necesariamente el contenido de los libros de texto. Para ello, es conveniente considerar las recomendaciones que realizan distintos organismos internacionales y que han probado ser benéficas para abordar problemáticas como el embarazo en los adolescentes.
El año pasado la UNESCO dio a conocer los resultados del estudio “Emerging evidence, lessons and practice in comprehensive sexuality education” en donde se menciona la educación sexual de amplio espectro (CSE, por sus siglas en inglés) como una de las estrategias más efectivas para mejorar la salud sexual en adolescentes. Además, en este informe se pudo comprobar la influencia positiva que tiene la CSE en la conducta sexual, ya que aplaza el inicio de las relaciones sexuales e incrementa el uso de preservativos. La educación sexual de amplio espectro busca abordar la sexualidad como parte natural del desarrollo humano, ayudando a los jóvenes a generar el conocimiento y las habilidades necesarias para tomar decisiones conscientes, saludables y respetuosas sobre sus relaciones. Este enfoque se sustenta en la necesidad de comenzar la orientación sexual en la niñez y continuarla de forma escalonada en el marco de los programas educativos, acompañándola de un efectivo proceso de formación docente.
El caso de Suecia (país que, junto con Noruega, apoyó el desarrollo del estudio de la UNESCO) es ilustrativo en cuanto a los beneficios de impartir educación sexual en las escuelas. En el libro International Handbook of Adolescent Pregnancy se menciona que en las secundarias suecas se abordan aspectos como el amor y la intimidad, el sexo y el placer, preferencias sexuales, métodos anticonceptivos y equidad de género. Para esta etapa, los jóvenes ya han recibido orientación en la materia desde los 3 años (como muestra, busque el video de Willie y Twinkle hecho por el programa educativo Barnkanalen) lo que coincide con los lineamientos planteados por la Organización Mundial de la Salud en el documento Estándares de Educación Sexual para Europa. Esto ha hecho que Suecia, según información de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido, sea una de las naciones europeas que presentan la menor tasa de embarazo adolescente, sólo por arriba de Holanda y Dinamarca.
Después de analizar lo anterior, ¿por qué existe tanta oposición por parte de ciertos grupos sociales para incluir la sexualidad en los programas educativos? Quiero creer que únicamente se debe a la falta de información. Quiero creer que esas personas se manifiestan debido a que ignoran todos estos casos probados y que no se están dejando llevar por ideas sustentadas en el tabú, el prejuicio y la estigmatización de la sexualidad humana, y quiero creer que, como pregonan muchos de ellos, están abiertos a un diálogo sin imposición de ideas. Lo expuesto enfatiza que uno de los principales agentes en la formación sexual de los niños y jóvenes es la escuela, y creo firmemente que como docentes tenemos la responsabilidad de clarificar la información sobre el tema sin involucrar tradicionalismos o supuestos que por años ha acarreado la sociedad mexicana en el desarrollo de la educación sexual.
Referencias
Cherry, A.L. & Dillon, M.E. (2014) International Handbook of Adolescent Pregnancy. USA: Springer
International Planned Parenthood Federation (2015) Evaluación de la implementación de la Declaración Ministerial. Su cumplimiento en América Latina 2008-2015. Disponible en https://www.ippfwhr.org/sites/default/files/EVALUACION%202015%20FINAL%20VERSION%20WEB.pdf [Consulta 28/09/2016].
Office for National Statistics (2016) Live births women aged 'Under 18' and 'Under 20', (per 1,000 women aged 15 to 17 and 15 to 19) in EU28 countries, 2004, 2013 and 2014. Disponible en http://www.ons.gov.uk/peoplepopulationandcommunity/birthsdeathsandmarriages/livebirths/adhocs/005466livebirthswomenagedunder18andunder20per1000womenaged15to17and15to19ineu28countries20042013and2014 [Consulta 27/09/2016].
Organización Mundial de la Salud (2010) Estándares de Educación Sexual en Europa. Disponible en http://www.madridsalud.es/publicaciones/OtrasPublicaciones/standars_de_calidad_de_la_educacion_sexual_en_europa_traducido_12nov.pdf [Consulta 26/09/2016]
Save the Children (2016) Las y los adolescentes que México ha olvidado. Disponible en http://ep00.epimg.net/descargables/2016/04/26/dd12ba626deb7b69b437ba51870a7e50.pdf (Consulta 27/09/2016]
UNESCO (2015) Emerging evidence, lessons and practice in comprehensive sexuality education. Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0024/002431/243106e.pdf [Consulta 26/09/2016]