Consulta Mitofsky realizó el pasado julio una encuesta (publicada por El Economista) sobre preferencias para la elección presidencial de 2018. Hay que tomar los resultados con cuidado, pues en los casi dos años que faltan para la elección pueden cambiar muchas cosas, además de que el 30.9% de los entrevistados no declaró su preferencia, ni por partido ni por candidato.
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En las preferencias por partido hay un “empate técnico” entre el PAN y el PRI: 20 contra 19.6%. El tercer sitio lo ocupa Morena (12.2%) y el cuarto el PRD (8.1%). Ninguno de los otros cinco partidos con registro alcanza el 2%. Las preferencias por candidatos independientes son el 2.8%.
Estos datos coinciden en general con los resultados de las elecciones de junio de 2016 (que fueron locales y sólo en algunos estados). Pero dicen poco, sobre todo porque en elecciones presidenciales el candidato suele pesar más que el partido, y también por la posibilidad de alianzas.
La parte que más llama la atención de la encuesta es pues la que se refiere a los candidatos. Reporta resultados por precandidatos tanto al interior de los partidos como entre partidos. En el primer caso las diferencias se han acentuado. Margarita Zavala está muy por encima de los otros dos precandidatos registrados, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle: tiene el 64.5 de las preferencias contra el 18.4 de Anaya y el 7.7 de Moreno. Osorio recibe el 46.6% frente al 12.6 de su adversario más cercano, Eruviel Ávila. Entre los independientes El Bronco está por encima de los demás: 15.9, mientras Pedro Férriz, Jorge Castañeda y Ramón de la Fuente tienen 7.9, 7.7 y 6.9 respectivamente.
Pero lo más relevante es lo que se refiere a las preferencias entre los candidatos de los distintos partidos. La encuestadora construyó seis escenarios. En tres de ellos participa Zavala, y en los tres gana. En dos de ellos puede considerarse que empata con López Obrador, pues la diferencia es de unos dos puntos. En el tercero la distancia entre la panista y el morenista es significativa: poco más de cinco puntos.
Con Ricardo Anaya como candidato del PAN el claro ganador el López Obrador. El PRI no gana en ninguno de los seis escenarios. Lo más que alcanza es un 18% de Osorio Chong contra un 24.2 de López Obrador. Mancera es en los seis escenarios el candidato del PRD y tiene un máximo de 8%. El máximo para Jaime Rodríguez El Bronco es de 5.1.
Los presentadores de la encuesta hacen también escenarios sobre las alianzas, sumando simplemente las preferencias por los partidos. La ganadora sería PAN-PRD (sin considerar candidato). Prácticamente empatadas estarían la probable coalición priista (con PVEM y PES) y la de izquierda (PRD, Morena y PT). Todo esto sin considerar candidatos.
Un dato indirecto, pero importante, es la poca presencia que tienen cinco de los partidos con registro. PVEM, PES, PT, PNA y MC no alcanzan ni el 2% de las preferencias. Si los resultados de esta encuesta fueran los de la elección para asignar el registro legal, nos quedaríamos con cuatro partidos. Algunos han llamado al pluralismo partidario mexicano, en lo que se refiere a estos partidos, pluralismo “difuso” o pluralismo “ciego”: las pequeñas fuerzas no parecen reflejar a sectores de la población, sino a alianzas y artilugios entre élites políticas.
Muchos descreen de las encuestas. Sin duda un sano escepticismo es necesario. Pero también es claro que los datos reportados van configurando el escenario electoral del 2018. Nos dicen que, si las elecciones fueran hoy (y si además los encuestados contestaron con veracidad y los que no expresaron preferencias se distribuyen de manera similar) sólo habría dos precandidatos con posibilidades de ganar.
Víctor Reynoso
Profesor de la UDLAP