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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Ecosistemas

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José Alarcón Hernández

Lic. en economía, con mención honorífica. Diputado Local dos veces y diputado federal dos ocasiones. Subsecretario de Educación Superior de la Entidad y Subsecretario de gobernación del Estado. Autor de 8 libros publicados por la Editorial Porrúa. Delegado de la SEP Federal en el Estado. Actualmente Presidente del Colegio de Puebla. A.C.

Lunes, Junio 20, 2016

¿Cuál es la tarea más difícil

del mundo? Pensar.

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El pensamiento y la voz de muchos que nos advierten de la catástrofe que podrá venir destruyendo todos los ecosistemas y por lo tanto a la humanidad misma, no se escucha.

Los estados y los gobiernos, recientemente, efectuaron una reunión en relación con el tema de la contaminación y se pusieron plazos para aniquilar las fuentes destructoras de la naturaleza.

La inmensa mayoría de la población mundial no les cree porque eso afecta a las grandes compañías de los países del mundo.

Así las cosas, entonces, el hombre esta contra la tierra y también las personas contra las personas.

Estamos en la antesala del caos, ya vivimos en la crisis, falta poco para la destrucción de hombre y naturaleza.

“No queremos sólo el medio ambiente, queremos el ambiente entero”, dice Boff. En el capítulo de Ecología, de su hermoso libro señala la necesidad del equilibrio de todos con todos, de la naturaleza con los seres humanos.

Boff dice que la comunidad de vivientes conforman un conjunto de factores que le hemos llamado bioma, bioma del terreno desértico, bioma de la selva atlántica, bioma de los bosques tropicales húmedos, etcétera.

“De este convivio del hombre con la naturaleza nace la responsabilidad de cuidar los ecosistemas, de ayudar a que se regeneren y de mantener las condiciones ecológicas para su ulterior evolución.

“La realidad que nos rodea y de la que formamos parte no la hemos de considerar como una máquina, sino como un organismo vivo; no como constituida por partes aisladas, sino como sistemas abiertos, como redes entrelazadas de relaciones”.

Por eso Boff afirma: “que hemos de ir y venir de las partes al todo y de los objetos a las redes, de las estructuras a los procesos, de las posiciones a las relaciones”.

Boff concluye de esta manera estos conceptos: “la naturaleza es, entonces, siempre cocreativa, coparticipativa, ligada y religada con todo y con todos, principalmente con la fuente de donde proceden todos los seres”.

De sus conceptos concluimos que la naturaleza es maestra para el ser humano.

¿Qué nos enseña?

“Nos enseña que la ley básica del universo y de la vida no es la competencia que divide y excluye, sino la cooperación que suma e incluye.

“Todas las energías, todos los elementos, todos los seres vivos, desde las bacterias y los virus hasta los seres más complejos se interrelacionan y, por eso, son interdependientes.

“Querámoslo o no, dice Boff, esa es la ley del universo. Debido a ese tejido de interdependencias hemos llegado hasta aquí y podremos tener todavía futuro”.

La reflexiones de Leonardo son muy claras, que por sí solas nos llevan a conclusiones explicativas de cómo opera la tierra y todo lo que en ella existe,  en relación con los seres humanos, que se interrelacionan con todos los sistemas que constituyen el gran sistema ecológico que es la casa que protege a la humanidad.

No importa, como hemos dicho, raza, color, idioma, religión. Eso no nos separa, no nos lleva a la muerte, lo que prepara la sepultura es la lucha por la ganancia, por la explotación inmisericorde de los ecosistemas a favor de unos cuantos y en contra de una gran parte de la humanidad, que se debate en la miseria, la ignorancia y la insalubridad.

Es mejor, siempre, “esa suma de energías y de conexiones que nos ayudan a salir de las crisis y a fundar un nuevo ensayo civilizatorio, suficientemente fuerte para enfrentar situaciones críticas y responder a nuevos desafíos”.

Nuestro autor preferido afirma que debe existir armonía entre ecología interior y exterior con lo cual estamos de acuerdo.

“Si el mundo está enfermo, es un indicio de que también nuestra mente está enferma.

“Hay agresiones contra la naturaleza porque en la mente humana prevalece la voluntad de dominación, funcionan visiones, arquetipos, emociones que llevan a exclusiones y a violencias”.

En las reflexiones de Boff, con el que muchos estamos de acuerdo se establece que: “el mundo de los artefactos, de la computadora, del internet, de la tecnificación, de las relaciones, genera una subjetividad empobrecida, generalmente individualista, privada de experiencias significativas, fascinada por el poder de la tecno ciencia y no rara vez asentada sobre el estatus, la apariencia y una precaria comunicación con los otros y con la naturaleza”.

“Si queremos un mundo saludable, debemos comenzar por hacer sana nuestra mente, respetuosa nuestra relación con la naturaleza, cooperativa nuestra comunicación con los demás y amorosa nuestra veneración a Dios”.

Los conflictos comunitarios, nacionales o internacionales no se resuelven destruyendo al otro, encuentran viabilidad por el camino de la consideración ecológica de la comunicación de unos con otros, sin aspiraciones de dominio y menos de exterminio.

Leonardo Boff, recurre al concepto de sustentabilidad al afirmar que “sustentable es la sociedad que produce lo suficiente para así y para los demás seres del sistema de la vida y tiene en cuenta las generaciones futuras, que también tienen derecho a vivir de una manera sustentable”.

“Sustentable es la sociedad que toma de la naturaleza solamente lo que esta puede reponer, que se muestra solidaria y colabora con toda la cadena de la vida.

“No se trata, dice Boff, simplemente de no consumir, sino de consumir en forma responsable y solidaria, pensando en todos los hermanos y hermanas de la inmensa cadena de la vida.

“Tenemos que elegir nuestro futuro. Necesitamos tener paciencia con el ser humano. No está todavía listo, tiene mucho que aprender. En relación con el tiempo cósmico, tiene menos de un minuto de vida pero con él, la evolución dio un salto extraordinario, de inconsciente se hizo consciente. Y con la consciencia puede decidir qué destino quiere para sí”.

El mundo se desenvuelve por lo que parece ser la anti ecología, la irracionalidad de nuestro estilo de vida.

“El ser humano, se entiende como un ser sobre las cosas, que dispone de ellas a su antojo, nunca como alguien que está junto con las cosas y convive con ellas como miembro de una comunidad más grande, planetaria y cósmica”.

La conclusión de Boff es que “nuestro modelo civilizatorio es tan absurdo que si los beneficios acumulados por los países ricos se generalizaran a todos los demás países, necesitaríamos otras cuatro tierras iguales a la que tenemos”.

“No hay cielo sin tierra, ni tierra sin cielo”. 

Mis correos: vivereparvo45@yahoo.com.mx / vivereparvo45@hotmail.com

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