La participación ciudadana es un acto consciente del día a día que también tiene una expresión cada vez que existen elecciones y se reflejan en las urnas electorales.
Tras las elecciones realizadas el día de ayer tenemos un doble desafío: reflexionar y estar al pendiente de que aparezcan en la agenda pública los temas importantes para la sociedad en aquel candidato ganador de la contienda y vigilar el cumplimiento de las promesas electorales. Las urnas no son un voto en blanco, tenemos la responsabilidad de hacer seguimiento a los cargos electos, debemos de generar conciencia y verificar para que no se olviden de los compromisos adquiridos, para cambiar políticas o para incluir las que no fueran previamente contempladas.
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Lo que salga de las urnas y la política posterior a ella tiene impacto inmediato a tu entorno, a la familia, a la sociedad en general, tiene impactos sobre millones de personas; muy seguramente el debate mediático de los próximos días se centrará en la investidura, en cómo se conformará el Gobierno, en el o los ganadores de la elección y otras cosas similares. Pero lo cierto es que debemos de garantizar el beneficio para la comunidad y principalmente para aquellas personas que no tienen garantizados todos o algunos de los Derechos Humanos.
Recordemos que “La política es la participación activa en la toma de decisiones que afectan al conjunto de la sociedad. Por tanto, la política afecta a la asignación de la capacidad de decidir, la definición de objetivos comunes y el reparto de recursos entre los miembros de una sociedad y las relaciones con otras sociedades. Las Organizaciones de la sociedad civil, empresariales, cámaras, universidades y, en particular, las ONG para la sociedad deberán seguir ahora con la labor de vigilancia y exigencia porque queremos ver esos ajustes o cambios reales que Puebla necesita y requiere. Queremos una política verdaderamente transformadora que no se base únicamente en programas sociales, sino en cuestiones tangibles y medibles. Ya que no queremos sólo un programa político, queremos un compromiso más a largo plazo, hechos y no palabras, que demuestren la voluntad y la responsabilidad política de transformar y erradicar las causas de la pobreza y de la desigualdad.
A nivel colectivo hemos de seguir participando en campañas y acciones de movilización social e incidencia, el trabajo de la sociedad seguirá siendo de participación y consiste también en ejercer una ciudadanía crítica. Este momento representa una oportunidad real de cambio: no sólo ha habido elecciones, sino que también es una oportunidad de crecer, continuar avanzando, de erradicar la pobreza, de mejorar la seguridad pública y social, generar empleos, generar inversiones, generar programas para la sostenibilidad del planeta y sobre todo generar programas que respalden a la ciudadanía. Necesitamos seguir trabajando para verdaderamente avanzar, no podemos quedarnos de brazos cruzados.
Ahora que ya ha pasado la campaña mediática en torno a las elecciones, ahora empezará una campaña distinta, la de generar y construir los acuerdos, las propuestas y el equipo que se pondrá a trabajar y velar por ello. Podremos confiar en que lo harán bien, si, pero también se nos obliga a estar vigilantes y seguir participando; porque la ciudadanía, nuestra sociedad y Puebla es primero.
José Enrique Ortiz Rosas
Licenciado en Administración de Empresas y
Especialista en Administración Pública y Planeación Estratégica