A Dolores en el día que se despidió del ropaje hermoso que su hija vistió en esta vida
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No puedo decir que comprendo tu pena.
Perder una hija o un hijo es el dolor más grande y profundo que una madre puede sentir,
Lo que sí sé es que tu hija no se fue con las manos vacías
Ni dejó corazones solitarios.
Dejó su huella que nos acompaña día a día.
En esta vida tenemos la posibilidad de conocer otras dimensiones
Donde ahora está ella
En esa transición que todos algún día haremos
Y requiere nuestro silencio interior e incondicional amor
Tú has sido una madre maravillosa con tu hija
Le brindaste el más sólido apoyo y cariño que tuvo en esta vida
Hoy soy yo quien te acompaña
Para que tu hija encuentre el camino de regreso a casa
Y tú quedes en la certeza en tu corazón, que no se ha ido
Porque entre tú y tu hija
Hay un lazo indestructible
Son almas gemelas que viven juntas
Y no se pueden separar.
alefonse@hotmail.com
Alejandra Fonseca