Con el avance de la tecnología, a pasos agigantados, es muy común ver que nuestros dispositivos móviles y equipo de cómputo son superados, ampliamente, por el nuevo modelo en el mercado; son más rápidos, más pequeños, más ecológicos, etc. Los componentes de los equipos que consideramos obsoletos son catalogados como basura electrónica y éstos contienen plomo, arsénico, cadmio, selenio, cromo, o níquel y algunos aditivos utilizados en los plásticos que contaminan nuestro medio ambiente además de provocar enfermedades.
De acuerdo a recientes estadísticas, en México ocupa el tercer lugar entre los países que generan más basura electrónica y es que producimos, por persona, entre siete y nueve kilogramos de basura electrónica anualmente, multiplicado por el número de habitantes, la cifra es realmente un problema.
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Te invito a conocer diferentes cifras alrededor de este problema así como algunas propuestas para disponer de tus equipos y dispositivos y ayudar al medio ambiente.