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OPINIÓN

La revolución reformista…

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Juan de Dios Andrade

Politólogo. Analista político y asesor. Especializado en historia y política mexicana, geopolítica y geoestrategia, Historia de las ideas políticas, teoría política y análisis de escenarios. Autor de la columna Confines Políticos

Jueves, Marzo 10, 2016

La Modernidad constituyó una etapa muy compleja, rica en hechos y avances, pero también en sufrimiento y muerte. Nunca antes la Humanidad había logrado tantas cosas y nunca antes se había hecho tanto daño a sí misma. Como vemos en pleno siglo XXI, la tecnología de uso social ‘achicó’ al mundo, pero también nos distanció a unos y otros. Así como Norberto Bobbio observó esa especie de ruptura provocada entre libertad e igualdad, otros pusieron atención a la que tuvo lugar entre razón y libertad. Por si no bastase, en 2001 los ataques terroristas en Estados Unidos introdujeron otra más entre libertad y seguridad. Si deseas una de cada cual, no puedes tener completa la otra. Quizá en el fondo radica el hecho de que las ideologías de la Modernidad terminaron extraviando al hombre concreto y, aunque ya están superadas la mayoría de sus tesis, no terminamos de reencontrarnos…

Es parte de lo que subyace en lo que está pasando en la Unión Europea con los refugiados, en Oriente y Asia con los efectos de terrorismo, pero también en España, México, Venezuela y otras lugares…

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“Entre la razón y la libertad…”

Las ideologías de la Modernidad triunfante se encontraron con un problema difícil de resolver, de algún modo anticipado por Hegel cuando dijo: “Si la realidad no es como la pienso, peor para la realidad”. ¿Qué pasa si la realidad no coincide con el proyecto ideológico y, además, se le resiste? ¿Qué pasa si la misma gente no está de acuerdo, tal vez no en su mayor parte pero sí en magnitud considerable? Los hombres de la Modernidad optaron por forzar o eliminar los aspectos que no encajaban, incluyendo a los seres humanos. El ejemplo del Terror en la Francia revolucionaria, con la guillotina funcionando, se tornó paradigmático…

Hoy que a muchos preocupa la pederastia, y hacen bien en combatirla, les recuerdo que en plena oleada revolucionaria entraron en los orfanatos de París y sus alrededores, cometiendo abusos sexuales en masa contra niños y niñas, a quienes hicieron pasar un verdadero infierno durante días. Si revisasen los estudios actuales, verían la verdadera dimensión del problema y les asombraría saber que los casos más graves no son en instituciones de corte cristiano. No dejo de pensar que entre los que claman justicia, hay muchos que enfocan la situación desde la óptica de intereses ideológicos. Una vez más, se extravía al ser humano…

La Modernidad vio en la violencia el instrumento idóneo al servicio de la razón, mediante policías secretas o con las bayonetas por delante. Izquierdas y derechas lo hicieron por igual. Incluso hubo cierta admiración entre ellas. ¿Lo dudan? Va un dato del siglo XX: Lenin festinó el ascenso del fascismo en Italia, deshaciéndose en elogios hacia Benito Mussolini, y más tarde Stalin hizo lo propio con Hitler, al grado de pasar horas viendo filmaciones nazis para imitarlo con el Ejército Rojo. Los cuatro costaron millones de vidas y sufrimientos. Desde el siglo XVIII, ya lo había dicho Juan Jacobo Rousseau, al afirmar que al que se opusiese, se le obligaría a ser libre…

“Pueblo y Ciudadanía: La ruptura…”

El populismo actual vive una ruptura absurda entre ‘pueblo’ y ‘ciudadano’, y lo mismo le ocurrió a cada una de las ideologías modernas. Les recuerdo que una de sus características era que el líder asumía el papel de ‘único intérprete’ del sentir ciudadano, pero tantos disparates políticos y económicos provocaron crisis generalizadas, acompañadas de un profundo malestar ciudadano. Presten atención a las palabras de Nicolás Maduro y podrán constatar que el ‘pueblo’ se ha convertido en un concepto vacío porque en la calle está la gente exigiendo su salida del poder. Cada una de sus decisiones agrava más las cosas; pues cuando algo resulta obsoleto o superado, todo intento por sostenerlo lo precipita. El chavismo ha sumido a Venezuela en una esquizofrenia: Maduro ve una realidad y los venezolanos, otra. El populismo es irresponsable: Tratando de cumplir las expectativas ciudadanas, gasta e hipoteca el futuro llevando a los países a la quiebra…

Mientras el chavismo niega los muertos en el conflicto minero, los presentes afirman que fue una masacre. Para los expertos, las dos medidas respecto a la flotación de la paridad va a agravar la economía, pero Nicolás dice que no. Está siguiendo la misma ruta que López Portillo en México, cuyo gobierno, luego de afirmar que el tipo de flotación sería la solución, terminó en un desastre. A la par, Maduro aumenta el peso hacendario a la población, lo que sin duda potenciará el repudio. Ya no sabe a quién culpar porque nadie le cree. Un día es Estados Unidos y luego Colombia o la derecha, que sólo él sabe qué cosa es. En el marco del Día de la Mujer, ellas le exigieron la renuncia en la AN. Cual Teobaldo de ‘Romeo y Julieta’: nadie lo quiere. En diversos ámbitos cotidianos, están suspendidas las garantías, siendo los mineros de los más afectados. ‘Pueblo’ y ‘ciudadanos’ van por caminos distintos…

El chavismo falló al intentar llegar al poder mediante las armas. Triunfó montado en el descontento por la corrupción y ha caído en los mismos excesos o peores. La revolución bolivariana abandonó la vía armada y se decantó por las reformas. ¡Quién lo diría! Lenin y Stalin condenaban el reformismo por considerarlo ‘tibio’. Chávez y Maduro recurrieron a reformas legales para retener el poder y transformar a la sociedad. Los venezolanos luchan por su libertad y el chavismo insiste en imponer la razón ideologizada. Los populistas de la región también han impulsado reformas para eternizarse en el poder…

“La ruptura del feminismo populista…”

Las encuestas recientes indican que Michelle Bachelet se ha desplomado 20 puntos más de la medición previa. Es obvio el desencuentro con la ciudadanía. Partidos y élites van en dos grandes vertientes: unos quieren reformas centradas en la gente y otros en la ideología. Ambos bandos tachan a Bachelet de no ser capaz de tomar una decisión al respecto y ella no encuentra la forma de remontar en la opinión pública. Su aliada Dilma Rousseff no ve la suya. Más tardó Lula en decir que pretendía ser presidente, que la autoridad judicial en detenerlo para interrogarlo. Como buen populista, amenazó con movilizaciones callejeras, cuando sabemos que esos casos se litigan en tribunales. Le acaban de presentar cargos por presunto lavado y Dilma se hunde en los sondeos. Es el invierno del populismo…

Hay que observar el caso colombiano. Luego de las acciones violentas del ELN, Santos dice que prefiere ir con calma en el acuerdo de paz con las FARC que equivocarse. Ante las críticas de Uribe, inquietó la detención de su hermano, pues acaba de decir que siempre sí podría apoyar un acuerdo con ciertos requisitos. En otro tenor, Colombia está al borde de una crisis en energía eléctrica y Santos se confronta con mujeres que han destapado casos de corrupción…

Ante la visita de Obama a Cuba, arreciaron las presiones que buscan una actitud más dura hacia la isla y que las injusticias no caigan en el olvido. Como quiera que sea, Raúl inició un camino sin retorno, pues la entrada de divisas turísticas son vitales…

“La disputa por las reformas…”

Parte de la problemática mexicana estriba en hacer reformas a destiempo. Las hechas por Peña Nieto entre 2012 y 2014 fueron propuestas hace años por el PAN, siendo el PRI quien las echó por la borda, junto con aliados entonces muy ideologizados. En su momento pareció que habrían dado buenos resultados, pero ahora no terminan de funcionar. Apostó sobre todo a hidrocarburos y la caída brutal de sus precios neutralizó la mayor parte de lo que se buscaba. PEMEX está en otro desastre y al recién relevado director le están acusando de haber usado recursos en aviones para asuntos personales. Asimismo, el Constituyente de la Ciudad de México abrió otro frente de batalla. Por si no bastase, en cuestión de días, ‘El Chapo’ puso en jaque al gobierno de Peña Nieto. Luego de esa curiosa petición de Estados Unidos a España para detener a Moreira y luego no presentar las pruebas, ‘El Chapo’ se dijo dispuesto a declararse culpable si lo extraditaban. Parece que intuye que hubo un pacto y no quiere quedarse atrás. La irrupción de su presunta hija fue todo un mensaje y las autoridades anunciaron mejores condiciones para él…

En España tuvo lugar la ruptura al derivar el gobierno de Rodríguez Zapatero en una crisis aguda. Hoy hay una disputa álgida entre partidos y grupos por proyectos reformistas y el respaldo ciudadano. El Rey regresó ‘la pelota’ al terreno partidista para que sigan dialogando pero no hizo referencia a fechas, retomando su agenda internacional. Rajoy dijo que iniciaría acercamiento con Pedro Sánchez, pero le respondieron que serán los negociadores. Albert Advierte a Pedro que el acuerdo no implica que sea presidente, mientras el segundo dice que será investido y no descarta una vicepresidencia para Iglesias. Rivera ha reactivado su estrategia de polarización, con la esperanza de constituirse en la opción intermedia. Apunta a derrotar a Iglesias, al separatismo y a Rajoy al mismo tiempo. Vamos a ver si surge alguna variable o siguen transitando hacia otra elección. Los escándalos por corrupción van de la mano y los señalados argumentan que se manipulan los casos para incidir en las negociaciones, pero lo cierto es que la acción judicial pega a todos por igual…

“El feminismo, la otra ruptura…”

El feminismo terminó el siglo XX con una disputa entre diferentes corrientes y así llegó al XXI. En la era global hay una lucha entre ciudadanas y proyectos ideológicos. Del forcejeo entre radicalismo, psicoanálisis, socialismo, liberalismo reformista y hasta la concepción teológica de la mujer, pasamos al neofeminismo, la postmodernidad y el postfeminismo. Y cuando parecía que el cuadro estaba completo, se desató otra pugna entre feminismo complementario y recíproco. La polémica de estas dos últimas posturas no me convence del todo, así que consulté con un intelectual italiano que, pese a estar muy entrado en años, es muy lúcido y prudente. Sonrió y me dijo: “Es el orgullo. Siempre aparece alguien que desea escribir en el último renglón de la hoja”. Agregó que ‘complementario’ no es sinónimo necesariamente de ‘incompleto’, sino que es lo añadido para mejorar a otro. ‘Recíproco’ indica que algo se da y se recibe entre dos o más personas…

Me dijo que en realidad ambas tesis se engloban en el ‘humanismo relacional’, porque complementariedad y reciprocidad son dos formas del accidente de relación. El problema radica en hacer un reduccionismo de sus tipos, lo que lleva al desencuentro. Con el humanismo relacional se evita la trampa entre el individualismo rupturista y el abarcamiento ideológico. Me parece que mi amigo tiene razón porque si hablamos de los que son “diferentes pero iguales”, varón y mujer son humanos y ciudadanos. No formas mentales ni fragmentos…

Las ideologías extraviaron al ser humano. Ojalá lo recuperemos completo, como sujeto del quehacer intelectual y de la acción política…

Hasta entonces…

Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com

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