Como ya es característico en la agrupación Talavera Cabaret, la irreverencia y los juegos autorreferenciales de sus montajes; ahora están en temporada con Vete a la Virgen, que se está presentando todos los martes a partir de las diez de la noche en el Breve Espacio.
En esta ocasión, el travestismo se adereza con la participación de una actriz jocosa y presta, Thelma Cuervo, quien satiriza con un registro “ñero” a un posible hijo de dios. También la parodia toca a los símbolos iconográficos, tamizados por un kitsch simpático en las caracterizaciones de: María Magdalena, Fátima, María y la más bodoque, Juquila.
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La dirección corre a cargo de una de las representantes más posicionadas del teatro cabaret mexicano, la reina chula Ceci Sotres. Aporte que ensambla la politización del espectáculo con elementos de revista musical, con apropiaciones del folclor y del costumbrismo, tamizados por la caricatura de figurines iconográficos. Este mosaico híbrido “vete a la v…”, también nos lleva a la carpa o, como lo denomina Gastón Alzate, a la carpaturgia, dramaturgia en acto que por un lado nos remite a parámetros de la comedia del arte, como a la improvisación, a decir, el tipo de producción in situ, que efectúan los músicos jazzistas.
Durante la función los histriones introducen el comentario, la nota periodística, la noticia “caliente”; sin embargo, temas tan complejos y dolorosos como lo es el del feminicidio, merecen un tratamiento más riguroso, pertinaz y puntual; que sólo una mención al son de un espectáculo chistoso. Lo que no le resta fuerza a la presencia del elenco cabaretero poblano.