Finalmente después de años de historia, la capital de la República Mexicana se ha reconocido como una entidad más de nuestro país, la número 32. Al inicio de este sexenio se generó una coalición política importante que busco impulsar las grandes reformas que nuestro país necesitaba para seguir su camino de desarrollo y transformación, y dentro de estas grandes reformas se plasmó la de dar al Distrito Federal (DF) la connotación de un Estado con el nombre de Ciudad de México.
La autonomía tanto deseada es también una responsabilidad en muchos ámbitos porque hoy, se tiene un gran conocimiento de temas que no han resultado del todo positivos en otras entidades y se espera que esos problemas no acompañen a esta nueva entidad. Por mencionar, la nueva Ciudad de México tiene características territoriales que la hacen única ya que es mayormente urbana y tiene relaciones metropolitanas con otras entidades, esto supone una forma distinta de relacionarse con las delegaciones que ahora serán sus alcaldías. Muchos temas surgirán por las características de este territorio en referencia a otros dentro de nuestro país pero, sin duda, a partir de la Reforma Política que le dio la notación de entidad al DF el reto más importante es generar el marco legal bajo el cual regirá su destino la Ciudad de México. La redacción de una Nueva Constitución no será tarea fácil y en ella se prevén dos etapas importantes; en la primera se ha designado un consejo de 28 notables que se encargarán de la redacción del proyecto y que deberá estar concluido el próximo 15 de septiembre; en la segunda se designaran a los 100 constituyentes que deberán enriquecer la propuesta del Jefe de Gobierno. La conformación del constituyente es un proceso importante ya que definirá el documento final que será que rija la vida de los habitantes de la nueva entidad. Se espera que 60 de estos constituyentes sean designados a través de votación universal y secreta a través de una convocatoria ya lanzada por el INE; 14 serán designados por los senadores; 14 por los diputados; 6 por el Jefe de Gobierno y; 6 por el Presidente de la República. Pensadores de los partidos políticos, integrantes de las cámaras comerciales, miembros de las ONG´s, académicos de las distintas casas de estudio, candidatos independientes, miembros destacados de la sociedad civil, etc., serán los que formen parte de los 100 diputados que conformarán el constituyente. Todo parece indicar que habrá una variedad importante de ideologías que nutrirán de la mejor manera el resultado de este ejercicio trascendental para la nueva entidad constituida. Si bien el tema jurídico parece sobresalir dentro de los que tocaran esta tarea, uno de los que no se debe desligar es el social ya que esta es una característica que ha definido en mucho la identidad de lo que se conocía como DF. En este sentido el Presidente Peña ha mencionado que las designaciones de los diputados que le corresponden deberán tener este perfil social, que pongan a las personas como centro de los derechos básicos que se establezcan en esta nueva Constitución. Se presenta un reto importante para todos los actores políticos que han convergido en la Reforma Política que da el estatus de entidad a la Ciudad de México pero, también se presenta una oportunidad de plasmar la modernidad y sus principios sociales ad hoc a nuestra era en bienestar de muchos mexicanos. Sin duda es tiempo de júbilo para todos los habitantes de la recién ordenada Ciudad de México.