Llegamos al final de un complicado año 2015. Los recuentos noticiosos no dejan lugar a dudas: ha sido un año violento y sangriento, donde tampoco han faltado las dificultades para sostener la democracia en varios países. Como lo previó Zbigniew Brzezinski hace más de quince años y se lo hizo saber a Juan Pablo II en Castelgandolfo: El siglo XXI enfrentaría los retos de la biotecnología y de las nuevas caras del terrorismo. La Modernidad se ha ido pero se quedaron muchos de sus problemas y, en algunos casos, se potenciaron…
También hay efectos espectaculares en el campo de la tecnología. Hace casi cien años José Vasconcelos anticipó que el desarrollo tecno-científico en materia de comunicación y transporte, al que llamó ‘americanismo’, iba a generar una paradoja: nos acercaría al que estuviese lejos pero nos alejaría del que tuviésemos cerca. Basta ver en cualquier reunión de trabajo o encuentro público a los presentes respondiendo mensajes con sus teléfonos en lugar de prestar atención a los que les rodean, para constatar que el ilustre filósofo mexicano acertó…
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Pero hubo algo que Vasconcelos no asoció con los avances tecnológicos: lo que Brzeznski llamó “la cornucopia permisiva”, cuando la autogratificación se convierte no en la meta más importante de la vida, sino en la única. Los problemas registrados cerca o lejos de nosotros sólo nos inquietan de ocurrir bajo ciertas condiciones. De lo contrario, cerramos nuestros ojos y oídos. Si los terroristas masacran personas en París, en cualquier parte de Europa o de Norteamérica, se produce una avalancha de repudio (muy justificado). Pero de suceder en otro lugar, no actuamos igual…
Hace poco el Estado Islámico asesinó a cerca de un centenar de niños, la mayoría por cometer el ‘pecado’ de padecer síndrome Dawn y a otros por alguna malformación, encontrando poco eco o condena en la opinión pública internacional. El terrorismo islamista nos acaba de mostrar su faceta más cercana al nazifascismo y nos hemos quedado como si nada. Lo digo sabiendo que en el contexto de la Segunda Guerra Mundial se tradujeron al árabe las obras clave de los nazis y que Hitler tejió alianzas con los más extremistas en Oriente y África, mezclando ideas marxistas y nazis con toda naturalidad porque son ideologías hermanas…
En México no cesa la violencia delictiva y se siguen descubriendo fosas clandestinas con ingente cantidad de restos humanos. Los críticos acusan al gobierno en turno y a sus aliados de modificar leyes para que ciertos delitos se tipifiquen de varias maneras y ‘bajar artificialmente’ los índices delictivos. Las dos versiones oficiales sobre Iguala y Tlatlaya son puestas en duda por muchas instancias nacionales e internacionales…
“Que no sea el siglo del cinismo…”
En Argentina el relevo en el poder fue muy accidentado por parte de la expresidenta, que no de Scioli, el candidato perdedor. En Venezuela, Maduro y Cabello confirman que se han divorciado de la realidad y acusan del fracaso del chavismo en las urnas lo mismo a una ‘conspiración económica’ que a votos dudosos superiores al millón, mientras gente cercana al régimen o familiares son señalados por presuntos vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero. En el colmo, han creado una especie de asamblea popular con la intención de asediar a la Asamblea Nacional entrante y no faltan los que afirman pretenden la violencia…
Vaya cinismo. Para Óscar Wilde, el cínico sabía el precio de cada cosa pero no su valor. Ojalá no hagamos del actual el siglo del cinismo. Valoremos la vida, la libertad, la responsabilidad, la justicia, la democracia y hagamos los ajustes necesarios…
“Los caminos de España…”
Pasada la elección, España ha entrado en la etapa de una negociación incierta para poder formar gobierno. Sánchez le ha dicho a Rajoy que el PSOE no apoyará que siga un gobierno del PP. Busca encabezar un gobierno de cambio, pero el problema es que Iglesias quiere ser el director de la orquesta. Entre las muchas combinaciones, hay tres más apetecidas: una alianza PP-PSOE (primera intención de una parte del PP), una alianza opositora (buscada por PSOE y Podemos, con el escollo arriba indicado y determinar cómo sumarían a Ciudadanos) y la de un gobierno a tres bandas entre el PP, PSOE y Ciudadanos (deseo expresado por Albert Rivera y también por sectores del PP y del PSOE)…
Llama la atención que Sánchez haya dicho ‘no’ a Rajoy sin haber hablado antes con los aliados potenciales que desea liderar. Podría pensarse que fue una imprudencia, que no quiere, que no lo dejan o que busca sea Albert Rivera quien dé los primeros pasos en la cita del lunes. Esto nos revela una parte toral de la sucesión presidencial: Ciudadanos tiene en sus manos la posibilidad de decantar a España hacia una de las tres variables. De mantener Rivera su negativa a un acuerdo opositor y la apertura a un pacto PP-PSOE-Ciudadanos, Sánchez tendrá dos caminos: encontrar la manera de quebrar el eje PP-Ciudadanos o aceptar la propuesta porque, dependiendo cómo juegue las cartas de la abstención, Ciudadanos podría ser la clave en el Pleno. Los estrategas del PSOE sopesan si Rivera realmente apuesta por la tercera opción o a elevar el coste al PSOE en una eventual alianza opositora. Porque del otro lado, el PP también tiene que hacerle un buen ofrecimiento a Ciudadanos…
El PP y Ciudadanos parten de un mismo supuesto: Iglesias quiere ser presidente a la brevedad. Por eso se ha declarado dispuesto a una nueva elección. La hoja de ruta de Podemos hacia la Moncloa pasa por desfondar al PSOE, lo que sería factible de ir por segunda vez a las urnas. Un pacto tripartita no sería ‘un gobierno del PP’, sino un cogobierno de tres. Una nueva elección pondría al PSOE en riesgo de desaparecer o quedar reducido a manos de Podemos…
Un gobierno que emanase de una primera votación en las Cortes, tendría fortaleza. De ser en una segunda mediante mayoría simple, sería un gobierno débil que podría desplomarse en cualquier momento. El mensaje que le mandan Rajoy y Rivera a Sánchez es que, de no sellar un pacto de gobierno, quizá naufrague la viabilidad del PSOE ante el empuje de Podemos. Decir que lo mejor es una negociación a tres bandas, ha sido una forma elegante de Rivera de decir ‘no’ a la alianza opositora propuesta por Sánchez. Se ha percatado de que la intención del líder del PSOE es sumarlo para forzar a Iglesias a aceptar. Con el ‘no’, Sánchez queda solo ante Podemos…
Ninguna de las tres combinaciones está descartada, tampoco el escenario de una nueva elección. El drama que está viviendo España es que el 20 de diciembre no pudo sacar un claro vencedor, cualquiera que hubiese sido su cuño ideológico. De haber aceptado Sánchez la propuesta de Rajoy, la estabilidad y unidad de España habría caído en hombros de los dos. Al rechazarla, sin querer Sánchez deja a Rivera como ‘piedra angular’ de la sucesión. Vaya manera de llevarlo del cuarto lugar al centro de la cuestión. Rivera entiende que en una negociación opositora, Ciudadanos estaría en cierta desventaja. De consumarse un pacto el lunes entre Rajoy y Rivera, Sánchez quedaría en un dilema complicado. De entrada, habría perdido la iniciativa. De fracasar el encuentro, el forcejeo sería entre una alianza opositora para constituir gobierno o una segunda cita en las urnas…
Tampoco hay que perder de vista el papel de don Felipe VI. Luego de las negociaciones, será a quien toque proponer el nuevo jefe de gobierno a las Cortes. En cuanto monarca, simboliza la unidad de España y de jugar bien sus cartas habría contribuido a sacar adelante al gobierno, garantizar la viabilidad democrática y a dar un golpe frontal al separatismo…
Mientras tanto en México, los estrategas de Peña Nieto y el círculo cercano a Beltrones analizan con detenimiento lo que ocurre en España. Creen que la clave para mantener al PRI en el poder estriba en cómo dividir al voto ciudadano en una sucesión presidencial muy distinta a la de 2012…
Hasta entonces…
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