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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Ernesto Zedillo será causante de los daños que sufra México en 2018-2024

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Raúl Espejel Pérez

Ha colaborado como articulista en la revista Jueves de Excélsior, El Universal de México, El Universal Gráfico, El Universal de Puebla, El Día, Nueva Era de Puebla y la revista Momento de Puebla (versión impresa y digital).

Martes, Noviembre 24, 2015

Políticamente Ernesto Zedillo es el padre de Andrés Manuel López Obrador. Siendo Presidente de la República lo engendró. De no haber cometido ese imperdonable y garrafal error de procrearlo, seguramente, el Peje estaría viviendo ahora en La Chingada, sin representar una amenaza para nadie. No se trata de un mal deseo de quien esto escribe. Así se llama la finca que posee en Palenque, Chiapas (según publicó la revista Proceso el 16 de febrero de 2012).

Indiscutiblemente Zedillo Ponce de León es responsable que López Obrador tenga vida política. El domingo 20 de noviembre de 1994 el priista Roberto Madrazo derrotó al macuspanense en la contienda por la gubernatura de Tabasco.

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Fiel a su estirpe, López desconoció su derrota electoral y acusó a Madrazo de haberle robado la gubernatura. Se dijo víctima de un monstruoso fraude electoral y organizó un movimiento de resistencia civil que convocó a una huelga de pagos por consumo de energía eléctrica ─que perdura hasta la fecha─  y a la toma de pozos petroleros.

Con la finalidad de apaciguar al derrotado López, Ernesto Zedillo le ofreció la gubernatura de Tabasco con el carácter de gobernador sustituto. Para lograr este propósito, Zedillo designaría a Roberto Madrazo como secretario de Educación Pública.

En principio, Madrazo aceptó la oferta de Zedillo. Sin embargo, después de una entrevista que aquel tuvo con Carlos Hank González, la rechazó. Zedillo se encolerizó con Madrazo y con López quedó endeudado.

Deuda que el entonces presidente Zedillo pagó, poco después, a López Obrador al admitir que el tabasqueño compitiera, ilegalmente, por la jefatura de gobierno del Distrito Federal. Cosa que estaba imposibilitado de hacer porque no reunía el requisito de 5 años de residencia en el D. F. que establece la ley electoral. 

De esta manera, Ernesto Zedillo le dio vida política al Peje.

A quien se desbarata haciéndose pasar como persona honesta, no le importó incurrir en esta evidente falta de honradez. Había que ocupar un cargo público de importancia sin sujetarse a los principios éticos que tanto presume.

Si 2 meses atrás compitió por la gubernatura de Tabasco, su impedimento jurídico para competir por la gubernatura del D. F. fue obvio. Tan obvio que sus entonces correligionarios del PRD, que aspiraron a ese cargo, Pablo Gómez Álvarez y Demetrio Sodi de la Tijera, cuestionaron la ilegal e ilegítima candidatura del Pejelagarto López.

Esto demuestra que Ernesto Zedillo Ponce de León es el auténtico padre político de Andrés Manuel López Obrador. En señal de agradecimiento Andrés Manuel debería sustituir su apellido paterno López por el de Zedillo. 

Así las cosas, Zedillo será el autor intelectual de lo mal que le pudiere ir a México si López obtiene la Presidencia de la República en las elecciones de 2018.

Una encuesta sobre la intención del voto por candidato para la Presidencia de la República, aplicada a mil 200 ciudadanos por el periódico Reforma, entre el 23 y 26 de julio de 2015, coloca en primer lugar de la preferencia de los electores a Andrés Manuel López Obrador, con una ventaja promedio de 12% sobre su más cercano adversario.

Sin embargo, en la intención del voto por partido político sin candidato presidencial, el primer lugar, con 23% de las preferencias, lo comparten el PRI y el PAN. En segundo lugar aparece Morena con 18% y en tercero el PRD con 9%.

Un adelanto del desastre nacional que puede ocurrir en México, en el sexenio 2018-2024, en caso que López Obrador obtenga la Presidencia de la República, nos lo acaba de ofrecer a los mexicanos el propio Pejelagarto López, hace 3 días, al amenazar con reactivar del robo de energía eléctrica que promovió en Tabasco, en 1995, en señal de protesta civil pacífica porque, según afirma, le robaron la gubernatura de esa entidad federativa.

Fueron alrededor de 577 mil usuarios de energía eléctrica los que, a iniciativa suya, dejaron de pagar su consumo de luz a la CFE. Acumulando un adeudo global, al día 24 de noviembre, de 10 mil 716 millones de pesos, según informó a un noticiario  radiofónico el director de esa empresa pública, Enrique Ochoa.

El lunes 23 de noviembre, López dio a conocer que brigadas de resistencia civil recorrerán en camionetas ─adquiridas con dinero de las prerrogativas que entrega el INE a Morena─ el estado de Tabasco para reconectar (ilegalmente) el servicio de energía eléctrica a quienes la CFE lo hayan suspendido por falta de pago. Advirtió que él personalmente cortará la luz al gobernador tabasqueño en la casa de gobierno.

Al día siguiente, en la Plaza de Armas de Villahermosa, frente al palacio de gobierno y antes de dar el banderazo de salida a 2 camionetas brigadistas únicamente, López dio marcha atrás en su declaración anterior y rectificó que no se utilizarán para efectuar reconexiones eléctricas, como dijo con anterioridad, sino para levantar denuncias contra la Comisión Federal de Electricidad.

López también mintió con la cantidad de camionetas que ofreció inicialmente. Primero dijo que serían 60, después redujo la cantidad a 20 unidades y finalmente fueron 2 camionetas las que puso simbólicamente en servicio.

El cuantioso daño que ocasionó López Obrador, en 2006, a la economía de la ciudad de México, con otro de sus acostumbrados movimientos de resistencia civil pacífica, al bloquear la avenida Paseo de la Reforma durante 3 meses, para protestar porque el panista Felipe Calderón lo despojó de la Presidencia de la República, resulta insignificante comparado con el perjuicio financiero causado a la CFE.

Con la suspensión de pagos por consumo de energía eléctrica que promovió López en Tabasco, ha originado a México un daño patrimonial por 10 mil 716 millones de pesos.

Este desquiciado mental, en vez de estar haciendo hasta lo imposible para obtener por tercera ocasión la presidencia del país en 2018, debería estar en el área de siquiatría de una cárcel para que responda del cuantioso perjuicio que ha ocasionado a una de las instituciones públicas que es fundamental para el desarrollo de la economía nacional.

El Pejelagarto López ha participado en 4 contiendas electorales. En 1994 buscó la gubernatura de Tabasco. En 2006 y 2012, fue tras la Presidencia de la República. El año 2000 contendió por la jefatura de gobierno del Distrito Federal.

En los tres primeros casos fue derrotado, aunque en cada uno de ellos, se hizo pasar como víctima de sendos robos electorales.  Su único triunfo lo obtuvo ilegalmente para gobernar el D. F. porque no cumplió con el requisito de residencia que marca la ley electoral.

Esto demuestra que la honestidad de la que tanto presume, es otra de sus tantas mentiras.

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