Una máxima de la política señala que los escenarios electorales nunca se repiten y que cada proceso tiene sus propias circunstancias, porque las variables se modifican y, sobre todo, los ciudadanos varían su percepción.
Es el caso de la contienda de 2016 que se avecina, porque se trata de un escenario inédito donde se elegirá a una gobernadora o gobernador que habrá de fungir durante 20 meses, lo que desde ya trae consigo una dinámica diferente entre los aspirantes e implica estrategias de muy corto plazo.
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Sin embargo, como lo he señalado en este mismo espacio, hay factores que son primarios para llegar a una contienda competitiva que permita alcanzar los objetivos electorales.
En el caso del Partido Revolucionario Institucional, mi partido, existe un elemento de fortaleza que es todavía mayor para recuperar los espacios que se perdieron y que, hoy más que nunca, es primordial.
La unidad de los liderazgos, la unidad de la militancia, la unidad de los llamados grupos al interior del partido, es indudablemente el factor que nos permitirá llegar con mucha fuerza a dar una batalla que tendrá como principales armas la respuesta a los ciudadanos que, en pocos años, se han dado cuenta que los cambios no necesariamente son para mejorar.
El PRI ha dado muestras claras de que cuando se une logra los objetivos. Propuesta y el contacto con la gente lo tiene de manera histórica, ha sido capaz de traducir las demandas y las necesidades de la población para convertirlas en una oferta viable que encamine al desarrollo del estado.
Cuadros para ganar los tiene, mujeres y hombres capaces, con experiencia y trayectoria, que no sólo darán la pelea sino que cuentan con perfiles triunfadores, porque así lo han demostrado en pasados procesos electorales.
Cada priísta tiene ahora que renovar su compromiso con el partido, hacer trabajo desde su trinchera, cumplir con sus encomiendas y promover la unidad, anteponiendo el interés del PRI y de la sociedad, por encima de cualquier legítima aspiración.
La llegada del delegado del Comité Ejecutivo Nacional, Rogelio Cerda Pérez, un hombre con trayectoria partidista, demuestra que como lo ha dicho nuestro dirigente nacional, Manlio Fabio Beltrones, el PRI va por todas las posiciones a competir y a ganar, a lo largo y ancho del territorio nacional.
Puebla, queda claro, no es la excepción, es un estado importante y existen las condiciones para salir victoriosos. No es un anhelo, es una realidad.