Los hechos confirman que la disputa por el PRI es entre dos: Manlio Fabio Beltrones y Enrique Martínez. El Presidente abrió su juego con tres cartas: Enrique Martínez, Alfonso Navarrete Prida y Jesús Murillo Karam. Pero la carta fuerte es el primero. Es el único que podría fracturar la estrategia geopolítica de Beltrones, dirigida a dominar el costado occidental de México, como ya lo abordamos en otro momento. Además de que en 2017 habrá relevo de gobernador en Coahuila, con un estado de sitio en torno a los Moreira por parte de las autoridades de Estados Unidos, se ha sellado una alianza entre Beltrones y Gamboa para ir juntos en torno a un solo candidato…
Manlio Fabio y Enrique Martínez llevan años enfrascados en singular combate por el control de Coahuila. El sonorense en mancuerna con Alejandro Gutiérrez, que ha fungido como su asesor, y el segundo con Federico Berrueto, que ha funcionado como su estratega estrella en varias batallas…
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Vamos a ver si ahora, sumado con Gamboa, Beltrones logra ganarle a Enrique Martínez por partida doble: la gubernatura y la dirigencia nacional del PRI. El sonorense también cuenta con su hábil operador David Penchyna, quien es un asiduo lector de Nicolás Maquiavelo…
Hasta ahora a Manlio Fabio le ha servido una reinterpretación de las vías para llegar al poder que planteaba el florentino: unir los fragmentos generados en torno al Presidente para montar una plataforma que lo impulse a la cúpula del Partido. La amenaza de los beltronistas se sostiene: si el resultado no fuese derecho, podría sobrevenir la ruptura. Dan por hecho que en un juego limpio el de Sonora llegaría sin mayores problemas a ser la cabeza del PRI. La guerra de expedientes está a todo lo que da y hasta ahora le van tundiendo al coahuilense. Propiedades, negocios, asuntos poco claros. Todo es útil en la lucha por el poder…
“Aparatos de inteligencia en pugna…”
El que Peña Nieto tenga como opciones de relevo a Murillo y a Navarrete es todo un mensaje. La intención apunta a desmoronar la red de alianzas tejidas por el sonorense, usando expedientes a granel. Si Enrique Martínez naufragase, la confrontación a base de información turbia se agudizará. Manlio Fabio no es ningún párvulo en asuntos de inteligencia y espionaje…
El forcejeo está centrado en el principio maquiavélico arriba indicado, tanto allá en Coahuila como en el CEN, y en otro plano Beltrones también se las tiene que ver con el aparato de poder de Osorio Chong. Hasta el momento, el sonorense ha prevalecido…
“Leyendo mal a Maquiavelo…
Así como en territorio beltronista han hecho una interpretación acertada del florentino, alguien está leyendo mal a Maquiavelo en el ámbito de don Máximo. Centrándose en el éxito personal (de él) como vía de acceso al poder, han olvidado otra: la de unir y mantener así a tus aliados, con la obvia sumatoria y ampliación de su espectro…
Pérdida del bono democrático, que implica el voto ciudadano (no partidista) logrado en 2010; ruptura de vínculos gobierno-sociedad civil y confrontación con la misma; fractura interna en el PAN en aras de la hegemonía; traspié electoral y aumento del costo para mantener las alianzas en vísperas de 2016; imposibilidad de desplazar a Micalco y complicaciones en el relevo de Madero…
El PRI no la tiene fácil. El voto ciudadano no le favorece ni en lo local ni en lo nacional. Inició una confusa estrategia para frenar las candidaturas ciudadanas e independientes, pero con ellas podría meter en apuros a don Máximo. Esto revela que se decantarán por una acción desigual para el caso Puebla…
“A contrapelo de los cambios…”
Don Máximo debe resolver dos planos: el de las alianzas (sobre todo con el PRD) y el desencuentro con el voto ciudadano. El ‘Ñoño’ Barbosa y Roxana Luna Porquillo lo presionan para elevarle el precio, y ahora don Máximo tendrá que decidir cómo le serían más útiles: aliados o dividiendo el voto de las izquierdas para que MORENA no lo capitalice. Será muy difícil recuperar el bono democrático y sería más fácil que lo obtenga MORENA o alguna candidatura independiente en el abanico de izquierdas…
En algunas partes del país el voto ciudadano tiende ser mayoritario. Será decisivo en las elecciones de 2016 y 2018. De no resolverlo, quizá no en 2016 pero los aliados de don Máximo podrían perder la gubernatura en 2018 y él la sucesión presidencial. La senda rupturista llevó a don Máximo a perder el perfil ‘ciudadano’ que tuvo en 2010. En lo nacional debió ‘venderse’ como gobernante y aspirante ciudadano. Para ello, la imagen de éxito debió acompañarse de sencillez…
El peso creciente de las redes sociales va en dirección a una ciudadanía y opinión pública más horizontales, mientras don Máximo optó por una política de cúpulas, ortodoxa y muy vertical. Va en sentido inverso a los cambios. ¿Corregirá? De ganar en 2016, podría ser un espejismo que se lo impida. Martha Erika está en riesgo de pagar las consecuencias dentro de tres años, aunque ella sería un principio de solución: no basta ser la ‘cara amable’ del gobierno. Tiene que acentuar su carácter ciudadano y salir a campo abierto antes que sea tarde…
Observen al PRI para sopesar la importancia del perfil ciudadano: torpedea con todo a ‘El Bronco’ y a Mancera buscando erosionarlos…
“Anaya y el factor Oliva…”
Ricardo Anaya va sumando a todos los que puede. Da entrada a la gente de Jorge Manzanera y al Yunque en torno a Marco Adame. Con las ‘mesas de decisión’ los quiere tener contentos y la maquinaria maderista apoya al ‘Cerillo’. Adame ya se adueñó del sector juvenil del queretano y le comparten el control de la Comisión Organizadora, sobre todo el voto de confianza con Larios. Anaya tendrá claro a quiénes deberá su triunfo. No le ha gustado nada a don Máximo porque lo dejan en una posición marginal y podrían arrebatarle a Manzanera como operador…
El rumor corrió con rapidez: don Máximo habría ofrecido a Corral las firmas del registro para hacerle un contrapeso a Anaya y forzarlo a darle los espacios requeridos. Al parecer Corral no ha respondido, pero desde Guanajuato Juan Manuel Oliva tronó: “Ni aliándose tienen con qué asustarnos” y selló un pacto con Anaya. Le hizo saber los agravios de Madero y de don Máximo, y que no se trataba de un ‘cheque en blanco’ para 2018. El acuerdo sería sólo para efectos de la interna. Dos cartas se jugaron en la mesa de negociación: la Secretaría General y la de Elecciones. Una de las dos podría quedar en manos de Oliva. Muchos se oponen a que lo primero se entregue a don Máximo, Madero entre ellos, porque equivaldría a darle desde ahora la candidatura presidencial. En una entrevista se escuchó el eco del acuerdo, al decir el ‘Cerillo’: “Unidad sin impunidad”…
Don Máximo se encuentra en un trance muy delicado. Está pendiente el fallo del TEPJF sobre los afiliados y dicen le será adverso. Si se diese a conocer en breve perdería margen de maniobra en la interna y en el CDE. Margarita Zavala no apoyará a Corral para enfocarse en 2018, lo que beneficia a Anaya. El pacto de Oliva hunde a Cordero y quizá también a Margarita y a don Máximo. Si el juego de Oliva resultase, le devolvería al Yunque su peso para 2016 y 2018…
Hasta entonces…
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