Los números de la elección del domingo son aleccionadores. Según los datos del Prep del INE, el 47% acudió a las urnas, lo cual resultó un número favorable para una elección intermedia. En la elección intermedia de 2009 la participación nacional fue de 44.80% y en la de 2003 fue de 41.68%. Vista en esa perspectiva, esta elección intermedia del domingo pasado donde se eligieron diputados, a pesar del desencanto y del enojo, despertó mayor interés. Cuando menos eso nos indican los datos: en 2003 votamos casi 27 millones de electores de una lista nominal (LN) de 64 millones 710 mil, en 2009 lo hicimos 34 millones 708 mil de una LN de 77 millones 470 mil electores, y el pasado fin de semana acudimos a las urnas 36 millones 623 mil de una LN de 77 millones 913 mil 406 electores (según los datos publicados en el Prep, como se ha dicho al inicio). 27, 34, 36 significa algo: que quizá nuestra impronta de que las elecciones intermedias generan poco interés hay que re-enfocarla.
En esta ocasión, 2015, el PAN obtuvo una votación de 7 millones 651 mil; en el 2009 su votación fue de 9 millones 679 mil y en el 2003 de 8 millones 189 mil votos. Sus porcentajes: 20.89%, del domingo pasado, 28.01% en 2009 y 30.73% en 2003, o sea, porcentualmente ha pasado de 30.73 a 20.89, diez puntos menos en dos elecciones intermedias.
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En cuanto al PRI, en esta ocasión, 2015, obtuvo 10 millones 660 mil 241 votos (29.10%), en el 2009 alcanzó 12 millones 702 mil 481 (36.75%) y en el 2003 su votación fue de 6 millones 166 mil 358 (23.14%), aunque no hay que olvidar que en ese año hizo una alianza con el Verde que le reportó 3 millones, 637 mil 685 votos, un 13.65%, que si le agregamos a ese 23.14, da un total de 36.79%. En 2003, por su parte, el Verde por sí solo obtuvo un millón 63 mil votos (3.99% de la votación total). O sea, de 36.79%, en 2003, pasa a 36.75% en 2009 y, ahora, en 2015, obtiene su 29.10%, seis puntos y medio porcentuales menos, aunque esto es relativo, porque con su alianza con el Verde, que este domingo pasado obtuvo 2 millones 587 mil 888 votos -el 7.08% de la votación total-, si la hace efectiva, estaría logrando ese 36% que ha mantenido en las elecciones intermedias.
El Verde, sin embargo, ha mantenido por sí solo una votación interesante. Ahora, aunque fue en alianza con el PRI, obtuvo su propia votación de dos millones 587 mil 888 votos (el 7.08% de la votación total), en el 2009 fue de dos millones 254 mil 716 (el 6.52%) y en el 2003, como se ha dicho en el párrafo anterior, obtuvo millón 63 mil 741 votos (el 3.99%). Es decir, pasó de casi 4 puntos en 2003, a 6.52 en 2009 y, ahora, con la historia que todos sabemos, logró 7 puntos. Si lo comparamos con hace seis años, el Verde creció medio punto porcentual. Sin duda, sus puntos porcentuales los hará vale en la cámara de diputados federal.
El PRD en 2003 obtuvo 4 millones 694 mil votos (17.61%), en 2009, 4 millones 217 mil (12.20%) y ahora, 2015, se fue a 3 millones 967 mil (10.83%), un declive no tan acentuado (porque en doce años perdió 527 mil votos) pero que, para la distribución de diputados por representación proporcional, le impactará de mayor manera. Si lo comparamos con la pérdida del PAN, ese medio millón de pérdida del sol azteca, es mucho menor respecto a los poco más de dos millones del albiazul del 2009 para acá: una cuarta parte. Los números ahí están.
El PT obtuvo en 2003 640 mil votos (el 2.4% de la votación de ese año), en 2009 se fue a un millón 234 mil (3.57%) y en 2015 está a punto de perder el registro con un millón 53 mil votos (2.87%). A lo mejor aquí sí se aprecia en su justa dimensión lo que significan 181 mil votos: mantener o perder el registro.
Movimiento Ciudadano, que antes era Convergencia, en 2003 obtuvo a nivel nacional 602 mil votos (2.26%), en 2009 logró 822 mil (2.38%) y ahora, 2015, se fue a dos millones, 196 mil 850 votos; en doce años incrementó un millón 594 mil, es decir, respecto a su propia votación creció en 364%, poco más de tres veces y medio de lo que tenía. ¿Le habrá ayudado la cancioncita del movimiento naranja? La música desde los griegos era magia y conocimiento, pero no creo que tenga que ver. Los números ahí están.
Nueva Alianza en 2003 no existía, en 2009 obtuvo un millón 181 mil 850 votos (3.42%), y ahora, 2015, pasó a un millón 372 mil (3.74%). Incrementó un tercio de punto porcentual que significan 191 mil votos. Prácticamente no creció.
Llegados a este momento, la pregunta de relieve, sin duda, es, ¿de dónde salieron los votos de Morena, que alcanzó tres millones 68 mil votos (el 8.37%)? Si vemos números, el PRD, de 2009 al 2015, si bien porcentualmente decreció poco más de dos puntos porcentuales, tan sólo perdió 250 mil votos. Pongamos que esos 250 mil se fueron a Morena, ¿de dónde salieron los dos millones 768 mil votos restantes? Según los números, el PAN perdió dos millones 28 mil votos de 2009 a 2015, ambas, elecciones intermedias. Desde luego, hay otros 740 mil votos que se agregaron a Morena, hay que observar de dónde provinieron. Pero de que dos millones de electores se movieron de un lado a otro parece muy explicable.
En cuanto a Puebla estado y Puebla capital, hay que ver con detalle los números. En primer lugar, mientras la media nacional de participación, como se ha dicho, fue de 47%, en el estado alcanzó el 41.49% (de un padrón de 4 millones 77 mil electores). En el 2009 fue del 38.14% y en el 2003 de 37.54%, lo que significa que hubo un incremento de votación de casi 4 puntos porcentuales.
A nivel de la capital, el domingo pasado votaron 399 mil 518 electores en los cuatro distritos electorales, de una LN de 1 millón 144 mil 443 electores, que representa el 34.95%. En 2009 la votación capitalina fue del 38.26% (418 mil 285 electores de una LN de un millón 93 mil 412), y en 2003, de una LN de 923 mil 432 electores, votaron 378 mil 625, el 41%. En esta ocasión, la votación en Puebla capital estuvo 12 puntos porcentuales debajo de la media nacional.
Si miramos por distrito electoral, en el 6 acudieron a votar 97 mil personas, en el 9 lo hicieron 95 mil, en el 11 acudieron 104 mil y en el 12 realizaron esta acción 102 mil. Desde luego hay que recordar que en elecciones locales la participación tiene otra connotación. Por ejemplo, en 2013, en la capital votaron 514 mil electores (44.17%). Significa que en cierto sentido lo local es más intenso, relevante y concita mayor interés que lo nacional. ¿O habrá otra serie de factores como la poca presencia de los candidatos entre los electores? ¿O que no acudieron éstos a los debates organizados por las universidades privadas y algunos organismos del sector empresarial? ¿O que no atendieron el llamado de su declaración patrimonial y los electores decidieron, por su parte, no acudir al llamado de los candidatos a las urnas? Sin duda son puntos que habremos de mirar con atención. Por lo pronto, como ha dicho Woldenberg en varias ocasiones, los humores públicos se mueven constantemente, oscilan, van, regresan, vuelven a ir, vuelven a regresar, vuelan, son parte de la movilidad política y de la oscilación electoral.
Visto en contexto, y como conclusión de todo lo anterior, los electores han cumplido, hemos cumplido. Falta ahora que los candidatos electos cumplan su parte, pues en esa medida suscitan el movimiento y balance de los humores públicos que se mencionaron. No todo acaba aquí, desde luego, es preciso ir más allá de las urnas. Los números están ahí y sirven como referencias.
Sólo me falta comentar mis fuentes, que fueron el Prep del INE, que ya lo mencioné al principio, y el Atlas de resultados electorales federales, que se encuentra en la página del INE.