La sucesión adelantada tiene lugar cuando hay un vacío de poder o una debilidad en el gobernante, en su Partido o en ambos. Le acompañan aspectos que la potencian de una manera muy peligrosa. Unos presionan porque no desean perder el poder, otros lo hacen porque lo quieren y los extremistas buscan un espacio extra-institucional. La delincuencia organizada aprovecha para someter al poder político y se generan elementos contradictorios que amenazan con desgarrar el tejido social, haciendo más nocivos los efectos de la violencia…
“El ‘cinismo pedagógico’…”
Más artículos del autor
En tanto no ocurra otra cosa, es evidente que fracasó la pretendida restauración del presidencialismo con Peña Nieto. Los propios ciudadanos tenemos que demostrar que ya no somos los mismos. Las rupturas internas del sistema político han generado fuerzas centrífugas: unas en pos de la participación, otras apuestan por la repetición de pautas de conducta de los electores que prefieren quedarse cómodamente apoltronados en sus casas el día de la elección…
Usan recursos variopintos: exaltación de la violencia y el ‘cinismo pedagógico’ en casos de corrupción (la renuncia del personaje, una sanción irrisoria y la posibilidad de retornar a las andanas), lo que en sí mismo es un mensaje para el resto de la sociedad porque es una forma más o menos disfrazada de impunidad. En ciertos casos, burlarse de la ciudadanía es una manera de inhibir el voto. Los que desean atraer la atención de los electores se apoyan en los comics, en la Rana René y hasta en el batimóvil. Al margen de las buenas intenciones, se trata de la participación rebaja al mercadeo…
“Elecciones versus mayoría ciudadana…”
Las encuestas hacen suponer que la mayoría de los que no contestan podrían abstenerse, pero crece la presión para incentivar la participación o el voto de castigo. De un lado, dicen que nadie desea campañas de descalificación, cuando en realidad buscan impedir que se hable de la corrupción, de la escalada de violencia y desestabilización, o de que campea la impunidad. Del otro, los críticos del gobierno en turno no han podido asentar una estrategia que capitalice la indignación ciudadana en las urnas…
Las encuestas no pueden ocultar que, de no aumentar la participación, las autoridades serían electas por una minoría. A veces los seres humanos somos tan estúpidos que no vemos lo que tenemos en frente: Peña Nieto fue electo por una minoría y su estrategia de seguridad ha fracasado por partida doble, por no contar con una alternativa ante lo hecho por Calderón y por apoyarse en una endeble base social. No nos engañemos: si no aumentase la participación, el resultado no será el que quiera la mayoría sino una pequeña parte de los electores…
“La ‘asamblea de los lobos’…”
Además de contar con una estrategia viable de seguridad, otro requisito estriba en lograr el mayor consenso posible, que es lo que no se tiene. El Presidente fue solo a la ‘asamblea de los lobos’, en el mejor de los casos con respaldo raquítico, y resultó vapuleado. De poco sirve encerrar a las cabezas del crimen si no se les pega en sus finanzas. Curiosamente el gobierno clasificó la información relativa al tema (¿?)…
La comparación de elecciones pasadas, muestra que el PRI va en desencuentro con los ciudadanos. Es una falacia que la desaprobación al Presidente no le afecte a su Partido. Si se alzase con el triunfo, sería con menos respaldo que en la anterior. Pero parece no importarles porque lo primordial en el maquiavelismo es el poder. Si los otros partidos le ganasen sin mayor participación, estarían repitiendo el mismo error de Peña Nieto, aunque en el resultado sea legal…
“Tres hombres, una mujer y un destino…”
México se bate entre dos tipos de sociedad. Una, asentada en los principios modernos del pueblo aglutinado en torno a un ‘centro’ (líder, gobierno). La otra, entendida como la sociedad ‘acéntrica’, cohesionada alrededor de alguien o de una instancia en función de los resultados obtenidos…
El Presidente no cuenta con la carta fuerte que se va a requerir en cualquiera de los dos casos. El Grupo Compacto viene desgastado y de no cambiar la tendencia, lanzar a uno de ellos implicaría transmitir el rechazo de los ciudadanos hacia el PRI. Esto facilita el margen de Beltrones. Sabe que podría ser el hombre fuerte que el PRI necesita. Aunque diga que no es tiempo, su discurso es eminentemente presidencial. Sus seguidores le acaban de decir a Peña Nieto: o entrega el Partido o Manlio Fabio verá sólo por su futuro personal. Anticipa el triunfo de la alianza PRI-PVEM-PANAL, encabezados por él y realiza una intensa gira. Beltrones se encuentra en plena campaña presidencial…
EPN ha impulsado a gobernadores para fracturarle los acuerdos, pero Velasco no ha cuajado, Aristóteles se descarriló, Rodrigo Medina no quiso ceder y vean la zarandeada (Ivonne se distanció de él). Beltrones quiere ser presidente del PRI y del país. Desea encabezar la transición del ‘pueblo’ a la ‘acentricidad’. Ha sido claro: “Si me entregan el PRI, me haré cargo de don Máximo. Si no, es problema de Peña Nieto”…
De triunfar don Máximo en 2018, significaría la muerte del PRI por desmantelamiento. Apunta a transitar hacia lo ‘acéntrico’. Su proyecto aliancista quiere arrebatarle al PRI su maquinaria electoral. Da por sentado el fracaso del Presidente y pretender ser el ‘héroe’ del sistema refundándolo desde el transpartidismo, cuyo eje sería el PAN. Tiene posibilidades y hay que ver el pánico que provoca. La propaganda del PRI da al PAN el estatus de único competidor real y las baterías disparan contra don Máximo…
Quiere llegar a 2018 como la única opción viable. No ha podido lograr la unidad plena en torno a su proyecto y combate en varios frentes, algo que Napoleón desaconsejaba. Requiere un discurso presidencial como el de Beltrones. Falta una visión de futuro, más allá de la simple toma del poder…
Partiendo del fracaso de EPN, AMLO quiere desplazar a don Máximo como la opción. No quiere salvar al sistema, sino destruirlo. Es un ‘anti-héroe’ que lucha a muerte con el sistema y los poderes fácticos (“la mafia”). Con un pie en el ‘pueblo’ y otro en lo ‘acéntrico’. Apuesta por desmantelar al PRI y del PRD, así como ser el único candidato de izquierdas. Sus posibilidades pasan por el DF y resolver las divisiones en las izquierdas. Gusta del ‘profetismo político’…
Entiende que la situación imperante podría ser su gran oportunidad. Peña Nieto deja tras de sí una estela de objetivos a medias o no alcanzados. Son promesas por cumplir y quiere responder. México parece concentrar los problemas acuciantes de América Latina, lo que sería idóneo para el populismo…
Margarita y FCH intentan ser la alternativa al populismo, desplazando a don Máximo, a Madero y al viejo PRI. Empujan a la sucesión adelantada en el PAN y para Los Pinos. Ella podría arrebatarle a AMLO la bandera de los principios y la honestidad. Acusa que ni don Máximo ni Madero representan la identidad del PAN. El Yunque sería su aliado natural, aunque anden a la greña con Felipe. Manlio Fabio sopesa las posibilidades de ella, entendiendo que el éxito dependerá de lo que hagan Mancera, Marcelo y Cuauhtémoc Cárdenas. El tercero podría ser otra vía doctrinal. La sucesión adelantada y el ocaso de EPN parecen difíciles de detener…
Hasta entonces…
Comentarios: confinespoliticos@yahoo.com