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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El Consenso de Washington y la Antiglobalización

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Norma Estela Pimentel

Abogada certificada por la Barra Mexicana de Abogados. Autora del e-book “Marco jurídico de las comunicaciones”. Speaker Tedx BUAP Wowen 2019. Impartió seminarios y diplomados con perspectiva de género

Lunes, Mayo 4, 2015

Con el fin del modelo de “industrialización mediante la sustitución de importaciones” durante el periodo de 1933 a 1980, se promulgo la adopción de un nuevo modelo conocido como “economía de mercado”, el cual formulo para 1989 nuevas medidas económicas para orientar a los países en desarrollo y a los organismos internacionales para encontrar soluciones útiles para afrontar las crisis económicas y establecer un ambiente de transparencia y estabilidad económica, conocido como el “Consenso de Washington”.

El “consenso”, debe sus enunciados fundamentales a John Williamson – economista del Banco Mundial – los cuales exponen cambios estructurales a: 1) Disciplina presupuestaria, 2) Cambios en las prioridades del gastos público, 3) Reforma fiscal, 4) Los tipos de interés, 5) El tipo de cambio, 6) Liberalización comercial, 7) Política de apertura respecto a la inversión extranjera directa, 8) Política de privatizaciones, 9) Política desreguladora y 10) Derechos de Propiedad, enunciados que en los últimos 20 años el Gobierno Mexicano a seguido – o tratado de seguir – como si se tratasen de los 10 mandamientos, pero la aplicación de su coyuntura dentro del “modelo neoliberal mexicano” ha generado reformas estructurales en los últimos dos sexenios con consecuencias negativas, que se pueden constatar en los resultados desalentadores en términos de crecimiento económico, reducción de la pobreza, redistribución de la riqueza y condiciones sociales.

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Pero, ¿Qué es el “modelo neoliberal mexicano”?, de acuerdo con diversas investigaciones y no obstante ser un concepto en construcción, la podemos conceptualizar como una política económica caracterizada en buena medida, por aplicar paradigmas impuestos por el exterior, de una manera autoritaria sin consultar a los principales grupos económicos del país de una manera centralizada, con una apertura comercial indiscriminada y favoreciendo en primera instancia a los grandes grupos inversionistas extranjeros, contrario al “modelo de globalización” que pretende – como lo señala Joseph Stiglitz – una integración económica y social de los países y pueblos del mundo, provocada por la reducción de los costos del transporte y la comunicación, y el desmantelamiento de barreras artificiales a los flujos de bienes, servicios, tecnología y conocimientos.

En este de orden de ideas, el “consenso” dentro del “modelo neoliberal mexicano” en contravención al “modelo de globalización” mencionado, desencadeno desde el sexenio de Miguel de la Madrid una política economía centralizada, incompleta, injusta y dependiente en exceso del capital externo, palpable en las reformas constitucionales y sus diversas Leyes secundarias que impactan la naturaleza del Estado Mexicano con un resultado adverso: La conversión de México en un objeto de la globalización, contrario a los enunciados fundamentales del “consenso”; es decir, México, se ha convertido en objeto de la globalización, contrario a imbuirse como sujeto de ello, tal y como lo han realizado las “BRICS” – Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – países con economías emergentes que han convertido los enunciados fundamentales referidos, no en mandamientos inamovibles, sino en directrices generales modificables, es decir, las reformas estructurales y coyunturales establecidas por nuestro Gobierno han convertido al “modelo mexicano” en un movimiento antiglobalizador, mismo que ha criticado el propio Gobierno Mexicano.

Ahora bien, con este sumario, creo que podemos señalar de una manera precisa, la necesidad de México de buscar una alternativa a la “globalización a la mexicana” o bien conocido “modelo neoliberal”, para convertirse en lo que los postulados internacionales han afirmado tornarse en sujeto de la integración económica y social que ha llegado para quedarse, a fin de encontrar un balance positivo con propuestas alternativas a las políticas dominantes para reivindicar a la “economía de mercado” como un movimiento con responsabilidad social y económica.

Es un placer saludarles y continuar promoviendo la cultura de la Legalidad y Transparencia. Estaremos dando seguimiento a las dudas que gentilmente nos expresan de estos y otros temas. Como siempre agradezco, con mucho respeto sus comentarios y sugerencias en: normapimentel@hotmail.com.

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