Logo e-consulta

Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Alternativa y razones

.

Fidencio Aguilar Víquez

Es Doctor en Filosofía por la Universidad Panamericana. Autor de numerosos artículos especializados y periodísticos, así como de varios libros. Actualmente colabora en el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV).

Miércoles, Abril 15, 2015

Hace unas horas, Jorge Navarro, Carlos Sánchez y yo, grabamos en video una presentación para la revista quincenal Razones; el lema: para caminar juntos completaba el panorama. En poco más de quince minutos hicimos un recuento y lanzamos una prospectiva: buscamos razones y pretendemos dar razones en este tiempo y en estas circunstancias, a esta sociedad y a esta generación. Queremos ser una generación que, buscando y dando razones, dialogue con las generaciones siguientes, las que ya están ahí, unas tomando decisiones y otras todavía en formación y preparación. Es decir, queremos ser una generación de encuentro, que busque el encuentro humano y mediante éste genere un criterio de construcción de un mundo mejor, más justo, más humano, más digno.

Recordamos que hace poco más de una década hicimos la revista Alternativa –cuyo lema era: razones para construir juntos- y que, en cierto sentido, la búsqueda de alternativas, quizá de manera un tanto experimental, nos llevó a la búsqueda de razones en medio de un ambiente de encuentro amistoso, amable y cordial. En ese sentido, la revista Razones es una cierta continuidad de la revista Alternativa, pero al mismo tiempo, es otra cosa distinta, es su maduración, como cuando se pasa de la infancia a la juventud. Diez años después, la inquietud sigue, la disposición se ensancha, el ánimo se desborda y la experiencia nos hace mirar mejor.

Más artículos del autor

La revista Alternativa, como recordaba Carlos, nació al calor de un café; desde luego, pudo verse como un arrebato pero tenía un sustrato: varios colaboradores trabajábamos en el medio universitario, como quiera que sea teníamos las herramientas intelectuales básicas para emprender ese viaje y, sin duda, eso nos ayudó. Para una revista semanal, entre el otoño del 2004 y el otoño de 2005 produjimos algo así como 56 números ininterrumpidos. Al menos había en cada número cinco artículos, más un poema o análisis literario y una caricatura que pronto nos llevó a las diversas gráficas de Quino. Estamos hablando, por tanto, de más de doscientos cincuenta artículos que, como sea, representan disciplina, seguimiento y asiduidad.

Con la revista Razones se amplia el tiempo y, esperamos, ganaremos con ello en hondura y profundidad. A diferencia de un periódico o portal de noticias, buscamos más bien la revista, la lectura y el análisis. Los rubros sobre los cuales dirigiremos la mirada no son otros que los espacios existenciales que nos han acompañado a lo largo de nuestra existencia: el ámbito de la familia, la escuela (y todo el rubro de la educación), el trabajo y las actividades cotidianas con las que ganamos el sustento, y la política y la construcción del espacio público. Esperamos, de veras, encontrar razones para caminar juntos e iniciar esta aventura, que es cultural, intelectual y humanística.

Los colaboradores son personas que, desde los diversos ámbitos de la vida profesional, están dispuestos a compartir sus experiencias y sus expectativas con los lectores; no lo hacen bajo el prurito del experto y del especialista, sino bajo la premisa de una mirada atenta sobre la existencia tal y como se presenta en la vida cotidiana y en sus ámbitos profesionales. En el número inicial, además del video donde aparecemos presentando la revista Jorge, Carlos y yo, se encuentra un artículo de Lorena Ruiz Rodríguez –mi mujer- sobre tanatología. Colaboran, además, en la sección educativa, Arnulfo Jiménez y Germán Martínez. Jorge Navarro y yo escribimos sobre nuestras generaciones y sobre nuestro tiempo. En el rubro de la política escriben Pepe Cabello y mi colega del Instituto electoral José Luis Martínez López. Y para cerrar con broche de oro este número inicial, se ofrece a los lectores un texto de Romano Guardini que no estaba traducido al castellano y que es una joya para todo aquel estudioso del poder: El fenómeno del poder. En fin, amable lector, amable lectora, no me queda sino invitarles a que busquen y lean la revista Razones; si la memoria no me hace mala jugada, la dirección será algo así como www.r-razones.com; si no la encuentran de momento, tengan un poco de paciencia, ya está ahí, esperando a sus lectores.

En cuanto a este espacio abierto muy cordialmente por e-consulta desde hace varios años, seguiremos colaborando en la medida de lo posible y, espero, con la suficiente intensidad para no perder el record de estar entre los más leídos, pero eso, amable lector, amable lectora, depende de usted.

Vistas: 2722
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs