Las derrotas no sólo acarrean decepciones o enconos, con un poco de sabiduría y madurez se pueden encontrar grandes enseñanzas para sentar las bases de nuevos retos a fin de recuperar los espacios perdidos, pero éstos deben ser con un fin: responder a las exigencias de nuestra gente, de quien confía en nuestro partido que enarbola la justicia social, pocas veces comprendida.
Hoy todos los liderazgos de mi partido, el Revolucionario Institucional, estamos prestos para atender, juntos, las campañas políticas para renovar la Cámara de Diputados. Tenemos grandes mujeres y hombres que están recorriendo cada municipio de los 16 distritos electorales que comprende nuestro estado.
Más artículos del autor
Estamos acostumbrados a las competencias porque en ellas nos forjamos como luchadores, pero estaremos atentos a las incompetencias que utilicen estrategias ilegales para tratar de copar el voto de los ciudadanos.
Tenemos que ser muy cautos, porque en muchos de los tratados de la sociedad se advierte del tránsito de la democracia a la hegemonía tal como lo establece Gramsci al afirmar que: “la consecuencia de este control ideológico sobre otros grupos es el debilitamiento de la sociedad política y, por lo tanto, de la coerción”.
Como partido nos vamos a enfrentar a la coacción de grupos a través de las fuerzas opositoras, de sus aliados pero la hegemonía nunca será lo suyo, a pesar de que han buscado minar nuestras bases con la coptación de liderazgos regionales que han caído en la tentación y las palabras suaves del poder que con el tiempo se convertirán en su losa.
Hoy más que nunca estoy convencido de que la unidad interna, el trabajo real y el compromiso de todos es la forma para hacer frente a nuestros contendientes que buscan que seamos endebles, que tengamos miedo ante advertencias ufanas. No hay invencibles en la democracia, pero tampoco hay confianza de nuestra parte, sólo trabajo constante.
Las campañas de mis compañeras y compañeros priistas serán de propuestas, participación y diálogo directo con la sociedad civil. Hoy los ciudadanos están alejados cada vez más de los partidos políticos, pero creen más en las personas y ese es el reto que todos tenemos enfrente y lo vamos a lograr.
Hoy hemos madurado, somos más conscientes de las necesidades de la población y hemos establecidos una plataforma que responda ello. Pero además, tengo la certeza de que los abanderados de mi partido son más sensibles porque representan a la juventud, a las mujeres y a la experiencia.
Mi compromiso es inquebrantable y lo mismo de mis demás compañeros: vamos a hacer un solo equipo para convencer a la gente. Vamos a demostrar que cuando existe voluntad podemos respaldar a nuestro partido, a nuestro presidente Enrique Peña Nieto y sus políticas de gobierno.
Hoy es momento de que los ciudadanos analicen a los candidatos y qué representan éstos.
Serán poco menos de dos meses en lo que acompañaré a los amigas y amigos en todo el estado de Puebla, porque en la unidad haremos la diferencia.
FIN