Corrió por las redes, y como tantos otros videos que muestran los rostros bonitos de hijos de funcionarios involucrados en tareas políticas y empresariales, hacen gala de su desdén y menosprecio a la enorme desigualdad social existente en nuestro país, dejando evidente muestra de la existencia de una clase pudiente inalcanzable, cuyos ingresos han sido obtenidos con la enorme facilidad que el sistema económico y político vigente les otorga.
Jóvenes del Colegio Cumbres, perteneciente a la red de escuelas fundadas por el pederasta Marcial Maciel, procedentes de las "mejores familias" con raigambres católicas alejadas del olor a pueblo y educadas entre gruesas paredes que les evita conocer la realidad mexicana, preparándose para el abordaje a los principales puestos heredados de sus padres, y que más pronto que tarde habrán de guiar los destinos de nuestro empobrecido país.
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En este video de escasos minutos de duración queda demostrada la formación "cultural" en que esta nueva generación de ricos se ha instruido y la concepción de su extraña personalidad al mostrar su desdén por los "terceros", en este caso hermosas mujeres, cubriendo sus cabezas con peceras para recalcar su separación del resto de los mortales.
Nada nos sería de preocupación si estuviésemos seguros de que estos jóvenes jamás habrían de formar parte de los cuadros de futuros liderazgos políticos y empresariales que ocuparán cargos de relevancia de donde habrán de dictaminarse medidas trascendentes para el destino de los mexicanos.
Contrastante con esta nota, nos golpean al rostro los resultados del pasado examen de admisión de aspirantes a ingresar a la UNAM, donde solo el 9%, de aproximadamente 140 mil aspirantes, pudo aprobarlo, lo cual es evidencia clara de la falta de oportunidades para los jóvenes procedentes de las clases populares... ¡qué terrible contraste!
Hemos venido mencionando en nuestras pasadas reflexiones que el peor signo de descomposición social existente en nuestro país, es la existencia de estos dos México en grave riesgo de chocar entre sí; uno de ellos que se mueve con la ley del mínimo esfuerzo ya que su futuro está condicionado por la herencia que provendrá de sus padres, mientras que sobre el otro pesa una enorme carga de esfuerzo y restricciones, contando con mínimas oportunidades para salir adelante y produciendo en ellos una gran frustración. Este es el nuevo México de los mirreyes,
Si usted desea conocer más acerca de esta estirpe los encontrará con facilidad en las redes sociales, lea las listas de los candidatos a diputados, analice las escuelas donde se educaron, compare sus apellidos con los de políticos y empresarios en vigencia, en Puebla tenemos una gran variedad de ello, y examine la forma como desprecian a la gente que les rodea, sean sus trabajadores o seguidores, ejemplificada en la cachetada del mediocre gobernador chiapaneco.
Esta simple puntada realizada por los mirreyes del tal colegio Cumbres nos permite visualizar cuán obscuro se presenta el futuro de la nación y en manos de quien estaremos si no ponemos el remedio.