Una de las primeras acciones del Gobierno del Presidente Peña fue enviar la Reforma Educativa de México para su aprobación ante las cámaras legislativas de nuestro país. Así, a finales de febrero de 2013 ésta se publicaba en el Diario Oficial de la Federación para su puesta en marcha. El gran objetivo de la reforma era asegurar el derecho a una educación de calidad de todos los mexicanos por lo que se hicieron cambios al artículo 3 y 73 de nuestra constitución. La base de estas modificaciones fue asegurar que la relación entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y el Gobierno se optimizara para buscar el mejoramiento constante y el máximo logro educativo de los estudiantes, siendo el Estado quien garantizará los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de docentes y directivos.
En base a dos ejes como son la Ley General del Servicio Profesional Docente, donde se modifican las reglas de ingreso y la promoción a funciones directivas o de supervisión en la educación básica y media superior, estableciendo que estas sean mediante concursos de oposición; así como la creación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa como encargado de evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del sistema educativo nacional desde el nivel de educación preescolar hasta elmedio superior; se puso en marcha la reforma con puntos de vista diversos que hasta hace poco se hacían visibles en diferentes partes de nuestro país.
Más artículos del autor
Y a dos años de su puesta en marcha se puede decir que a pesar de que existen retos para coordinar algunas acciones y lograr consensos, principalmente en los temas de los exámenes de oposición para ocupar plazas y dejar su asignación directa así como la evaluación de profesores, los logros de esta reforma son tangibles en el corto plazo y se reflejan en la mejora de la educación. Se realizó, con el INEGI, el primer censo de escuelas, maestros, alumnos y de educación especial, a través del cual se identificaron las carencias, retos y problemas de casi 240 mil planteles, 24 millones de estudiantes y 1.8 millones de trabajadores de la educación; derivado de esta acción no sólo se trazó una ruta para mejorar los aspectos críticos sino que se mejoró en el destino y la transparencia de los 307 mil millones de pesos que se destinan al rubro de servicios personales.
Por primera vez en la historia concursaron más de 160 mil personas para el ingreso a la docencia, así como para ejercer cargos de director en planteles del tipo Medio Superior. Con el Programa de Escuelas Dignas se han beneficiado casi 11 mil centros de enseñanza con un presupuesto de 8 mil millones de pesos; se ha pasado de tener 6 mil a 23 mil Escuelas de Tiempo Completo que incluyen una alimentación adecuada para los niños; y se han entregado gratuitamente más de 6 millones de paquetes de útiles a estudiantes con severas carencias.
Quizá, uno de los más grandes logros de esta reforma es que ha buscado la equidad social en todos los sentidos así como la calidad de la educación ya que, la educación indígena ha tenido prioridad y en el ciclo escolar 2014-2015 se atendieron a más de un millón 200 mil alumnos además de entregar 8.5 millones de libros de texto gratuitos y materiales de nueva generación, y un catálogo que se integra por 400 títulos en 68 variantes lingüísticas. Sería difícil enmarcar todos los logros de esta reforma y que el señor Secretario de Educación Pública, Emilio ChuayffetChemor, ha mencionado en su reciente informe sobre el estatus de la misma. Pero es claro que el mandato del Presidente Peña se está llevando a cabo al construir para México, una educación que promueva la inclusión, la tolerancia y la paz; una educación de calidad que fomenta la innovación, la competitividad y la productividad de cada mexicano.