“¡Oh tiempos, oh costumbres!”
“O tempora, o mores”
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Cicerón
En occidente, las universidades nacieron al amparo y protección de la Iglesia Católica.
Después de la reforma protestante, las iglesias separadas también fundaron sus propias universidades.
En su momento surgieron las instituciones de educación superior sin la protección de la Iglesia, esto es, se crearon las universidades laicas.
Incluso los reinos y las naciones no adictas a la Iglesia, crearon sus propias universidades.
Después de la revolución francesa y con mayor énfasis, durante y después de la revolución industrial, el auge de esas instituciones de educación superior creció hasta llegar a este siglo, en el cual, en todas partes hay universidades tecnológicas y politécnicas o bien sólo institutos tecnológicos.
Otra vez, la ciencia y la tecnología son compañeras inseparables de la preparación de la fuerza de trabajo para arribar a las empresas productoras de bienes y servicios.
Esa pareja es indispensable para entrar al mundo de la globalización y mantenerse en ese gran mercado en estado competitivo para vender mejor y obtener la máxima ganancia.
Lógicamente no sólo son esos factores los autores de los fenómenos económicos, también son las materias primas, las distancias a los mercados, los precios de los productos y en varios casos la calidad de estos.
En el estado de Puebla tenemos 27 universidades que comprenden tecnológicos y esas instituciones superiores.
Todas estas instituciones, reciben recursos de la federación y del estado. Por cierto, éstos contribuyen, en general, en proporciones iguales.
La educación superior se financia por los gobiernos federal y estatal.
Los institutos son: El Tecnológico Superior de Acatlán, el Tecnológico Superior de Atlixco, el Tecnológico Superior de Ciudad Serdán, el Tecnológico Superior de Huauchinango, el Tecnológico Superior de la Sierra Negra (Ajalpan), el Tecnológico Superior de la Sierra Norte (Acatlán), el Tecnológico Superior de Libres, el Tecnológico Superior de San Martín Texmelucan, el Tecnológico Superior de Tepeaca, el Tecnológico Superior de Tepexi de Rodríguez, el Tecnológico Superior de Teziutlán, el Tecnológico Superior de Tlatlauquitepec, el Tecnológico Superior de Venustiano Carranza y el Tecnológico Superior de Zacapoaxtla.
Las universidades son las siguientes: Tecnológica de Huejotzingo, Tecnológica de Izúcar de Matamoros, Tecnológica de Oriental, Tecnológica de Puebla, Tecnológica de Tecamachalco, Tecnológica de Tehuacán, Tecnológica de Xicotepec de Juárez, la Universidad Politécnica de Amozoc, la Universidad Politécnica de Puebla, la Universidad Politécnica Metropolitana, la Universidad Interserrana del Estado de Puebla (Ahuacatlán), la Interserrana del Estado de Puebla (Chilchotla) y la Universidad Intercultural del Estado de Puebla (Huehuetla).
La oferta educativa de educación superior, dependiente del estado mexicano es amplia aún cuando no sea suficiente.
Muchos egresados de educación media no optan por las instituciones de educación superior por diversas causas, entre las que se cuentan principalmente las de orden económico familiar y la falta de cupo en esas instituciones.
Si se aceptaran más alumnos, se requeriría ampliar la infraestructura y un mayor presupuesto para el pago de maestros, lo cual hasta el momento no es posible.
Como se advierte, la tarea es gigantesca para evitar que muchos jóvenes se queden sólo con la educación media y por lo mismo no sean fuerza de trabajo calificada para emplearse en las empresas medianas o grandes, nacionales o extranjeras.
No abordo la calidad de la educación porque eso amerita una serie de pruebas que nos lleven a la conclusión de que difícilmente podemos, ahora, comparar la educación superior de otros países con la nuestra. Claro, esta afirmación tiene sus excepciones, por eso de vez en cuando obtenemos premios que reconocen la excelencia poseída por algunos estudiantes o egresados.
Estas instituciones de educación superior, como se ha dicho, cuentan con presupuesto.
Tienen un rector o director, según corresponda, casi todos los nombramientos son de encargados.
Los nombra una Junta de Gobierno, integrada por representantes estatales, federales y del sector privado, a propuesta del titular del poder ejecutivo.
Cuando se hacen estos nombramientos, la sesión es divertida porque cuando les preguntó ¿quién te apoyo para llegar?, algunos lo expresan, otros no, pero finalmente, de cualquier modo se sabe quien fue el padrino. ¿Cómo ve?
He aquí los nombres de algunas de las carreras que se imparten en esas instituciones:
Ingeniería en Informática, en Gestión Empresarial, Industrial, en Electrónica, en Industrias Alimentarias, Electromecánica, Bioquímica, en Sistemas Computacionales, en Mecatrónica, Mecánica, en Innovación Agrícola Sustentable, Eléctrica, en Administración, Forestal, en Sistemas Automotrices, en Información y Comunicaciones, en Acuacultura Contador Público, Geociencias, Metal-Mecánica, Procesos y Operaciones Industriales, Diseño Textil y Moda, Biotecnología Agrícola, Financiera y Fiscal, Procesos Alimentarios, Desarrollo de Negocios, Área Logística y Transporte, Operaciones Comerciales Internacionales Área Clasificación Arancelaria y Despacho Aduanero, Logística Comercial y Global, etcétera.
Algunas instituciones tienen cuatro o cinco carreras, otras hasta doce. La más importante, por su número de alumnos, es la Universidad Tecnológica de Puebla.
Dos veces al año, en sesión ordinaria, la respectiva Junta de Gobierno, revisa y valora el desempeño de la institución como tal, de sus directivos, sin dejar de conocer los ingresos y los gastos.
La Junta de Gobierno aprueba los estados financieros, que luego son analizados por la Contraloría del Estado y por la Auditoría Superior del Estado, hasta emitir un dictamen que aprueba o reprueba la gestión del rector o director.
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