¡Libertad!, ¡Libertad!, fue el grito que muchos ciudadanos escucharon el día de ayer en las calles del centro histórico de la ciudad, se trataba de un nutrido grupo de la llamada “Unión Popular de Vendedores y Ambulantes 28 de Octubre”, formada hace 41 años cuyo líder moral y asesor es Rubén Sarabia Sánchez, conocido como “Simitrio”, quien hace más de dos meses se encuentra privado de su libertad en compañía de su hijo Rubén Sarabia Reyna, ambos acusados por la probable comisión de delitos graves.
Con certeza podemos señalar que se trata de presos de conciencia, pues a Simitrio podría acusársele de intransigente, rebelde, pero no podemos desconocer que se trata de un luchador social mas no de un criminal y ello es del dominio público. Sobre este personaje podremos no estar de acuerdo con sus mecanismos de lucha, pero jamás con la libertad que le asiste para expresar en unión de su organización su inconformidad con las formas de gobierno y la búsqueda de espacios de trabajo. Ignoro con certeza cuantos ciudadanos agrupe la 28 Octubre, sin embargo cada uno representa de manera modesta una fuerza productiva en el estado y más aún, son el soporte de muchas familias que se iniciaron básicamente como vendedores ambulantes para posteriormente obtener con su lucha la creación de diversos mercados en la ciudad.
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La organización que representa Rubén Sarabia Sánchez a diferencia de muchas otras no ha sido comparsa de partidos políticos y le asiste a sus agremiados la libertad verdadera de sufragio.
He sostenido en anteriores entregas que el doctor Rafael Moreno Valle Rosas, está dotado de basta inteligencia, la que debe encaminar evidentemente al dialogo con aquellos que disienten de su proyecto de trabajo, pero por demás debe en su mandato restablecer un estado garantista por virtud de lo cual las instituciones del gobierno que encabeza están incólumemente obligadas a cumplir con la parte dogmática de nuestra Constitución.
No puede suceder al doctor Moreno Valle, lo que acaba de acontecer con el ex gobernador Manuel Barlet Díaz, es decir, que en el ocaso de su carrera política se presente ante la Procuraduría General de la Republica denunciando la libertad de presos políticos en Puebla, siendo que en su momento también encarcelo y persiguió a Rubén Sarabia “Simitrio”, ello por los cambios de colores que con frecuencia vemos en los políticos de nuestros país.
Reitero “Simitrio” y sus hijos no son los criminales que nos presenta el estado se trata pues de luchadores sociales a los que no puede ni debe privárseles de la libertad por pensar diferente. Grave resulta que como lo sostenían el día de ayer los manifestantes de la 28 de Octubre que el estado haya 83 presos políticos, pues verdaderamente se trata de una cifra que ni aun en los movimientos más álgidos de la vida política del estado se llegó alcanzar.
Sirvan estas líneas como un llamado al establecimiento de una mesa de diálogo y de revisión profunda a las sin razones y carencia de fundamentos que hoy tienen preso a Rubén Sarabia Sánchez e hijos así como para todos aquellos que injustamente permanecen en las cárceles del estado cuando su único pecado ha sido pensar diferente.
Jurídico_rangel@hotmail.com