“La verdad de un tiempo es error en otro”: Montesquieu.
Millones de personas marcharon el 11 de enero de 2015 contra asesinatos ocurridos en Francia, acudieron mandatarios de diversos países a manera de protesta contra los hechos y de solidaridad con el pueblo francés.
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Imaginen con esa misma lógica algunos diálogos en otro lado del mundo:
Entre compadres.- ¿Va a ir a la marcha el próximo domingo?; ¿a cuál? le responden con otra pregunta; “pus” contra los narcos, le contesta.
Con ojos de espanto dice: no pensaba ir; ¿por qué no compadre? ¿no quiere protestar contra la policía y el crimen organizado que secuestró a unos estudiantes?
Al despedirse se queda pensando: no me imagino a mi compadre ir por la Reforma gritando: “Murillo seguro, al narco dale duro” o con otra consigna: “Matrimonio perredista, secuestraste un normalista”, creo sería raro.
Los militantes.- Por la calle de Benjamín Franklin se escuchó: ¿viste el tuit que escribió el líder del partido?; no ¿cuál?; mira, enseñándole su teléfono, invita a solidarizarse con los padres de familia en la marcha de hoy.
¿Hay marcha contra el Presidente Municipal por la desaparición de los estudiantes?, pregunta inocentemente; no, no, no, el líder no ha convocado a marchar contra el Presidente Municipal, ese es de nuestro partido; ¿entonces contra quién?, se cuestiona para sus adentros el militante de nuevo cuño.
Algunos ciudadanos.- No aparece el Jefe de la Policía del municipio donde secuestraron a los estudiantes ¿tú crees?; dicen que se fugó y tiene mucha información, eso es seguro, le responde.
Y si protestáramos frente al Palacio Municipal para que localicen al prófugo, ahí deben tener su expediente ¿no?; pues yo no sé de marchas contra la policía que los secuestró como lo vi clarito en el video ese, contesta a su interlocutor, lo que si oí es que van a protestar contra los que investigan a la policía de Iguala y Cocula.
En Francia cuando hay atentados se protesta contra ello; cuando desaparece la gente a manos de unas policías municipales y el crimen organizado en México, no hay manifestaciones contra ese hecho.
Eduardo García Anguiano
29 de enero de 2015