Esta semana se llevó a cabo la XXIV Cumbre Iberoamericana en Veracruz, México los días 8 y 9 de diciembre. Hace 23 años la idea de una Cumbre Iberoamericana se materializó por primera vez en nuestro país y hoy, que regresa a nuestra nación, se presenta una oportunidad idónea para darle un nuevo impulso y una nueva misión, al servicio de los 650 millones de iberoamericanos.
En este sentido el Presidente de México, Lic. Enrique Peña Nieto, destacó la importancia de replantear el futuro de Iberoamérica a partir de la cultura que la une, y también de “aquello que necesitamos para brindar más oportunidades de desarrollo y prosperidad a nuestros ciudadanos; es decir, temas que aquí hemos redefinido en los que habrá de focalizarse esta Cumbre Iberoamericana: educación, cultura e innovación”. Estamos de acuerdo en que el intercambio de experiencias en torno a la educación, la cultura y la innovación nos permitirá contar con nuevos elementos para hacer frente a los grandes retos que tienen nuestras sociedades. Actualmente el desarrollo y crecimiento económico de los países se entiende que están ligados a factores como el conocimiento y su fuente que es el capital humano. Lo que en términos económicos se entiende como crecimiento endógeno es lo que hace que las economías hoy mantengan tasas positivas de crecimiento. Y el término endógeno se utiliza porque son variables internas a los países las que inciden en este crecimiento, entonces la educación y la formación de capital humano se han vuelto, en distintos grados, variables explicativas de este fenómeno. La importancia de estos factores radica en que son los generadores de conocimiento y este, a su vez, se ha observado que es el generador de innovaciones que permiten a las empresas ser competitivas y mantenerse en el mercado. Para darnos una idea de la importancia de esto, el World Economic Forum (WEF) publica un índice de competitividad mundial donde se observa que los países más innovadores son los más competitivos y también los de mayor ingreso por persona. En este sentido esta cumbre es de gran importancia porque, si bien estos factores son de vital importancia para el crecimiento económico en la actualidad, la mejor manera de intercambiarlos es a través de lo que se conoce como el contacto face to face y qué es, lo que permite, tener a todas las naciones iberoamericanas juntas. Finalmente, un dato a resaltar es que en el marco de esta cumbre y los temas a tratar, el Presidente Peña entrego el “Premio México de Ciencia y Tecnología”, resaltando que la experiencia internacional demuestra que invertir en ciencia y tecnología, en innovación y en desarrollo, es un camino seguro para el crecimiento económico sostenido de largo plazo. México respalda con decisión a la ciencia, y tan sólo en 2015 el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) tendrá un presupuesto de más de 37 mil millones de pesos, lo que refleja un incremento nominal de 46 por ciento respecto al que se invertía hace apenas dos años. La cultura y el conocimiento son los elementos que pueden y deben sacar adelante a Iberoamérica en los años venideros, a los menos eso demuestra la experiencia internacional.