El martes 14 de julio la reportea Jazmín Curiel tuvo comunicación con el autor de esta Parabólica desde el Hospital General del Sur, en donde se encontraba hospitalizado el niño José Luis Alberto Tehuatlie Tamayo, herido mortal de un violento desalojo policial ocurrido cinco días antes, el miércoles 9.
No eran buenas noticias para la salud del menor y mucho menos para su familia, que había permanecido expectante en el área de urgencias del nosocomio público, a la espera de una buena señal no obstante la perforación de cráneo por un proyectil que en medio de la confusión se había dicho erróneamente, era una bala de goma.
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La reportera había hecho guardia junto con la abuela del niño, Alejandra Montes que quien recibió la noticia de la muerte cerebral que padecía el herido por un disparo de la policía. Le fue comunicado a las 19:30 horas y de inmediato la nota se publicó en el blog Parabólica de ese día (http://fernandomaldonadoglz.blogspot.mx/2014/07/menor-herido-con-bala-de-goma-en-puebla.html)
Eso ocurrió hace cinco meses exactamente. Un día después, este reportero habló con el neurocirujano Luis Felipe Soria Rosado. Puntual anticipó el fin de la existencia del niño Tehuatlie por un conjunto de variables que anticipaban ese triste escenario.
La noticia de la muerte cerebral transmitida a la familia del menor ocurrió cuando 36 horas antes ya habían suspendido todo tipo de suministro médico. No por abulia sino como último recurso, a la espera de una reacción metabólica que ya no ocurrió.
“La inactividad en el encefalograma sólo confirmaría que la dilatación de las pupilas y falta de respuesta a un haz de luz, la falta de movilidad de los ojos a movimientos de cabeza de un extremo a otro o de arriba abajo, o una reacción inespecífica a un estímulo en la piel, confirmaría el estatus físico (muerte cerebral) anticipó el especialista consultado.
Rescato los fragmentos de ese episodio criminal que llenó de sangre las manos de los más altos niveles de la administración pública estatal luego de leer el trabajo de investigación del periodista Álvaro Ramírez publicado en e-consulta.com en estos días y que documenta un conjunto de mentiras desde el poder para evadir una responsabilidad evidente.
La oficialización de la muerte del niño ocurrió el 19 de julio, un sábado en el que la atención pública no está necesariamente centrada en la información que deriva del asesinato de un niño de 13 años de una familia humilde, como los Tehuatlie que han sido despreciados por un conjunto de funcionarios de alcurnia.
El más reciente episodio de infamia se vio en las últimas horas con el portazo que encontró Elia Tamayo, la madre del niño muerto en el Sexto Congreso Mundial de la Niñez y la Adolescencia, un escenario que permitió al gobernador Rafael Moreno Valle vestir ropajes de bondad.
Hace cinco meses exactamente que echaron a andar la administración de la crisis que sigue en marcha. Buscan evitar mayores daños al deteriorado discurso de la modernidad, tolerancia y eficiencia de este gobierno que se hunde con sus mentiras desenmascaradas.
Twitter: @FerMaldonadoMX