"Todas las generaciones me llamarán bienaventurada" (Lc 1, 48)
En la Iglesia Católica tenemos la tradición de llamar a octubre mes del Rosario. La fiesta del Santo Rosario se celebra especialmente el 7 de octubre (anteriormente era celebrado el primer domingo de este mes). La fiesta fue instituida formalmente por San Pio V en el año de 1571. Pero ¿Desde cuándo rezamos el Rosario? Y ¿Por qué repetir lo mismo tantas veces?
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Para conocer el origen de rezo del Santo Rosario, nos tenemos que detener en la vida de Santo Domingo, a quien se le apareció nuestra señora, entregándoselo como un arma para la conversión. Fue hasta el año de 1569 en una Carta apostólica de San Pio V llamada Consueverunt Romani Pontifices donde el pontífice ilustró el rezo del rosario, definiendo la forma tradicional de rezarlo. Hoy en día el Rosario completo está compuesto por el rezo de 200 Ave Marías, 20 Padrenuestros; divididas en 20 decenarios que comienzan con un Padrenuestro y terminan con un Gloria al Padre. En cada decenario se considera un misterio. Para su rezo cotidiano se ha dividido en cuatro partes, la Iglesia recomienda considerar alguna parte dependiendo el día de la semana. Cabe mencionar que San Juan Pablo II, añadió la consideración de los misterios Luminosos en el 2002.
Sobre el rezo del Rosario el papa Paulo VI en su exhortación apostólica “Marialis Cultus” menciona que según la tradición aceptada por San Pio V, esta oración consta de varios elementos como lo son: la contemplación, refiriéndose a la consideración de los misterios; oración del Padrenuestro; la sucesión litanica, refiriéndose al rezo del Avemaría; y la doxología Gloria al Padre. Cabe mencionar que la devoción popular ha añadido diferentes jaculatorias durante la consideración de los misterios o de rezos al final del rosario como lo son diferentes letanías o el Salve Regina.
¿Por qué repetimos lo mismo tantas veces durante el rezo del Rosario? Los seres humanos expresamos nuestro amor de muchas formas, una de ellas es verbalmente. Casi siempre expresamos nuestro cariño con las mismas palabras y no conozco una relación humana donde exista amor que carezca de muestras verbales de cariño, en la que se utilicen palabras que a uno y a otro les gusten. La pregunta es: ¿A la Virgen María le gusta escucharnos decir lo mismo una y otra vez? Al rezar una parte del Santo Rosario rezamos el Avemaría 50 veces. Tenemos la seguridad de que este rezo le gusta a María pues su primera parte está compuesto por el saludo que Arcángel Gabriel le dio durante la anunciación, sucedida por la alabanza de su prima Santa Isabel “Dios te salve María llena eres de gracia…El señor es contigo…”. Al rezar el Rosario rezamos 5 veces el Padrenuestro oración que su hijo nos enseñó. A mí no me cabe duda que a la Virgen María le gusta escucharnos decir estas oraciones una y otra vez. Además del hecho de que ella misma se lo entregó a Santo Domingo.
Cabe mencionar que el Santo Rosario no sólo es oración verbal, también consiste en hacer oración mental, ya que se consideran misterios de la vida de Cristo, motivación perfecta para realizar una buena oración. El Santo Rosario es la oración ideal para el encuentro con Jesús a través de María. Como lo dijo Paulo VI en Marialis Cultus el Santo Rosario “es la síntesis de todo el Evangelio"
Sobre el Rosario, santos del S. XX han mencionado lo siguiente:
San Juan XXIII mencionó que es “una gran plegaria pública y universal, frente a las necesidades ordinarias y extraordinarias de la Iglesia santa, de las naciones y del mundo entero”, este Rosario que es “como un compendio del Evangelio”, es “ya una devoción de la Iglesia”
San Josemaría Escrivá, mencionó que “el rezo del Santo Rosario, con la consideración de los misterios, la repetición del Padrenuestro y del Avemaría, las alabanzas a la Beatísima Trinidad y la constante invocación a la Madre de Dios, es un continuo acto de fe, de esperanza y de amor, de adoración y reparación.”
Invitación
La Iglesia Católica siempre ha recomendado hacer plegaria en familia, San Juan Pablo II en su Exhortación Apostólica Familiaris consortio mencionaba lo siguiente: “Esta plegaria tiene como contenido original la misma vida de familia, que en las diversas circunstancias es interpretada como vocación de Dios y es actuada como respuesta filial a su llamada: alegrías y dolores, esperanzas y tristezas, nacimientos y cumpleaños…”
El día sábado 8 de noviembre tenemos una gran oportunidad para rezar en familia, pues se llevará a cabo un Magno Rosario en el Santuario Diocesano Guadalupano. La cita es a las 6 pm y es una buena oportunidad para pedir juntos por las familias en un inmejorable lugar como lo es un Santuario Mariano.