La democracia es el respeto a las normas para el constante mejoramiento económico, social y cultural de un pueblo.
El valor de la democracia encuentra su significado y su esencia en la participación ciudadana.
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La democracia obliga a las personas al respeto de las normas de convivencia social y desde luego a los ordenamientos jurídicos, estimando el bien común, un bien más valioso que el bien de un sólo individuo.
De esta forma las cosas mejoran, reconociendo con buena voluntad aquello que consideramos que está mal y reconociendo justamente lo que esté bien, respetando lo establecido y haciendo lo posible para que las normas se acerquen al ideal de justicia social.
La democracia resulta muy lastimada porque muchos de los ciudadanos tenemos una forma de ser que se caracteriza por el descontento con todo y con todos. Los defectos por mínimos que sean se exageran y las quejas se multiplican, muchas veces sin fundamento.
Excluirse de la acción, produce más apatía y propicia que quienes tienen intereses ajenos al bien común participen y en ocasiones dificulten el florecimiento de buenas iniciativas, que sin embargo no cuentan con suficiente trabajo y los pocos que luchan por ideales democráticos resultan derrotados.
Un riesgo de la democracia es que los que participan no siempre tienen como objetivo el bien del grupo y de la sociedad; en ocasiones quienes más participan, son movidos por fines egoístas: su participación significa ganancia para ellos y pérdida de posibilidades para los otros.
La democracia requiere, sobre todo cuando se practica en grupos de trabajo, en la familia y en la comunidad vecinal, el respeto a las otras personas, a su espacio y brindarles incluso asistencia para que se animen a colaborar en la medida de sus posibilidades.
Por último, que implica la Democracia como valor para nuestra familia:
- Estimular la participación y favorecer la expresión de todas las opiniones.
- Eliminar el temor y la desconfianza, para incrementar la calidad de la relación familiar.
- Desterrar el autoritarismo, tanto de los padres como de los hijos.
- Respetar las normas sociales y jurídicas, participando para la mejora constante.
La Democracia es un valor universal que conlleva una pluralidad de virtudes en cuanto hábitos de producción de libertad y de bien basándose en la importancia intrínseca de la participación y la libertad política en la existencia humana, relacionada con la importancia de la participación política para exigir y garantizar la responsabilidad de quién la aplica de hacerlo con transparencia; y así generar el papel constructivo de la democracia y su formación de valores para la comprensión de la fuerza civil y reivindicar la satisfacción de las necesidades, de los derechos, de las responsabilidades y obligaciones.
José Enrique Ortiz Rosas
Licenciado en Administración de Empresas y
Especialista en Administración Pública y Planeación Estratégica