Igual que hace unos 30 años, ahora sigue siendo imperativo acercar la noción del concepto ambiente o medio ambiente a la población, pues es evidente que ciertos aspectos importantes de la calidad de la vida humana están determinados por la calidad ambiental, de tal manera que si nuestras actitudes y conductas se basan en una idea incompleta o equivocada del medio ambiente, nosotros mismos estaremos ayudando irremediablemente a reducir el tiempo de permanencia de la especie humana sobre el planeta.
Algunos acontecimientos de las últimas semanas dan muestra de la pertinencia de esta reflexión personal, cuando en diferentes lugares y momentos fueron expuestas con toda seriedad posiciones de pensamiento que parecen un poco alejadas del propósito ambiental. Me explico:
Más artículos del autor
Han sido nutridas las manifestaciones de desaprobación popular, sobre todo en las redes sociales, por acciones de obra pública en cuando menos dos parque urbanos de la ciudad capital poblana. Se han reclamado las afectaciones al medio ambiente, debido a que parte de tales iniciativas de gobierno implican la remoción de árboles.
No cabe duda que cada ejemplar de cualquier conjunto arbolado en cualquier parte, cumple funciones de alto valor ambiental. Desde esta plataforma de observación se justifica la preocupación social por la reducción de ejemplares en el arbolado de los parques urbanos capitalinos.
Sin embargo, no creo que el manejo del arbolado en los parques del Arte y el Ecológico con motivo de las obras, representen un riesgo de impacto ambiental significativo para la comunidad, porque comúnmente en los alcances de estas obras están previstas las acciones para compensar los servicios ambientales en caso de que algún ejemplar deba ser removido de su ubicación. En esto las autoridades ambientales se han mostrado especialmente exigentes con los particulares cuando imponen a estos la condición para obtener autorización de nuevas obras o actividades, la donación a los viveros oficiales de árboles juveniles que después serán destinados a plantarse en otros sitios, no necesariamente en el predio de la obra.
En el caso de los parques públicos capitalinos, estoy seguro que la siembra de árboles de reposición por afectaciones está garantizada en el mismo predio, de tal suerte que será cuestión de tiempo y cuidados tanto de las autoridades como de cada visitante, para que pronto su presencia ejerza sanamente sus funciones ambientales y enriquezca estéticamente la estructura urbana. En esencia, retirar árboles en un parque público teniendo un plan de gestión ambiental aprobado, es un impacto temporal en mi opinión, que tiene medidas seguras de compensación.
Sin embargo, a propósito de cuidados a los árboles, alguna institución gubernamental, educativa o profesional debería preocuparse por el problema fitosanitario que representa la intensa y generalizada presencia de plagas en el arbolado de los parques públicos y camellones de la ciudad. El avance invasivo del muérdago por citar un ejemplo, puede acabar con la vida de su árbol huésped y hoy es observable en casi en todos los parques arbolados de la ciudad. Está evidenciada también la forma en que la población de eucaliptos urbanos ha sido seriamente mermada por la infestación de un parásito denominado conchuela. Es de suponerse que otras especies arbóreas podrían estar padeciendo y compartiendo afectaciones por parásitos, bacterias u otros padecimientos que requieren atención, pues inciden en la salud de los individuos y del espacio arbolado en su totalidad.
A propósito del concepto medio ambiente, es razonable especular que la aparición de esta expresión se ubique a partir de la Conferencia de Estocolmo 1972 en el que el tema principal era el deterioro del Human Environment (Ambiente Humano) y devino en el reconocimiento de temas ambientales específicos, especialmente los relacionados con la degradación ambiental y la contaminación transfronteriza. Uno de los productos concretos de la Conferencia fue la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente en diciembre del mismo año.
La propia declaración oficial de esta Conferencia en el idioma inglés, hace referencia tanto al man´s environment (ambiente del hombre), human environment (ambiente humano), como al natural environment (ambiente natural), al man-made environment (ambiente construido), y the living and working environment (el ambiente de vida y ambiente laboral), sin alterar la sintaxis de las oraciones y conceptos. Sin embargo, en el proceso de traducción al idioma español, pudieron inferirse en la traducción literal, conflictos semánticos que condujeran a la confusión, por lo que se habría tomado la decisión de anteponer el vocablo medio al vocablo ambiente para que al enunciarlos se asegurara la coherencia de significado. Las propias versiones en español de los documentos oficiales en inglés de la ONU, asignan el significado de medio ambiente y medio ambiente humano a las expresiones environment y human environment.
El término ambiente es concebido por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), como la suma de todas las condiciones externas que afectan a la vida, el desarrollo y la supervivencia de un organismo. En nuestro país la definición de ambiente está plasmada en la ley, como el conjunto de elementos naturales y artificiales o inducidos por el hombre, que hacen posible la existencia y desarrollo de los seres humanos y demás organismos vivos que interactúan en un espacio y tiempo determinados.
El cuidado del ambiente pues, está en la atención de cada uno de esos elementos que integrados, hacen posible nuestra calidad de vida.