Don Máximo ha demostrado tener resistencia y ahora no es la excepción. Alguien dijo que cuando te atacan no es el momento de pensar sino de resistir y eso es lo que ha hecho. Es interesante observar que mientras sus detractores siguen aferrados al caso Chalchihuapan, pensando que a partir de ahí ha empezado el declive de la buena estrella que le había caracterizado, don Máximo acaba de doblar su apuesta y se alista para la etapa en que está entrando la lucha por el poder. Una vez más: los hechos dirán si sus cálculos han sido formulados con precisión…
Los síntomas son inequívocos: no va a abrir espacios ni cederá posiciones. Quiere que la elección de 2015 sea “su” triunfo, sin compartir la gloria con nadie. Los candidatos que lance serán “sus” piezas y de nadie más. Al margen de lo que se piense sobre sus planes, hay que reconocer que su planteo tiene cierta lógica…
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“La estrategia de la sinrazón…”
Sus adversarios no se percataron que con lo de Chalchihuapan también se estaban metiendo en un “callejón sin salida” y lo hicieron de una forma absurda. Me explico: desde el PRI se lanzaron muchas llamadas de auxilio, buscando que el Presidente metiese las manos y fuese él quien derrotase al de Puebla, mientras los priistas locales iban a quedarse cómodamente sentados. Con lo de Chalchihuapan, en donde se evidenció que algunos sectores del PRI y del PRD guardan vínculos muy estrechos para hacer frente a sus enemigos en común (don Máximo, “Los Chuchos” y anexos), lo único que hicieron fue agudizar la situación. De un lado tuvo lugar la elección interna del PRD, con los resultados que todos conocemos porque para él era vital ganar el mayor espacio posible y, a la par, terminaron convirtiendo 2015 en un “asunto de vida o muerte” para don Máximo. Me parece que alguien cometió un error que por básico, podría ser grave…
Díganme ustedes si no fue un contrasentido: los priistas pidieron a gritos la intervención presidencial y luego, al sumar fuerzas con un sector del PRD en contra del poblano por lo ocurrido en Chalchihuapan, desembocaron en un escenario en donde don Máximo tiene que alzarse con un triunfo apabullante para que siga siendo viable su proyecto de llegar a Los Pinos. ¿Por fin? Los expertos en las confrontaciones por el poder recomiendan no llevar a tu contrincante al punto en que no lo derrotes y tenga margen para asestarte un golpe de regreso. No pudieron acabarlo en la investigación de la CNDH y, si lo vemos bien, la maquinaria de poder de don Máximo no ha sufrido mucho daño que digamos…
Es verdad que Peña Nieto podría meterse más en Puebla con motivo de la intermedia del año que viene, pero habrá que ver si se convence de ello porque también tiene por delante una serie de problemas por resolver. Por lo pronto, mantiene su actitud de no hacerlo y que sea el PRI poblano quien dé la batalla a campo abierto. En todo caso, su presencia y apoyo serían indirectos…
“Jugándose el todo por el todo…”
¿Por qué necesita don Máximo un triunfo contundente en 2015? Porque así lograría su objetivo de desgajar al PRI de Peña Nieto. Ha decidido jugarse el todo por el todo y sus movimientos lo indican. De paso también aclaró que no tenía pensado modificar las condiciones de las elecciones de 2016 y 2018. Sabe que no debe hacer algo que se pudiese interpretar como debilidad o temor, empezando por 2015…
Es evidente que don Máximo entiende que la elección intermedia será el momento clave en que debe demostrar no sólo quién manda en Puebla, sino además proyectar que puede y va a derrotar al PRI y al Presidente. Si no fuese así o incluso en un “empate”, que no va a ocurrir, ambos casos equivaldrían a la derrota para él y entonces sí: sus planes se desvanecerían como el humo de un cigarro. El conflicto en un municipio no basta para liquidar los planes de alguien como don Máximo. Al engolosinarse con el asunto, sus adversarios olvidaron que el punto de arranque tendrá lugar al año siguiente…
“Esa doble debilidad…”
Es curioso: mientras unos esperan se cumpla lo que decía Daniel Cosío Villegas sobre la debilidad de los gobernantes durante sus dos últimos años del período, don Máximo tiene en mente otra, la de Peña Nieto, pero no en el sentido que señalaba el formidable profesor universitario. Los expertos han detectado que los políticos que se distinguen por su apetito de poder pueden llegar a ser muy resistentes en las luchas por obtenerlo, pero los enamoradizos tienen altibajos que se caracterizan por fases de agotamiento en el ejercicio del mismo. Conforme avanza el tiempo de gobierno, los lapsos de cansancio tienden a prolongarse, sobre todo si los problemas a resolver no dan tregua o cuando enfrentan a alguien como los del primer tipo que, por ende, son “animales políticos”…
Esto es lo que le ocurre a Peña Nieto. No cesan los asuntos a resolver en todo el país y mantiene un forcejeo con don Máximo. Vean ustedes: logró las reformas pero llegó a su II Informe sin resultados contundentes; aunque apresurado, tuvo una buena ceremonia del Grito de Independencia pero afuera la gente bloqueó el convoy en que iban su esposa y una de las hijas, exigiendo caminasen como todos; el desfile salió bien, pero en Baja California Sur la situación se salió de control y las imágenes de los saqueos lo dijeron todo sobre cómo están las cosas allá. Asimismo, son elocuentes las imágenes sobre la forma en que saludó a los gobernadores de Puebla y Veracruz, con motivo de la obra carretera México-Tuxpan. El Presidente no se siente cómodo con don Máximo, aunque se cuidan de no declararse la guerra abiertamente…
Hay que ver las imágenes del Presidente al hablar de lo que ocurre en Baja California Sur, para constatar que estamos ante un gobernante abrumado y cansando. En vano enviaron mensajes de tranquilidad sacando a relucir lo que fue la reconstrucción de La Pintada, luego de la desgracia del año pasado. Como respuesta, arreció el saqueo…
¿Cuál de las dos debilidades se cumplirá? Quizá ambas, aunque la de Cosío Villegas tiene un “pero”: cuando habló de ella estábamos en tiempos de la Modernidad. Es probable que en la época actual no se presente o al menos no como antes…
“Ya apostó don Máximo…”
Don Máximo apuesta a que el Presidente sucumba víctima de todos los problemas nacionales y por el desgaste de luchar con él por el poder. Sonora y Baja California Sur se han convertido en dos zonas de emergencia y la efervescencia popular va creciendo. No sé si tendrá capacidad para responder en las dos partes a la vez, sin quedar atrapado en un “esquema de imposibilidad”. El reclamo social podría terminar rebasando al margen de maniobra del Ejecutivo…
Hace poco el Congreso de Estados Unidos reprochó a Obama la actitud asumida en el Medio Oriente y Ucrania. Le exigió ser más firme y rápido. Así es como don Máximo desea que Peña Nieto llegue a 2018 y afecte al que sea candidato del PRI: rebasado por las dificultades, con liderazgo en declive y enfrentando a un “animal político”…
Don Máximo pretende ser esa mano firme y fuerte ante un Presidente agotado que arrastre a su candidato en la caída. Por eso no va a modificar la posición asumida. Estuvo en el 75 Aniversario del PAN y Madero dijo que el reto es construir una nueva cultura ideológica. Van por la refundación del PAN para alcanzar la Presidencia…
Hasta entonces…
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