Vaya que los mexicanos somos dados a tomar ventaja de cualquier pretexto para celebrar; y este es el caso de la ceremonia histórica más festejada por los "aguantadores paisanos" que juntos habitamos esta tierra, y que compite por sus propias características con las celebraciones familiares de la Navidad y Año Nuevo.
Fiesta a la cual no nos atreveríamos a quitar nada del sabor exquisito que le da el pueblo sencillo, pero que no debemos confundir con los reales motivos que orillan a las clases gobernantes a celebrarlas.
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Y es que a parte de lo festivo que gira alrededor de los sabores del pozole, las chalupas y las bebidas “espirituosas”, debemos profundizar en el verdadero sentido de los mensajes enviados por los componentes de estos dos mundos tan distintos y lamentablemente opuestos: el de los gobernantes y los gobernados.
Por el lado gobernante se proclamara a los héroes nacionales procurando despertar el espíritu patriotero más que patriótico, ¿acaso habrá quien no responda emotivamente al escuchar el nombre de estos?, desafortunadamente confundirán la respuesta popular tomándola como una aprobación a sus personalidades y maneras de gobernar.
Por la parte de los gobernados, surgirá la rechifla, el abucheo y las mentadas contra las castas privilegiadas, aprovechando la oportunidad del momento para mostrar su desdén y rechazo para quienes mal dirigen los destinos de la nación, mismos que pretenderán acallarlos con gritos de paleros y acarreados.
Sin duda esta democrática ceremonia nos permitirá nuevamente dejar en claro el fastidio del pueblo contra los poderes "institucionales", los que responderán con indiferencia y burla a sabiendas de que las prerrogativas que les otorga "el derecho" de gobernar les permitirá seguir usufructuando a su favor los dineros y bienes de la nación.
El festejo de este año nos permitirá ser testigos nuevamente de los diferentes motivos de celebración que mueven a estos mundos, por el de la casta gobernante será la gratitud a los beneficios otorgados por las "reformas" aprobadas y avaladas por los integrantes del Pacto por México, incluidos Priistas, Panistas y Perredistas... ¡Que viva la venta de la Patria!
Mientras que por el de los gobernados será el del deseo de lograr su eterna y utópica liberación... ¡Que muera el mal gobierno! y... Que viva México..."jijos de su jijurria", así lo diría el buen Rius.