Si la marcha se hizo para reunir un “mega-contingente” y poner de rodillas a don Máximo, no les resultó. Si fue para buscar algún roce con los policías y terminar en un enfrentamiento, pues tampoco. Si era para protestar por la “Ley Bala”, Chalchihuapan y la muerte de un menor, hubo confusión entre la descalificación al autoritarismo y lo que algunos afirmaron ser “la muerte de la democracia”. Si la cosa era descarrilar su sueño presidencial, falta mucho para 2018. Los que la organizaron se metieron en una trampa que ellos mismos tendieron…
Me explico: no puedes esperar una nutrida asistencia, como se anunció, luego de tanta estridencia en el juego mediático. Tampoco es factible si en la víspera empezaron a culpar a don Máximo de cualquier violencia que ocurriese. Mucho menos si en la recta final se difunde la sumatoria de quién sabe cuántas organizaciones. A nadie le gusta ir a un encuentro en manos de “no sé quién”…
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El colmo: los organizadores no sopesaron que unos y otros (ellos y la gente de don Máximo) estuvieron duro y dale difundiendo todos los videos, habidos y por haber, en donde lo único que estaba claro era que en lo de Chalchihuapan había prevalecido la violencia y el enfrentamiento. Sobre todo porque, en varias tomas, se aprecia a civiles golpeando con furia a los uniformados. No sé cómo se les ocurrió pensar que la gente iba a llegar a borbotones…
Si la marcha se montó para tirar de la Silla a don Máximo, pues lamento decirles que sigue ahí y no le veo muchas ganas de irse. La intentona golpista falló y si estoy en lo correcto, desde hoy empezarán los deslindes entre sus adversarios, sobre todo en privado. La razón es muy sencilla: al no lograrse los resultados esperados y anunciados, lo que resta es seguirle un rato con los dimes y diretes virtuales, o intentar algo más directo y hasta violento. En otra entrega abordamos los “límites de la adhesión” y no me queda duda que don Máximo saldría beneficiado con la polarización de sus enemigos…
“Más rayitas al volumen…”
Si sus opositores le subiesen “dos o tres rayitas al volumen”, podrían terminar en choque frontal con la ciudadanía. Eso es lo que desea el mero mero: que cansen al poblano de a pie con marchas, plantones y bloqueos. Con mayor razón si se tornasen agresivos. Ignoro si proceda, como se dijo, recurrir a instancias internacionales. Lo que sí estoy seguro es que el Presidente lo va a pensar dos veces antes de estar de acuerdo y el motivo es obvio: él podría ser afectado si lo exhibiesen en el ámbito internacional como incapaz de entenderse con el poblano para tranquilizar las cosas…
Ya ven que hasta la SEGOB se deslindó diciendo que ellos no han forzado a don Máximo a nada en la mesa de negociaciones. Díganme si eso no fue una descobijada…
“La estridencia para desorientar…”
Basta ver la confusión que priva para darse cuenta que lo que importa es la estridencia para intentar desorientar al ciudadano: hasta se habla de la CNDH como si fuese una instancia judicial. En el contexto del fin de semana, se nota una reconsideración por parte de algunos críticos, que además están en su derecho de serlo, en el sentido de que quizá no logren pegarle tan fuerte a don Máximo con todo lo que están haciendo…
Noten que, al principio, la embestida se orquestó “a la limón” entre las huestes de AMLO y gente identificada con el PRI de mayor kilometraje. Pero el mismo domingo, al ver que la marcha no había resultado mal pero tampoco había sido como para festejar, del lado del PRI comenzaron a hacerse de ladito y los que quedaron al frente fueron los de la izquierda más antigua. Saben que una siguiente fase más aguerrida podría derivar en un descalabro para ellos en las siguientes elecciones y tienen razón…
“¡¡¡Luces, cámara, acción!!!…”
El PRI poblano ha entrado en su tramo final para relevar la dirigencia estatal y si la agraciada fuese Ana Isabel Allende Cano, el Partido tendrá que hacer un cambio en el tema de don Máximo. Si por un lado ya hay un forcejeo con las izquierdas que empujan para tornarse más violentos y del otro están a punto del cambio en el PRI, la llegada de Ana Isabel podría verse eclipsada, lo que en lenguaje sencillo significa que sin querer la torpedearía su propio instituto político de sumarse a la izquierda más bronca. En medio del jaloneo por el rumbo que podría tomar el movimiento contra don Máximo, tampoco sería recomendable que Ana Isabel se subiese al vehículo desestabilizador…
El perfil de Ana Isabel la convierte en un arma simbólica para fracturar algunos nexos de don Máximo con el PRI, sobre todo con su otrora mentor, y mandar un mensaje a través del polo de Ciudad Serdán. Pero eso no es todo: salió de la Ibero y con presencia mediática-social. Todo un mensaje para Martha Erika, intentando evitar que acapare el panorama mediático como lo ha hecho, porque su maquinaria va “viento en popa” para convertirla en gobernadora…
Claro que siguen las maniobras para cambiar la decisión priísta. Vamos a ver el resultado, porque las otras cartas femeninas, quizá a excepción de Antonieta Galina, no le han dado el ancho a Martha Erika. Se trata de una lucha de inteligencias, de presencia y de clase, mucha clase y en honor a la verdad Martha Erika ha demostrado que tiene con qué hacer frente al compromiso. A las que le han mandado, hace tiempo las dejó “en la lona” y no ha aflojado el paso…
“El escenario del Informe…”
En lo nacional, la prioridad es resolver el escenario del Informe presidencial. Obvio: la estrategia del Presidente será bajarse del proceso desestabilizador en Puebla para que la gente de AMLO opte por la agresividad y pague las consecuencias. Un choque entre los “especialistas en demoliciones” y los partidarios de don Máximo dejaría al PRI en posición de capitalizar la trifulca al no pelearse con la ciudadanía…
El escenario del Informe presenta un cambio importante que don Máximo debe valorar: el panorama de los magros resultados federales sigue igual, pero le han encimado el de la confrontación en Puebla y el logro de las reformas secundarias en materia energética. El objetivo es opacar lo primero para salvar el Informe de Peña Nieto…
Ojalá don Máximo no eche en “saco roto” la importancia de sumar para cohesionar y consensar. Si desmontase el esquema autoritario, desarticularía la artillería de sus adversarios que de eso lo acusan…
“La venganza de Micalco…”
El pleito por las dobles afiliaciones sigue en el PAN. Los panistas interpretan las acciones de Micalco como una declaración de guerra a Eukid. El dirigente estatal da por sentado el fracaso del ala dura y anular las afiliaciones en cuestión significaría echar del Partido la estructura del diputado para empujarla al PRD. Sería una forma elegante de exiliarlo. Del otro lado, Manlio Fabio Beltrones le ha enviado sendos mensajes a Eukid…
El Yunque no se sumó al linchamiento contra don Máximo y Franco se mantuvo firme. Si querían tirar a don Máximo del cargo, no les iba a hacer “el caldo gordo”. Pero sí hay un conflicto por el control del PAN. No entre don Máximo y el Yunque, sino entre Micalco y Eukid. Dicen que se va a poner bueno…
Hasta entonces…
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