De Cholula a Tepoztlán Morelos podemos tener un trayecto donde convergen las fiestas populares más antiguas de origen europeo, y que se realizan durante los tres días anteriores al miércoles de ceniza. Por lo cual tiene el denominativo de “Carnestolendas”.
Pero actualmente en folclore actual, conocemos más a los carnavales por días de intenso calor y de brincar por las calles ya sea en Tlaxcala y Puebla. Se dice que es tiempo de Huehues y en Morelos se habla de brincar el Chinelo, pero históricamente ¿qué se debe recordar?
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Es la eclosión del carnaval, que derivaba de las saturnales romanas bacanales y lupanares con que festejaban los dioses a principios de año. Pero que se describe por la fiesta que es el adiós a la carne proveniente de las voces italianas Carne vale, que se traduce como adiós a la carne, que en España, donde se celebra el primer carnaval de Europa por ser una colonia romana, la costumbre era entrar al mal humor y coronar al rey del buen humor, llevando por las calles el carro naval de las celebraciones paganas.
En México llegan después de la conquista, son secuelas que trajeron los españoles y se fundieron con los bailes del México prehispánico. Que al parecer se tiene datado que fueron los franciscanos los que mencionan ya al carnaval en sus crónicas desde el siglo XVIII.
La tradición que es notoria en el Pueblo Náhuatl, que está en las regiones de Tlaxcala, Puebla y Morelos, en el cual se identifica una diversidad de modificaciones a la danza de los moros y cristianos, que es controversial esta idea, pero al parecer esto tiene sentido, dado a que los pueblos crearon en cada una de sus regiones el vestuario adecuado para expresar la burla hacia los europeos y sin olvidar los ritmos y danzas específicas. Es por ello que el inicio de este festejo empieza el Domingo con el estallido de ensartes de cohetones y que al son de una comparsa siempre se da tiempo para la añoranza de una festividad y también del disfrute de los buenos amigos y de la familia para que de ahí empiece la reflexión y la cuaresma.
Aquí valdría la pena reflexionar, que también esta ruta se relaciona con la llamada Ruta de los conventos que hace la interconexión con las tradiciones y costumbres que intensifica la identidad de nuestras raíces y buenas costumbres, no olvidando que vale siempre la pena hacer las distinciones de esta cadena de oportunidades para conocer nuestras diversidad de formas y expresiones artísticas que nos han hecho lo que somos.
En breve, siempre vale la pena disfrutar de lo que somos y quienes somos.
Pero en particular, es importante saber escuchar de nuestros adultos, a quienes debemos oír y dar el tiempo necesario para poder descubrir estas tradiciones majestuosas y así identificar los mitos y leyendas que también se ocultan en nuestros pueblos, conocer de las toponimias y sentir más el arraigo, que en muchos países cada vez se está perdiendo el verdadero sentido la raíz.
Así que termino con una breve estrofa de un cantar de carnaval Morelense.
“El Carnaval” fiesta de música y algazara
Con el típico disfraz, “Gala de Verte”
Indumentaria creatividad lujosa y cara
En buena lid, bellos no hay en otra parte.
Tepoztlán te aplaudo y te venero,
Pueblo bello de todos querido,
Para ensalzarte seré el primer
Orgulloso soy, de aquí haber nacido.
Viva, Viva “el grandioso carnaval”
(Material recopilado del Maestro H. Robles-Ubaldo)