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Educar(se) en el terror | Abel Pérez Rojas
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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Educar(se) en el terror

Abel Pérez Rojas

Poeta, comunicador y gestor de espacios de educación. Estudió Derecho (BUAP), Maestría en Formación Permanente y Doctorado en Educación. Ha impartido conferencias y cursos de posgrado en instituciones públicas y privadas. Su obra poética consta de cinco poemarios. Es fundador de Sabersinfin.com.

Jueves, Diciembre 26, 2013

“Proyectiles que cortan los cielos,

rocío escarlata mancha la acera,

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negrura cubre los campos...

dolores de parto en realidad eran”.

Del poema Contracciones

 de Abel Pérez Rojas

Educar(se) en el terror o educar(se) en Estados fallidos es poder sobrevivir y humanizarse, individual y colectivamente, en contextos dominados por la descomposición y el desmembramiento del tejido social.

Aprender a vivir sabiendo que en cualquier momento una bala perdida puede acabar con la existencia es algo que está ausente de los libros de texto, y que no está en el currículo del sistema educativo formal de México y de muchos otros países.

Tal vez la literatura más cercana en nuestro país en el ámbito educativo formal sea ese manual de protocolos de seguridad mencionado por la profesora Martha Ivette Rivera, la docente que en el año 2011 mantuvo a salvo en su salón de clase a 16 menores en medio de una balacera en Monterrey, México.

La violencia ha acompañado al ser humano a lo largo de su historia, cuando adquiere dimensiones inconmensurables afecta toda la estructura de la sociedad, entonces enfrentamos situaciones que rebasan los controles cerebrales, afectando nuestra racionalidad.

En el 2010 la periodista independiente Judith Torrea describió con estas palabras a Ciudad Juárez: “A las nueve de la noche no puedes salir de casa. Nadie conduce, y en los restaurantes ya no hay nadie. Cuando salgo a comer por ahí, por ejemplo, procuro sentarme cerca de los baños o de la salida y siempre miro hacia la puerta, por si hay un tiroteo”.

A través del blog Ciudad Juárez en la sombra del narcotráfico Torrea registra historias cotidianas de aquella demarcación, considerada como uno de los lugares más violentos del mundo.

El blog de Torrea nos ilustra sobre la vida de quienes quedan atrapados en medio del fuego cruzado de policías contra policías, bandas que defienden su territorio, cadáveres desconocidos, eventos fantasmales en plazas públicas: testimonios y más testimonios de los sobrevivientes.

Al repasar las líneas y las imágenes de Ciudad Juárez a la sombra del narcotráfico, el ciberlector entiende los motivos que meritoriamente convirtieron a la periodista española en ganadora del Premio Ortega y Gasset (2010) en la categoría de Periodismo Digital.

Desgraciadamente el entorno descrito por Torrea no es exclusivo de Ciudad Juárez, al menos en México pueden encontrarse varias entidades con escenarios muy parecidos: Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Morelos, Sinaloa, Veracruz, sólo por citar algunos casos.

Educar(se) en el terror implicaría mucho más que aplicar instrumentos de sobrevivencia en caso de emergencia. Educar(se) en el terror implica reconocer que en algunas zonas del planeta -como es el caso de gran parte de México- las condiciones de convivencia pacífica se han resquebrajado, y sobre todo, conlleva a reconocer sinceramente que se vive con un miedo exacerbado que ya deriva en terror.

De acuerdo con los relatos de educadores que sobrevivieron a conflictos violentos, compartir y conversar nuestro temor conlleva a entender que no es un sentimiento exclusivo de los débiles y que la sensación de desamparo es natural, pero también que en otras latitudes la orfandad colectiva se ha traducido en organización social.

Las situaciones violentas  que se viven en diversas latitudes tienen en común el sufrimiento de inocentes. Al penetrar las entrañas de la descomposición social entendemos cómo esas situaciones tan adversas parieron mujeres y hombres indomables.

Educación en el terror implica dotar de un contexto teórico y ético a quienes eventualmente pueden enfrentar situaciones violentas, y da pauta para aprender de otras experiencias similares en las que las personas de paz lograron salir avante.

La educación en el terror podría dar pauta para sobrevivir no sólo a la violencia en sí, sino a otra condición humana que emerge con el empobrecimiento: la resignación.

¿Sobreviviremos para contar nuestras historias?

Abel Pérez Rojas (abelpr5@hotmail.com / @abelpr5 / facebook.com/PerezRojasAbel) es poeta, comunicador y doctor en Educación Permanente. Dirige Sabersinfin.com. 

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